LIMA 2019

El sueño panamericano de Chile de balonmano terminó con plata

La Selección de balonmano tropezó ante Argentina en la Videna y se quedó sin el boleto directo a los próximos Juegos Olímpicos. El elenco de Garralda sumó una medalla.

Lima
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El sueño panamericano de Chile de balonmano terminó con plata
Flávio Florido Flávio Florido / Lima 2019

El ‘olé olé Chile’ no se paró de escuchar en la Villa Deportiva Nacional de Lima. El esfuerzo de la Roja de balonmano nunca se detuvo. Sin embargo, la superioridad histórica de Argentina fue imposible de superar en los Juegos Panamericanos. Una medalla de plata, pero un golpe al último sueño de la generación.

Los dirigidos por Mateo Garralda perdieron por 27-31 ante el cuadro trasandino que demostró su poderío en el inicio de cada etapa. Al final, eso le pasó la cuenta a un Chile que casi siempre estuvo en desventaja. Sobre todo, en la segunda parte.

Matías Schultz ayudó lo suficiente para que Chile se quedara sin el oro. El portero fue una de las principales figuras de Argentina. El palo del arco también fue clave. Una y otra vez.

Con Neven Ilic, la máxima autoridad del deporte en el continente, y con un polideportivo repleto de personas, la Roja no pudo reaccionar a tiempo. Salinas, uno de los grandes goleadores a lo largo de esta competencia, tampoco tuvo su mejor noche.

El ataque por el costado de Sebastián Ceballos y Daniel Ayala ilusionó. El talento de los hermanos Feutchamnn por el medio, y la definición de Esteban Salinas, también. Pero nunca fue suficiente. La calidad defensiva y la precisión de Argentina siempre dañó.

Marco Oneto lo vivió con sufrimiento. Era su despedida de la Selección. Se notó concentrado, siempre detrás de Garralda. Aplaudió y gritó a sus compañeros como un hincha más, pero cuando entró, fue expulsado dos minutos. Pateó una silla y botó una toalla.

Fue la expresión más notoria del dolor de un Chile que llegó con la esperanza de ganar el título, pero que ahora tendrá que esperar un repechaje para ver si llega a los Juegos Olímpicos de Tokio. De todas formas, fue un final con dignidad.