Competición
  • Bundesliga
  • LaLiga Santander
  • Ligue 1
  • Premier League
  • Serie A

CAMPEONATO NACIONAL

Los 4 factores que marcaron el renacer del Colo Colo de Salas

Los albos disputaron ante Audax su mejor partido bajo la conducción de Salas, mostrando a plenitud el estilo de juego que caracteriza al DT.

Mario Salas tuvo un respiro en Colo Colo. El cuadro albo disputó un buen partido contra Audax Italiano en La Florida y se impuso por 4-2. Los dirigidos por Mario Salas mostraron un aspecto futbolístico distinto, muy mejorado y en las antípodas de las falencias que los mantenían entrampados en la tabla de posiciones.

Las expectativas que generó el DT con su llegada, tras su brillante paso por Sporting Cristal en Perú, no se habían concretado con una actuación convincente. Durante el primer semestre, el juego esperado había aparecido por breves destellos. Sin embargo, en el triunfo previo al Supérclásico, Colo Colo materializó el estilo de Salas, exhibiendo cuatro notorias mejorías futbolísticas.    

1. Peso en ataque

Dos de los mejores hombres de los albos en La Florida fueron Marcos Bolados y Pablo Mouche. La dupla otorgó profundidad ofensiva por las puntas y generó constante peligro. Alternaron la ubicación original junto a la línea de banda con internaciones hacia el centro para la conexión con los volantes y potenciar así la generación de juego.

Con esto, Colo Colo obtuvo fuerte presencia ofensiva, lo que se vio reflejado en que en la mayoría de las llegadas causó peligro. Esto coincidió con la ubicación de los extremos respetando su perfil (un diestro por la derecha y un zurdo por la izquierda), garantizando así el juego longitudinal, de profundidad hacia la línea de fondo, hecho táctico que complica a cualquier defensa.

2. Seguridad defensiva

La tarea no era fácil para la última línea del Cacique. Debía contener a la dupla de Ignacio Jeraldino y Rodrigo Holgado, tipos fuertes que no eluden el roce y con alta capacidad de gol. Sin embargo, el cuadro de Salas mostró una seguridad defensiva que había escaseado. Antes, le llegaban seguido y, cuando esto ocurría, el rival tenía facilidades para anotar.

La defensa solo titubeó en la apertura de la cuenta. Julio Barroso intentó provocar el fuera de juego y Felipe Campos quedó retrasado, habilitando a todos. No obstante, después la línea defensiva se desenvolvió con eficacia. Juan Insaurralde y Barroso estuvieron firmes en los duelos y los laterales Campos y Óscar Opazo concentraron su labor más en defender que en atacar.

3. Mediocampo potente

Había sido otra de las debilidades de Colo Colo. La faena de los volantes no trascendía en cuanto a la gestación de juego hacia la línea ofensiva. Todo se concretaba en una posesión de balón lejana a la portería rival que no entregaba cuotas de avance trascendentes y con finalizaciones en el área penal oponente.

En esta ocasión, el articulador de fútbol en la mitad de la cancha fue Gabriel Suazo. El zurdo gestó abundante juego, mediante muchas acciones de tocar y pasar brindando verticalidad por el sector izquierdo. Branco Provoste resultó ser un buen complemento e Iván Rossi también. Cuando el balón pasó por ellos continuó con su buen destino y aportaron un posicionamiento adecuado para neutralizar la gestación rival en la fase de recuperación de la pelota.

4. Ritmo de juego eficaz

Que Colo Colo intentaba jugar rápido no cabe ninguna duda. La intensidad existía pero, como el equipo no funcionaba correctamente, esto más que una virtud resultaba ser un defecto. Lo negativo que realizaba el Cacique, lo hacía "a mil por hora", profundizando por el ritmo elevado las deficiencias.

En La Florida, el panorama fue distinto. La oncena funcionó bien en gran parte del encuentro, con un juego de ida y vuelta permanente, en bloque y sin líneas rezagadas, a lo largo y ancho del terreno de juego. En el interior de la organización posicional del Cacique, la presión fue intensa y escalonada, neutralizando el accionar oponente.