Copa Davis

Lo que no se vio del inolvidable triunfo de Chile ante Colombia

Destrozos en el camarín colombiano hasta el pago de apuestas. Todo el lado B de la victoria y regreso del equipo chileno al repechaje del Grupo Mundial.

La victoria de Chile ante Colombia cerró el retorno del equipo al repechaje del Grupo Mundial de Copa Davis luego de cuatro años de ausencia.

También dejó una serie de anécdotas e historias que marcaron la jornada final en Iquique.

Farah destruyó parte del camarín colombiano

Robert Farah estaba devastado. La derrota en el dobles dejó al compañero de Juan Sebastián Cabal en un estado de furia que no terminó en la cancha. En camarines, el jugador arrasó con todo: golpeó murallas, rompió sillas y botó rejas como desahogo.

El nuevo peinado de Yogurth de Mora

El histórico ayudante del equipo de Copa Davis había apostado en la previa que sí Chile derrotaba a Colombia él se rapaba. Luego de la victoria de Gonzalo Lama, los jugadores le recordaron la promesa y Yogurth cumplió. Marcelo Ríos en redes sociales fue el encargado de mostrar el resultado.

El alcalde de Iquique apareció para las fotos

Jorge Soria estuvo durante toda la jornada del domingo en el Centro Recreacional Huayquique. Luego de las críticas a la Municipalidad por el mal estado de la cancha, el alcalde reapareció para dar la cara, y luego fue incluso a felicitar a Gonzalo Lama por su triunfo. El tenista aceptó las fotografías de rigor pero ni esbozó una sonrisa.

El emprendimiento de Sergio Cortés

El ex número uno del tenis chileno e histórico jugador de Copa Davis, Sergio Cortés, estuvo los tres días en Iquique a cargo de un puesto de hamburguesas, y ese domingo tuvo doble razón para celebrar. Primero, por la victoria de Gonzalo Lama. Después, porque la gran cantidad de público que llegó a los partidos arrasó con todo en el stand.

Lama casi se queda abajo del auto

Gonzalo Lama se dio el tiempo para firmar autógrafos y sacarse todas las fotografías que le pidieron, siendo uno de los últimos en dejar el Centro Recreacional Huayquique. Tanto tiempo pasó en eso, que cuando ya se habían ido casi todos, se dio cuenta que el auto que lo tenía que llevar al hotel lo había olvidado y se tuvo que devolver.