U. DE CHILE

La joya colombiana que perdió la Universidad de Chile

El volante con llegada estuvo más de un año en el club y entrenaba con el primer equipo. En Azul Azul acusan que el colombiano se escapó.

Andrey Montaño, volante colombiano que cumplió recientemente 18 años, era una de las grandes apuestas de las inferiores de la U. Durante 2019 comenzó a entrenar con el primer equipo de la Universidad de Chile y en Azul Azul ya evaluaban ofrecerle su primer contrato profesional.

Sin embargo, el escenario cambió en los últimos meses. ¿La razón? El representante del juvenil no avisó que viajaría a Colombia y el jugador no se presentó en el Centro Deportivo Azul cuando correspondía. Ahora es agente libre y su futuro podría incluso estar en otro club de la capital.

En 2019, de la mano del técnico uruguayo Alfredo Arias, tanto Montaño como Alexander Valencia (otro juvenil colombiano) comenzaron a entrenar habitualmente con el primer equipo. Si bien Montaño no debutó y tampoco podía debutar en el fútbol joven por un tema administrativo, Valencia logró firmar contrato profesional, debutar en Copa Chile ante Cobresal y este año partió a préstamo a Santa Cruz para agarrar rodaje.

“Monta”, como le decían sus compañeros, es un volante central de mucha dinámica. A la U llegó como un volante mixto, pero igualmente en muchos entrenamientos desempeñó la función que actualmente cumple Camilo Moya como volante defensivo. Igualmente, en la época de Arias, al colombiano le tocó parchar incluso como lateral en algunos partidos entre suplentes y juveniles.

Montaño terminó su vínculo con la Universidad de Chile y espera ofertas para la temporada 2020. A través de intermediarios, su nombre se ha acercado a diversos equipos colombianos y también a la Universidad Católica.

¿Por qué no siguió en la U? Tras el fin de la temporada 2019, Montaño partió a Colombia por orden de su representante y sin dar aviso a los coordinadores de la U ni a la dirigencia. Como no había vínculo, pues en ese momento era menor de edad, los universitarios se quedaron sin opciones de reaccionar.

Eso sí, cuando quiso volver a integrar las filas de la U, el "no" fue rotundo.