Tenis

"Mi papá me robó 5 millones de dólares": las crudas confesiones de ex DT de Garin

Guillermo Pérez Roldán, quien llegó a ser número 13 del mundo, denunció duros maltratos de su progenitor. "Hubiese preferido tener un peor DT y mejor padre".

"Mi papá me robó 5 millones de dólares": las crudas confesiones de ex DT de Garin

Guillermo Pérez Roldán, ex tenista argentino, llegó a ser número 13 del mundo en 1988 y ganó nueve títulos ATP. Sin embargo, tras esos éxitos se escondía una historia llena de sufrimiento por culpa de su padre y entrenador.

En entrevista con La Nación de Argentina, quien fuera DT de Cristian Garin en los inicios del chileno, relató por primera vez duros episodios de su etapa como deportista.

"Si te contara las cosas fuertes, como perder un partido, entrar en una habitación y que te peguen una piña (combo) en medio de la boca con el puño cerrado. O que te metan la cabeza en un baño o que te agarren a cintazos arriba de una cama. O un robo de cuatro o cinco millones de dólares. Todo lo que gané jugando al tenis, al otro día no lo tenía. Mi vieja (Liliana Sagarzazu) y mi viejo firmaron para sacarme la plata de mis cuentas", confesó.

"Sufrí el maltrato físico. Todos sabían. La cosa fue conmigo. Y con mi hermana al principio, pero cuando empecé a facturar yo, mi hermana pasó a un segundo plano. Tengo que decir que fue un técnico de la puta que lo parió de bueno, pero un padre de mierda", añadió.

"A los tres meses era pobre"

Luego, ahondó en el robo del dinero recaudado durante toda su carrera. "Terminé mi carrera y a los tres meses era pobre. No tenía ni auto. La estafa la descubrí en 1994. Llamé al banco de afuera, pedí una plata para irme de vacaciones y no había más. Y había varios millones de dólares. Además, teníamos casas, caballos de carrera, restaurante, departamento, etc. Yo me casé por segunda vez, en Chile, mi mujer me convenció de invitarlos (a sus padres). Mi papá me pidió perdón delante de todos, me dijo que íbamos a arreglar las cosas y me volvió a cagar. Me quiso hacer firmar unas cosas".

El retiro forzado

Finalmente, recordó el particular episodio que terminó acabando con su carrera. "Paramos en una estación de servicio, me voy a comprar algo para comer y me pongo a hablar por teléfono. Cuando miro para afuera, dos tipos le estaban pegando a mi viejo. Salí, pegué dos tortazos, me puse hielo en la mano y seguimos. Al otro día cuando amanezco tenía la mano que parecía con elefantiasis. Después vine para Argentina, ya sabía que tenía algo roto, jugué todo el año infiltrado y muy pocos torneos".