COLO COLO

“La generación 2002 de Colo Colo será el recambio de Chile”

Luis Mena elogia a los juveniles que entrenan con el primer equipo de Colo Colo. "Son chicos muy aterrizados", dice. Cinco jugaron ante Coquimbo.

Seis juveniles se ganan la confianza de Mario Salas en esta pretemporada. La mayoría nació el 2002, y uno, al año siguiente: Joan Cruz. Son parte de la generación con mayor proyección en Colo Colo, y en el Monumental no hay quien diga lo contrario. Algunos fueron mundialistas, otros la pelean desde el anonimato.

Muchos de ellos se iniciaron en el fútbol cuando eran infantiles. Desde pequeños se acostumbraron a ganar: ya llevan más de diez títulos, y pronto podrían sumar uno más. Antes de que se suspendiera el campeonato Sub 17, Colo Colo era líder con 22 puntos.

Por estos días, Vicente Pizarro, Alexander Oroz, Nicolás Garrido, Luciano Arriagada y Cruz entrenan con el primer equipo. Los cinco, de hecho, jugaron un amistoso ante Coquimbo Unido este miércoles. A ellos se suma Julio Fierro, portero que forma parte de la Roja Sub 23 que jugará el Preolímpico en Colombia.

“Esta pretemporada, al lado de grandes jugadores, los va a potenciar. Ellos van a ser el gran recambio que busca el club y que busca Chile. Tanto se habla de eso, y yo tengo la esperanza que esta categoría 2002, con algunos chicos de la 2003, va a llegar muy lejos”, apunta Luis Mena, DT de la Sub 17 de Colo Colo, a AS.

Cristian Leiva llevó a 9 jugadores albos al Mundial de Brasil: Pizarro, Oroz, Garrido, Cruz, Fierro, David Tati, Bruno Gutiérrez, Danilo Díaz y Daniel Gutiérrez. También hay otros como Miguel Arias, Rodrigo Cisterna, Diego Orellana, Tomás Arancibia, Javier Meléndez, Bayron Velásquez o Thomás Osorio que llegaron siendo niños a Macul.

En medio del estallido social, el club llevó a sus distintas categorías a Argentina. La generación 2002 jugó tres amistosos: le ganó 5-2 a Rosario Central, 5-1 a Newell’s Old Boys y 3-1 a Unión Santa Fe. “Ojalá que nunca se conformen”, dice Luis Mena.

El histórico defensa explica cuál cree que es la principal virtud de este grupo: “Son chicos que están muy bien aterrizados, no son agrandados de los cuales uno espera cualquier cosa. Son de familias que apoyan mucho, y que siempre están con ellos”.

- ¿Qué siente cuando ve a sus jugadores en el plantel profesional?
- Siento mucha alegría porque los conozco desde hace mucho tiempo. Los tuve cuando saltaron de la Sub 14, que todavía es formativa, a la Sub 15 que es más competitiva. Los veo maduros. Ahora va a depender de ellos. Uno entregó todas las herramientas, pese a que le quedan años acá en la juvenil. Les falta un proceso de formación, pero siento que si están ahí, es un salto de calidad y provechoso.

- ¿Se emocionó cuando aplaudieron a Arriagada?
- Luciano estuvo en la Selección, y lamentablemente quedó fuera del Mundial. Eso le afectó bastante, pero también le sirvió mucho para madurar y para entender que el fútbol tiene más cosas negativas que positivas. Eso lo hizo crecer. Se siguió entregando entero por sus sueños. Luciano es sacrificado y se entrena al máximo. Además es uno de esos 9 escasos en el fútbol chileno y tiene un poder de definición muy bueno. Lo mismo tácticamente, cuando se le pide hacer otro tipo de trabajos. La verdad es que me puso muy contento porque fue un premio al esfuerzo.

- ¿Cómo analiza la proyección de esta generación en el futuro?
- Ojalá lleguen muy lejos. ¿Por qué no a las latitudes que llegaron Claudio Bravo, Arturo Vidal, Alexis Sánchez o Matías Fernández? Ellos están bien encaminados. Hay que esperarlos, y seguir apoyándolos. Esta etapa será importante en su carrera, pero también tienen que saber que el día de mañana les puede tocar la parte negativa, y ahí tienen que ser duros de mente para salir adelante.