Chile campeón de América

Las cábalas de la Roja campeona de América

Más allá de los entrenamientos y ensayo de jugadas, en el plantel de Chile existían varios rituales antes, durante y después de los partidos.

Santiago de Chile
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Para muchos la selección chilena exhibió el mejor rendimiento en esta Copa América que, con justicia, la coronó campeona del continente por primera vez en su historia tras vencer a Argentina.

Fueron largos dos meses de preparación para lograr el título pero, más allá de eso, otros factores también jugaron: las famosas cábalas. Aquí repasamos algunas de ellas.

Factor presidencial: Fue desde el primer al último partido de la Roja y Chile nunca perdió. Los jugadores, lejos de incomodarse con la presencia de Michelle Bachelet en el sector de camarines luego de los cotejos, a modo de broma le decían “no deje de venir que usted es cábala”.

Valdivia y sus hijas: Apenas terminaba el himno de Chile, el Mago daba la espalda a la tribuna oficial y dándole la espalda besaba sus muñecas. Ahí el volante tiene tatuados los nombres de sus hijas.

El ‘marcado de tarjeta’: También de Valdivia. El mediocampista llama sagradamente antes de cada encuentro a Daniela Aránguiz, su señora. Sin su bendición, la magia podría no hacerse presente.

Sampaoli no mira a los jugadores: El casildense dijo que no cree en las cábalas en la previa del partido ante los trasandinos, pero común fue la siguiente imagen: Cuando los titulares entraban a la cancha a disputar un compromiso, el DT jamás los miró hasta que estuvieran posicionados para entonar los himnos.

Vidal pide al cielo: Después de las ceremonias de himnos y sorteo de lado, el volante de la Juventus apuntaba sus manos al cielo y se encomendaba a los seres queridos que ya no están con él.

Los calcetines de Edu: El goleador de la Roja en la Copa América tiene una tradición que utiliza desde sus tiempos en Universidad de Chile. El oriundo de Renca rompe la parte superior de sus calcetines antes de cada encuentro.

El chicle de Pepe Rojas: El capitán de Universidad de Chile disputó los 90 minutos de la semifinal ante Perú. Apenas sonó el pitazo inicial, eso sí, y como casi siempre acostumbra, se encomendó al cielo, tomó el chicle con el que entró a la cancha y lo lanzó al aire.

Derecha, derecha, derecha: Otra de Pepe Rojas. El zaguero dio tres pasos con su pierna derecha antes de posar la izquierda sobre el césped del Estadio Nacional. Ese ritual es uno de los más conocidos en el mundo del fútbol. Dicen que es para no entrar a jugar ‘con el pie izquierdo’.

Salidas a comer: Se transformó en una sana costumbre. El penúltimo día antes de disputar cada uno de los seis compromisos que disputó la Roja durante la Copa, el plantel entero junto al cuerpo técnico salió de Juan Pinto Durán a comer principalmente carnes con ensaladas. Después del primer triunfo varios lo exigieron como ritual.

Cortes de pelo: Es sabido que varios de los jugadores se preocupan por su look. Pero no puede ser cualquier día. El día previo a los compromisos o incluso en la mañana del día de partido, los peluqueros personales se acercaban a retocar la cabellera de los campeones de América. Vidal, Isla y Vargas son los más creyentes.

Juegos: Más allá de que les servía para botar stress y capear las horas de tedio, los jugadores no podían estar tranquilos sin saber que ya habían cumplido con el tradicional juego de cartas o un partido en el Play Station.