VALENCIA

El efecto de Fabián Orellana en Valencia se diluye

El rendimiento del chileno ha ido a menos desde su expulsión en Mendizorroza y su influencia en el juego colectivo es menor.

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LALIGA

El Valencia suma 4 puntos de los últimos 12 en juego. Derrotas ante Alavés y Atlético de Madrid y empate con malas sensaciones contra el Sporting de Gijón. Una de las claves de la vuelta a las andadas del conjunto de Mestalla, el haberse diluido el efecto Orellana. El chileno, tras cuajar buenas actuaciones ante Athletic de Bilbao y Real Madrid, está acusando la irregularidad de su temporada y el cortocuircuito que en los últimos encuentros ha tenido el Valencia de Voro en el centro campo.

Orellana lideró al Valencia contra el Athletic y el Real Madrid. En esos partidos realizó dos asistencias y anotó un gol. Su juego entre líneas desarboló a las defensas de los equipos de Valverde y Zidane respectivamente. Su línea de juego era ascendente, como también su influencia en el entramado colectivo. Voro le daba libertad de movimientos actuando por delante de Enzo y Parejo y por detrás de Zaza.

Orellana fue expulsado en Mendizorroza

La inercia del equipo y la de propio mediocampista chileno cambió en Mendizorroza. El Valencia dejó escapar un 0-1 en los últimos 15 minutos y Orellana fue expulsado por una doble amarilla innecesaria y fruto de la desesperación. Hasta Voro no tuvo más remedio que reconocer el error de Orellana. Esa doble cartulina hizo que Orellana se perdiera el partido contra el Leganés, curiosamente la única victoria de las últimas cuatro jornadas.

Orellana regresó contra el Atlético de Madrid y también jugó contra el Sporting, en dos partidos en los que pasó desapercibido y colapsado por sus rivales. En el Calderón, Coke, Gabi y Saúl le ganaron la partida a Enzo, Parejo y Soler y sin ellos nutriéndole de balones, Orellana no se encontró en ninguna fase del encuentro. Más de lo mismo contra el Sporting, Cases, Vesga y Sergio desarbolaron la zona de creación blanquinegra y Orellana tan solo tuvo un fogonazo apenas arrancó la segunda mitad.