ENTREVISTA AS

Estudiantes, Bilardo y Mourinho: Osorio recordó lo mejor de su carrera

Alejandro Osorio fue tercero en el Mundial Sub 17 de 1993 y luego triunfó en Estudiantes de La Plata: "En Argentina me decían que vendiera humo, pero no me salía".

"Estamos con la incertidumbre, no sé cuándo va a pasar esto. Estoy con los niños en la casa y no estoy trabajando". La frase pertenece a Alejandro Osorio (43), ex futbolista chileno de dilatada trayectoria. "Janino" fue tercero en el Mundial Sub 17 de 1993, su mejor momento lo vivió en Estudiantes de La Plata, jugó en el fútbol portugués y fue campeón con Universidad Católica.

Hoy, sin embargo, Osorio está alejado de la actividad profesional. Trabaja en la Municipalidad de Codegua en talleres de fútbol y de vez en cuando juega "pichangas" con amigos. "Por ahora, gracias al coronavirus, está todo eso  congelado", dice en diálogo con AS.

Desde su hogar en la Región de O'Higgins, Osorio -siempre poco amigo de los medios- acepta hablar con AS para recordar su exitosa carrera. "Mi mejor momento fue en Estudiantes de La Plata (2000-2003), tengo los mejores recuerdos. Fui a préstamo por seis meses y me quedé tres años. Nos fue bien como equipo y yo anduve muy bien también, me adapté rápido al juego y a la locura que es el fútbol argentino. Fui muy feliz ahí", recuerda.

- ¿Cuál fue el mejor jugador con el que compartió en Argentina?
- Bueno, en ese tiempo Estudiantes no fue como después, cuando invirtieron mucho con la llegada de Verón y ganaron la Copa Libertadores, pero sacaban muchos hombres de inferiores. Salió José Sosa, que después jugó en la Selección y el Bayern Munich. Después aparecieron Leandro Benítez, el "Tecla" Farías y Luciano Galletti. Yo hace poco fui a la inauguración del estadio y fue espectacular compartir con todos ellos y recordar momentos tan lindos.

- A usted los hinchas de Estudiantes lo quieren harto...
- Sí, me quieren harto. Yo el primer partido hice una jugada y altiro me gritaron "chileno, chileno...". Fue un fiato espectacular con la barra, la gente se portó bien conmigo y se reflejó en el partido de la inauguración del estadio. 

- En ese tiempo, además, no había muchos chilenos en Argentina...
- Claro, éramos poquitos. Estaba el "Huevo" Valencia, Roberto Cartes y después llegaron a Racing Manuel Neira y Marcelo Vega. El fútbol chileno no era tan visto para ellos. Era un mérito doble.

- ¿Qué técnico lo marcó?
- El hermano del "Loco" Solari, Eduardo. Él me marcó mucho. Los técnicos argentinos para mí son los mejores del mundo tácticamente y físicamente. Néstor Craviotto también me dio confianza y al final estuve con Carlos Salvador Bilardo, pero yo ya había terminado mi contrato.

- ¿Qué tal fue trabajar con Bilardo, un campeón del mundo?
- Yo estuve dos meses con él, porque ya quería salir de Argentina, no me convenían las lucas, pero lo vi trabajar y fue espectacular. Trabajamos todo un día tácticamente por bloque, todo era defensivo. Él decía que atrás era trabajo de él, pero los de arriba tenían que inventar. Era impresionante, yo nunca había tenido un DT así.

- Después se fue a Portugal, al Beira Mar. ¿Qué tal esa expeeriencia?
- En Portugal no me fue como quería. Partí como titular, pero después tuve una lesión y el que entró por mí apareció con todo, no lo pude sacar más (risas). Ahí me llegó la oferta de la UC y decidí regresar a Chile.

- ¿Muy diferente el fútbol europeo?
- Yo fui en la época del Porto de Mourinho, había mucho brasileño en Portugal en ese momento porque ellos no ocupaban cupo de extranjero. Eran todos buenos...

- ¿Cómo recuerda el título con la UC en 2015?
- Llevábamos como tres campeonatos que no podíamos ser campeón, Unión Española nos eliminó dos veces y casi perdemos la final con la U también en penales. Tenía que ser ese torneo, porque hicimos una gran campaña, teníamos muy buen equipo.

-¿Su gran logro fue el tercer lugar con la Sub 17 en Japón?
- Puede ser, fue un gran logro. Uno ahí ni se imaginaba que iba a ser profesional, porque éramos niños. Gracias a Dios después participé en la Sub 20, Sub 23 y la adulta. No puedo quejarme de cosas que otros jugadores no pudieron vivir.

- ¿Se siente poco valorado por el "medio"?
- Yo siempre fui bajo perfil, de poca bulla y al ser así uno se acostumbra a que te alaben los más cercanos nomás, pero no quedé descontento con la prensa ni con el hincha ni con nadie. En Argentina me decían que tenía que vender humo, pero a mí no me salía. Estoy feliz con mi carrera, hay gente que me respeta y me reconoce por lo que hice en Católica.