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ENTREVISTA AS CHILE

El DT que vuelve a revolucionar la Copa Chile 10 años después

Tal como lo hizo con Ovalle el 2009, Christian Muñoz sueña con hacer historia en Trasandino: ya eliminó a San Luis. “Soy el único que puede decir que sí es posible”, relata. “Es más fácil jugar con un equipo de Primera que uno de Tercera”.

La campaña de Deportes Ovalle en Copa Chile 2008-2009 fue una hazaña que Christian Muñoz (44) no olvida. Su rostro de emoción así lo refleja. El entrenador llevó a un club de Tercera División a la gran final después de eliminar a clubes como Colo Colo y Huachipato, entre otros. Pero lo más curioso es que, diez años después, el entrenador sueña con repetirlo en Trasandino, único equipo de la ANFA que avanzó a la segunda ronda este 2019: eliminó a San Luis.

Días antes del sorteo donde conocerá a su rival de Primera División, Muñoz bromea: "Ojalá nos toque un grande", dice. Y ríe mientras se pone cómodo en uno de los sillones de su casa. La rutina de Muñoz comienza a las seis de la mañana y termina más de 12 horas después, entre viajes a Los Andes y otras actividades en la Región Metropolitana. Ya está de regreso, y es el momento indicado para hablar de sus sueños, sus recuerdos y su gran decepción.

- ¿Qué recuerda de esa final con Ovalle?
- Pienso que la vida se hace de emociones. Y eso se transforma en recuerdos. El que diga que no busca emociones en todo lo que hace, está mintiendo: te compras un auto por emocionarte, una casa, un dulce, un chocolate, ropa o incluso te enamoras por emocionarte. La diferencia es que nosotros, los que trabajamos en esto, tenemos la emoción viva todos los días. Ovalle es eso: un cumulo de emociones desde que empezó el proceso hasta que terminó en el Francisco Sánchez Rumoroso. Fueron emociones muy lindas. Cada vez que me encuentro con gente que estuvo ahí, te dicen que se vivió una energía especial. Pero lo más importante es que fue histórico: fue el primero y el último. Esa vez me llamó la BBC porque, según ellos, Ovalle era el único equipo de tercera categoría en llegar a una final en la historia de las copas. De todo el mundo. Yo tampoco lo sabía. Muchos creen que eso no se va a volver a repetir.

- ¿Y usted se ilusiona con hacer algo similar en Trasandino?
- Yo soy el único que puede decir con conocimiento de causa que es posible. Los demás están vendiendo humo porque no lo han hecho. Yo siempre he dicho que cuando uno logra algo, puede decir que es posible. Cuando uno no lo logra, puede soñarlo. Este Trasandino es muy cauto. Me ha sorprendido el funcionamiento de Trasandino porque han respondido muy bien. Creemos que estamos hechos para este formato, más que para el de Tercera. La Tercera División es mucho más complicada porque son parejos, desordenados y las canchas no son las mejores. Este equipo puede dar que hablar. Nos encontramos de sorpresa con esta invitación porque se nos notificó una semana antes. Pero nos pilló trabajando.

- El 2009 dijo que jugar con un equipo de Primera es más fácil que con uno de Tercera. ¿Lo mantiene?
- Yo no he dirigido Primera contra Primera. Pero con un equipo de Tercera sí porque el jugador se somete más a la idea. Es mucho más obrero, dispuesto y tiene mucho más que perder. El jugador de Tercera se juega la vida en cada balón porque se le puede acabar la carrera. Ellos tienen edad tope y si no encuentran club, puede pasar eso. Hay muchas limitantes que hacen que el jugador de Tercera lo viva de otra manera.

- O les puede servir para que los vean en categorías más altas...
- Claro. Quizás para el jugador de Colo Colo, la Copa Chile es un ‘cacho’. Para el jugador de Tercera es una oportunidad. Cuando te enfrentas a alguien que se juega la vida, debes tener cuidado. Nosotros nunca lo planteamos desde lo económico o desde lo deportivo, sino que lo planteamos desde lo emocional. Fue lo mismo en Ovalle: la inmortalidad o la trascendencia.

- ¿A qué se refiere?
- A que te pongan en una foto, que te hagan homenajes o que te inviten al estadio. Eso es trascendencia. Los chicos de Ovalle van a morir el día de mañana y ese equipo se va a seguir recordando. Hay gente que paga mucha plata por ser inmortal, hay gente que se mete a la política por serlo. Acá en Chile hay ejemplos de gente que gasta montón de dinero para entrar a los libros de historia. Nosotros tenemos la posibilidad de hacerlo gratis. El jugador de Tercera, que es un anónimo constante, tiene la posibilidad de desaparecer de ese anonimato.

- ¿Volvió a ver esa final de Deportes Ovalle?
- Nunca. Solo compactos, nunca completo.

- ¿Alguna vez pensó en qué le faltó para ganar esa Copa Chile?
- Yo creo que sobró. No faltó nada. Sería muy injusto decir que faltó algo porque lo que se logró era casi imposible. Y si recuerdas la final, merecíamos más. La final fue casi perfecta. Cometimos errores en los dos goles, pero después de eso tuvimos tres palos y una pelota que sacaron de la línea. Se hizo todo lo que se podía hacer.

- ¿Se siente el DT revelación de Copa Chile igual que hace 10 años?
- Son dos tiempos distintos. Esa vez tenía 34 años y la realidad me ha hecho aprender. Todo lo veo con mucha cautela. Hemos logrado cosas con equipos chicos. Lo triste es que esto aparece fugaz y eso te enseña la vida. Una vez conversaba con un argentino y él me hizo reaccionar: si tú hubieses hecho esa misma campaña con un equipo de Tercera en Alemania, te hubieran pasado el Bayern Múnich o el Borussia Dortmund al otro año. Los europeos piensan distinto. Yo pensé que después de Ovalle, las posibilidades se iban a dar.

- ¿Y cómo piensa el dirigente chileno?
- Lamentablemente el chileno no piensa así, él prefiere traer a alguien sin experiencia de otro país. Aquí se encasilla mucho a los técnicos en una categoría: que Marcoleta es de la B o que yo soy de Segunda División. Y resulta que nosotros con un equipo de la C llegamos a la final de Copa Chile. Un técnico es bueno en cualquier categoría. El entrenador tiene que ver con la conducción de un equipo sobre un modelo de juego, no tiene que ver con la categoría de sus jugadores. Siempre he pensado que no tuvimos el premio indicado.

- ¿Merecía dirigir en Primera?
- Yo digo esto con mucho respeto porque fui profesor INAF: siento que hay mucha gente que ha tenido su posibilidad en Primera con mucho menos méritos que los que tengo yo. Estuve en un par de finales en Segunda, fui artífice del ascenso de Barnechea el 2011 que terminó Mario Salas, se llegó a la final con La Pintana, se peleó el campeonato con Trasandino el 2010, se logró con Ovalle la final de Copa Chile, se logró el ascenso con Valdivia. Y son números que están ahí, no mienten. El problema es que la Segunda y Tercera no tienen la vitrina que tienen las otras categorías. Y eso te mete en un hoyo. No logras la recompensa al sacrificio, pero yo no he dejado de luchar. Hoy se habla de la extraordinaria campaña de Francisco Bozán o de Víctor Rivero, quienes me parecen grandes técnicos, grandes personas y buenos profesionales. Entonces siento que todos han tenido su oportunidad. A veces viene alguien de otro país, sin haber dirigido nunca en su país, y tiene la chance aquí. Obvio que te golpea. Es muy fuerte.

- ¿Por qué no terminó su campaña en Barnechea el 2011?
- Tuve una serie de problemas personales. Hablé con Armando (Cordero) y sentíamos que nadie podía estar por sobre el equipo. Lo que yo mantengo hasta hoy. El que sacrifica, nunca falla. Cuando tú ves que le puedes hacer mal al grupo, es bueno dar un paso al costado. El momento era delicado y mi atención estaba en dos o tres partes a la vez. Yo sentía que era un equipazo. Yo mismo lo había armado, pero sentía que mi crisis podía afectarles. Armando me ofreció quedarme en el club y traer a Mario (Salas).

- ¿Por qué no aceptó?
- Yo dije que no. Que Mario trabajara tranquilo y que no me tuviera como un fantasma cerca. Fue la decisión correcta. Me invitaron a la cena de celebración y tampoco invadí el espacio de Mario. Él fue muy humilde en reconocer en una entrevista que gran parte se debía a lo que habíamos hecho nosotros.

- ¿Habló con Mario Salas después?
- Tuvimos algunas conversaciones de pasillo. Cuando estuvo en la Sub 20, hablamos por algún jugador. Después, cuando yo estaba en La Pintana, él nos invitaba a jugar amistosos con Católica a San Carlos. Siempre hemos tenido buena onda y considero que es uno de los mejores técnicos del momento.

- ¿Qué técnicos lo inspiran?
- Yo estoy en contra de los estereotipos, no creo en los modelos. Luché mucho en el INAF porque no puede ser todo periodización táctica o microciclo estructurado. No todo puede ser Guardiola o Mourinho. Siento que tenemos cabeza, que somos gente pensante y podemos generar nuestros propios modelos. El microciclo estructurado hay que trabajarlo, no hay que explicarlo. Porque si lo explicas, no lo van a entender. Yo generé mi propio modelo. Voy a lanzar un libro que bauticé 'Metodo Cero'. Debo ser el único sudamericano que generó su propio modelo. Todos somos capaces de crear algo. Acá todo el que se relacionó con Marcelo Bielsa, a quien respetó, tuvo pega en Chile. Todo el que pasó por Barcelona, aunque sea por una playa, tiene pega en Chile. Un técnico exitoso tiene que ver con sus números, no con sus pasantías o con quien se sacó foto porque a mi no me cuesta ir a darme una vuelta por 10 equipos en Europa, sacarme fotos y capaz que me compren. Pero no es la idea. Un técnico debe conformar su propia idea.

VER PARTE II: El desahogo de Muñoz contra ex asesor de Sergio Jadue