UNIVERSIDAD DE CHILE

Sebastián Beccacece sigue, pese a petición de varios directores

Un par de directores pidieron la salida del DT este miércoles, pese a que Pablo Silva, director ejecutivo, lo negó. Todo quedó tenso en el CDA.

0

El miércoles fue un día tenso para Sebastán Beccacece. El directorio de Azul Azul se reunió una vez más en el CDA y pese a que no era el tema central, prácticamente toda la conversación se basó en la continuidad o no del cuestionado técnico rosarino.

Tal como se había adelantado, algunos integrantes de la mesa, aburridos del pobre desempeño futbolístico del equipo, llegaron decididos a pedir la cabeza del ex ayudante de Jorge Sampaoli. Y lo hicieron, pese a que Pablo Silva, director ejecutivo de Azul Azul, lo negó más tarde frente a los medios.

La negativa a la petición del grupo de los "radicales" estuvo comandada por Carlos Heller y el propio Silva, quienes pidieron respetar el acuerdo al que se llegó tras el pasado Torneo de Clausura: si no gana la Copa Chile o no queda dentro de los cuatro primeros del Apertura, se va a fin de semestre sin indemnización.

El técnico y el PF Luis María Bonini acudieron en medio de la reunión a "dar explicaciones" del mal arranque de campeonato, un discurso que no tranquilizó a los directores disidentes, quienes siguieron insistiendo en que con "Beccacece el equipo no mejorará".

Los diálogos opuestos siguieron hasta el final de la cita y por ello Heller y compañía abandonaron el CDA de manera rauda y visiblemente molestos. El único que habló fue Silva. "Universidad de Chile cumple los contratos. Él es nuestro entrenador y todo se evaluará cuando corresponda... No es primera vez que Sebastián y Bonini suben a un directorio. Tenemos una relación fluida con ellos", sentenció en un breve punto de prensa.

Así las cosas, "Becca" seguirá en su cargo planificando el duelo ante San Luis, para el que sumó a Lorenzo Reyes y Jonathan Zacaría, pero perdió a Johnny Herrera y Franz Schultz. Nadie en el directorio se atreve a dar un pronóstico de lo que pasará si el sábado se cae en Quillota. Por ahora, prefieren ni imaginarlo...