Entrevista AS

La sorprendente nueva vida de Paolo Vivar en la minería

Sus mejores años los vivió en Cobreloa, estuvo en la Roja y sonó en los grandes. No pudo dar el salto y tras retirarse en silencio, hoy es mecánico y opera grúas.

Paolo Vivar jugaba por la banda izquierda, podía ser lateral, volante o puntero por ese lado y desde que irrumpió en Cobreloa llamó la atención por su rapidez y potencia. De hecho, con sólo 20 años fue parte del histórico triunfo de Chile B ante su similar de Inglaterra en la previa del Mundial de Francia 1998. 

"Eso fue fantástico, son experiencias inolvidables. Siempre los compañeros de trabajo me preguntan y les digo que eso fue increíble, lo mejor de mi carrera. Estar allá fue otra cosa", recuerda.

Hasta ahí, la carrera prometía. Estuvo en la Roja camino a Corea Japón 2002, pero nunca pudo sacarse el mote de desordenado y bueno para la noche. En entrevista con AS desde Calama, el zurdo cuenta su verdad.

-¿Por qué su carrera no pudo despegar?
- Era joven, me gustaba salir y compartir, pero no era tan desordenado, el tema es que solo me pillaban a mí. Es muy difícil, si nadie te guía, así que me costó bastante. Estaba solo y los amigos de ese tiempo ya no están. Uno es joven y piensa que lo está haciendo bien.

- En su mejor momento, ¿porqué nunca fue a un grande o al extranjero?
- Tuve varias opciones de jugar en España, pero por problemas de plata todo se complicó y no pude hacer nada. También estuve a punto de llegar a Colo Colo cuando estaba en San Felipe.

- Se retiró con sólo 32 años en 2009, ¿se arrepiente de haberlo hecho tan joven?
- Yo sé que tuve hartas opciones de seguir jugando y por problemas extras no lo hice. Aprendí de esos errores y soy consciente que quizá pude dar más en el fútbol. Toda la gente me dice eso, pero la verdad es que no me arrepiento.

- En el tiempo en que se alejó del fútbol estaba Marcelo Bielsa en la Roja, ¿cree que podría haber jugado en ese equipo?
- Viéndolo fríamente, creo que sí. Me hubiese sido más fácil y cómodo con ese esquema y forma de jugar de la selección. Siento que, al igual que lo fue Arturo Salah, Bielsa podría haber sido como un padre para mí, me hubiese gustado ser dirigido por él.

Del fútbol a la minería

Tras el retiro, Vivar pasó de jugar los fines de semana a trabajar durante siete días seguidos en las extenuantes faenas mineras. Así se gana la vida hace años y él está feliz. "En Calama las mejores oportunidades están minería, así que me moví por ahí. Empecé en Chuquicamata y ahora soy mecánico y operador de grúas de alto tonelaje. Estoy hace rato en esto, y cada vez me fui perfeccionando, me han enviado a hacer varias capacitaciones. Al principio me costó harto, sobre todo tener que levantarme 4:30 am todos los días, pero me gusta la pega y estoy tranquilo". 

 

 

 

 

 

 

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