HAWKS 116-LAKERS 123

Los Lakers terminan con el invicto de Dwight Howard

Espectacular segunda parte de los angelinos, liderados por D'Angelo Russell y Lou Williams. Los Hawks encajaron su primera derrota.

Tras la tercera derrota seguida, la pasada noche en Indiana, era justo señalar que en 1-3 la temporada de los Lakers tenía muy poco que ver, en su primer embrión, con la era Byron Scott. Para confirmarlo, los angelinos (en segunda noche de back to back y cuarto partido seguido de gira) ganaron en Atlanta (116-123) a unos Hawks que estaban invictos (3-1 ahora) y que parecía que lo seguirían estando: 37-28 después de un primer cuarto en el que Hardaway había anotado 14 puntos y Dwight Howard (31 y 11 rebotes al final) explotaba la baja de Mozgov y la titularidad de Zubac, el rookie de 19 años (y excelente pinta) de los Lakers que acumuló tres faltas muy rápidas en el duelo con Howard, seguramente aliviado porque ya no se alarga la sombra de Kobe Bryant en los duelos contra su ex equipo.

Zubac, por cierto, acabó (6 puntos y 3 rebotes en 19 minutos) con un 3/3 en tiros que le llevó a bromear con que podría acabar como líder en porcentaje de tiro de la temporada: “ya no tiraré más”. En cualquier caso, los Hawks se dejaron ir, entraron en el ritmo vertiginoso y el intercambio de lanzamientos que proponían los Lakers en lugar de seguir cargando el juego sobre el juego interior (y Howard) y recibieron 72 puntos en el segundo tiempo (56-72) de unos Lakers que lanzaron por encima del 60% en un tercer cuarto tremendo: la generalmente brillante defensa de los Hawks obliga al rival a lanzar mucho desde la media y larga distancia. Y los Lakers empezaron a meter todos los tiros: 1/10 en triples en la primera parte, 8/12 en la segunda. Al frente, el backcourt: 23 puntos y 8 asistencias de D’Angelo Russell, 16 de Clarkson y 18 de Lou Williams, un ex de los Hawks que sumó 16 de sus puntos en el último parcial, cuando unos cuantos tiros clave (también de Nick Young: 17 puntos) y la intensidad defensiva de Julius Randle (tapón clave a Schroder con 114-118) frenaron el amago de reacción y regreso de un sorprendido rival.

Luke Walton tiene a casi todos los jugadores en ritmo y contribuyendo, a los jóvenes felices y a veteranos con tendencia a la distracción y que parecían hace no mucho outsiders (Lou Williams, el casi traspasado Nick Young) dando versiones serias y energéticas. Y los Lakers están 2-3 antes de recibir, en su regreso a casa, a los Warriors. En Atlanta, jarro de agua fría para un equipo que siempre tiene automatismos con Budenholzer al mando pero que seguramente maneja menos talento que la pasada temporada para cuando estos saltan por los aires. Aun así volverá a ganar muchos partidos en el Este.