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CHRISTIANE ENDLER

"Me gusta la soledad del arco; estar aislada un poco del grupo"

Endler cuenta que no siempre fue portera, que el 2014 vivió su momento más difícil en el fútbol, y el país donde le gustaría jugar antes de retirarse.

Christiane Endler está sentada en un sillón del lobby del Hotel Barriere du Lac en Enghien-les-Bains, un pequeño municipio ubicado a 20 minutos en tren del centro de París. Detrás de ella asoma parte del hermoso lago de 34 hectáreas que distingue el lugar, y a su alrededor el casino y un largo paseo peatonal, que un viernes en la tarde está vacío y en silencio.

Endler le da la espalda. Su rostro es firme, su voz plana, y los ojos siempre al frente, fijos en un punto. A veces esa mirada no dice nada. Otras, demasiado. "El portero es el jugador que tiene más tiempo para reflexionar", escribió Juan Villoro. Y ella siempre parece estar en el arco, incluso cuando da entrevistas.

Cuando niña, como suele suceder, Endler soñó con el protagonismo de los delanteros y convertir goles. Sin embargo, encontró la felicidad evitándolos. "Es la responsabilidad que tienes, la forma de entrenar, estar sola, un poco aislada del grupo". Lo que otros rehúsan, a Endler la atrae. Es no tener margen de equivocarse, ser ese integrante del equipo que puede sentir miedo, pero no puede mostrarlo.

¿Cómo dormiste la noche después del debut con Suecia?

Siempre es difícil dormir después de un partido importante. Uno queda con la adrenalina a mil, con miles de sensaciones. Además es un Mundial. Jugamos bastante bien los 80 minutos antes del gol, pero quedamos todas con un sabor amargo: buscamos mínimo el empate, pero ya no se dio.

¿Te distraen los elogios o te ha gustado la atención que has recibido?

Yo soy súper aterrizada. Si bien creo que hice un buen partido, no quedé contenta porque perdimos igual. Estoy satisfecha, pero uno cree que puede hacer más. En el gol también. Me tomo bien que el resto hable de mí, pero uno sabe: te mandas un condoro, y se va todo a las pailas.

¿Fue muy potente el momento del himno?

Fue súper emocionante. Más con la cantidad de chilenos que habían en el estadio, que a nosotras nos dejó bastante impresionada, especialmente cuando siguieron cantando el himno después que paró la música. Es una muy linda experiencia. Yo personalmente pensé que estaba cumpliendo un sueño, y lo estaba disfrutando: mirar cada rincón del estadio, disfrutar todo lo que pasó para llegar ahí.

¿Cuál es tu primer recuerdo ligado al fútbol?

Desde que era muy pequeña todos los recuerdos que tengo eran con una pelota. Me gustaba jugar al arco, y también me gustaba jugar de delantera. En algún momento uno ve más acción como atacante, pero desde el momento que uno conoce el arco. Es más que jugar: es la responsabilidad que tienes, la forma de entrenar, estar un poco aislada del grupo.

¿Qué ídolos y modelos a seguir tenías?

Me acuerdo de Oliver Kahn en Corea Japón 2002. Después Iker Casillas y Claudio Bravo. Hay varios arqueros que me llamaban mucho la atención. Cuando era más chica tenía siempre a Nelson Tapia como referente de Chile. No tuve modelos a seguir mujeres, porque no había acceso. Más adelante está Hope Solo. 

¿Cuándo decidiste seguir como portera y no atacante?

Yo llegué a la selección Sub 17 de delantera, y ahí, yo siempre tenía nociones de jugar al arco, y ser arquera. Me preguntaron si me quería probar, accedí, y ahí me quedé. Creo que para mí, y para el equipo fue la mejor decisión.

"El 2014 le había cerrado la puerta al fútbol profesional"

El 2019 ha sido un año casi redondo para Endler: jugó la Champions con el PSG, fue elegida la mejor arquera de la Ligue 1, y ahora disputa una Copa del Mundo. "Es un sueño", repite varias veces. Lo disfruta, además, porque sabe lo cerca que estuvo de dejar todo.

¿Te ibas a retirar el 2014?

Ese año fue súper complicado. Tuve un buen inicio de temporada en el Chelsea, después me lesioné, fui a la Copa América y me rompí el menisco. No lo pasé muy bien en Inglaterra, decidí volver a Chile, recuperarme a allá y escapar un poco del fútbol. Decidí de hecho cerrar la puerta al fútbol profesional. Fue una época súper complicada.

¿Cómo te re encantaste entonces?

Luego me abrieron la puerta para irme a Valencia, me dijeron que fuera a ver, que ellos estaba muy interesados, y que me iba a gustar mucho el club. Me sentí muy motivada, y todos se portaron muy bien conmigo en Valencia. La ciudad es preciosa para vivir. Y ahí me dí una segunda oportunidad afuera, y tenía que reivindicarme un poco.

¿Cómo ves tu carrera? ¿Dónde te gustaría seguir?

Me quedan dos años con contrato acá en París. Me gustaría probar en la liga de Estados Unidos, me encantaría ir allá. Por ahora estoy contenta en Europa, es un club súper competitivo, que está peleando siempre la Liga, la Copa, la Champions. Y creo que es bueno asentarse en un lugar y afianzar tu carrera.

¿Qué será lo primero después del Mundial?

Me voy a ir de vacaciones al Caribe. Fue una temporada super extenuante, comenzamos en junio del año pasado con el París y ha sido sin parar. Fue muy intenso, pero antes debemos luchar para avanzar a octavos de final.