Luis Mena, embajador de Colo Colo

ByN me ofreció ser DT, pero no quise hacer el curso por internet

Luis Mena se tituló recientemente como DT y espera ofertas del club. Su idea es clara: "Colo Colo debe aspirar a ser como La Masía del Barcelona".

Desde el jueves 7 de abril, Luis Mena es oficialmente entrenador profesional del INAF. Ese día, el ex zaguero defendió con éxito la tesis sobre "El patrón motor de patear el balón", elaborada junto a Orlando Amigo y a Juan Pablo Toro.

En 20 años de carrera reconoce haber exprimido a cada técnico que lo tuvo a cargo. “De Jaime Pizarro, Claudio Borghi, Marcelo Espina, Marcelo Barticciotto, Hugo Tocalli y de otros…De todos fui sacando algo”, reconoce el ex capitán. “Eso sí, nunca vi a uno manejar tan bien al grupo como al “Bichi (Borghi)”. Y ese tema lo desvive. “La otra vez leía un poco sobre Manuel Pellegrini. Decía que desde que empezó a dirigir hasta ahora en la élite, nada es muy distinto en aspectos técnicos. Él basa todo en el manejo grupal”, cuenta.

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-Claudio Ranieri del Leicester publicó una carta donde comentaba que le ofreció pizza a sus jugadores por ganar un partido. Lo hicieron, pero les dijo que la pizza debían preparárselas ellos…
-Lo de Ranieri lo encuentro fenomenal. Me gusta eso de dar un espacio fuera del fútbol. Me encanta el tema social. Leía a (Jorge) Valdano en “Los 11 poderes de un líder” donde contaba que después de ser campeones del mundo el '86 estaban relajados, muy dispersos. Hasta que un día el DT los levantó a las 5 de la mañana y los llevó al metro para que vieran que había una vida a esa hora, y se dieran cuenta de lo afortunado que eran al levantarse tarde, de entrenar un par de horas al día y de ganar lo que ganaban. Son golpes que a uno le llegan y obvio que unen más al grupo”.

-¿Para fortalecer la parte mental del futbolista?
-Sí, los hechos son más enriquecedores. Los trabajos de coaching y de liderazgo son importantes para unir a un grupo. No solo los asados, que muchas veces viví y disfruté. Estuve en Europa hace poco y vi cómo los jugadores del primer equipo les daban charlas a los más chicos para que conozcan lo que es vivir el fútbol de elite. En ese sentido estamos al debe. Necesitamos comprometernos más con la institución en la que estamos para levantar el fútbol chileno.

-¿Una identificación como la que logra el Barcelona con La Masía? ¿Colo Colo debiera intentar una réplica de esa experiencia?
-Colo Colo debiera aspirar a eso. Debiéramos tener una organización súper estructurada, que definiera a qué es lo que se debe jugar más allá de los sistemas. En el Barca, más allá del DT de turno, todos saben a lo que tienen que jugar. Muchas instituciones han ido perdiendo su identidad. La UC tenía un fútbol muy vistoso, de toques, Colo Colo era mucho más aguerrido...

-¿Le gustaría empezar por ahí? ¿Por los jóvenes?
-En un momento me gustaba mucho más el fútbol competitivo, pero de a poco me he ido encariñando con los más chicos. En mis escuelas de fútbol veo sus progresos. Muchas veces, el joven ve que el fútbol es fácil, calcula que en dos años más va a ganar equis plata y se proyecta a eso, no solo a jugar. En nuestra época lo único que queríamos era jugar y jugar, y hacerlo en Colo Colo era el máximo sueño. Ahora uno los ve más relajados.

-¿Los juveniles de ahora no han aprovechado sus oportunidades?
“Podrían haberlas aprovechado más. Sé que pueden dar más. Baeza y Pavez subieron cuando yo estaba en el primer equipo y los vi con hambre de crecer. También a Vidal, Alexis Sánchez y Matías. Una vez a Mati (Fernández) lo tuve que ir a consolar porque en un amistoso Jaime Pizarro lo había sacado y retado. Se tienen que creer más el cuento.

-Tiene 11 títulos y una gran identificación con el club. ¿Siente que tiene cabida en el fútbol joven de Colo Colo?
-Creo que sí. Tengo buena onda con los jóvenes. Soy directo, les digo las cosas. Los corrijo mucho. Todo lo que viví me da ese piso, una credibilidad que cuesta tener. Hay que preocuparse de formar jugadores integrales, que mañana se sepan expresar frente a una cámara, que leer un libro no les sea algo tan ajeno, y que no solo se preocupen del play station, de la farándula o del auto.

-¿Podría pasar de embajador a entrenador entonces?
-Lo he conversado acá con algunas personas. Me habían ofrecido dirigir, pero quería titularme primero, sin cursos por internet. Me gusta mucho acercar el club a la gente. Quizá en algún momento dé un paso al costado para meterme a la cancha porque también es algo que me llama.

-¿También ha aprovechado al cuerpo técnico actual para seguir aprendiendo?
-Hice una pasantía con ellos para conocer lo que se vive en un plantel profesional desde el otro lado, la toma de decisiones, los trabajos que se te caen por imprevistos, las planificaciones, las charlas. Me gustó mucho.

-¿Cuál es su máxima aspiración como entrenador? ¿Qué club le encantaría dirigir?
Dirigir a Colo Colo. Lógico. Colo Colo para mí es lo máximo. Ya fui campeón como jugador, deber lo máximo para un colocolino serlo como entrenador.

Mena,en 2006, enfrentó a Esteban Paredes

-¿No le da temor lo que le pasó a ídolos como Marcelo Espina o a Barticciotto que terminaron pifiados?
“Son los gajes del oficio. El fútbol no es una ciencia cierta. En Chile, Bielsa nos entregó todo, pero en Europa le ha costado un poco más. Carlos Bianchi en Boca hizo todo, y en Europa nunca le fue bien. Nadie tiene el éxito asegurado.

-¿Con qué esquema se identifica?
-Uno ofensivo. Me gustaba mucho lo que hacía el ‘Bichi’ con tres centrales, dos contención, carrileros, un enganche y dos puntas o dos enganches y un punta. Uno debe tener un modelo de juego estructurado. Los sistemas pueden ir variando.

- ¿Y a quién querría de ayudante?
Uno que ojalá sepa mucho más que uno. Tengo varios en mente, pero no se los he planteado todavía. Ojalá trabajar con gente de fútbol, ex compañeros míos. Es necesario que tenga todas las capacidades dentro de la cancha y también fuera, por ejemplo con el tema de la prensa. Soy un convencido que el cuerpo técnico no puede tener más protagonismo que los jugadores. No me entra en la cabeza que muchas veces se hable más del preparador físico, del ayudante, del preparador de arqueros que de los jugadores. Ellos son los protagonistas, ellos son los importantes.