¿Qué pasará con Matías Fernández en Colo Colo?

Solo por unos días, Colo Colo dejó de hacer noticia por el fracaso en la negociación para lograr un acuerdo en la reducción de sueldos del primer equipo. Esta vez, los albos pusieron en pauta a Matías Fernández al profundizar en la coyuntura que vive su fichaje estrella desde el punto de vista médico. El volante cumple un plan especial de entrenamiento a distancia, de mínimo impacto, buscando extinguir los contratiempos físicos que lo borraron de las convocatorias antes de la detención del Campeonato Nacional por la pandemia del coronavirus.

Los hinchas del Cacique han sufrido por no ver a Fernández en la cancha del Estadio Monumental. Tras la salida de Jorge Valdivia, el ex mediocampista del Junior de Barranquilla debía tomar la posta en el vínculo emocional con los seguidores albos, pero no ha sido posible. En el torneo, solo registra 63 minutos de acción y en ninguna de las siete fechas que se disputaron del certamen fue titular. La información oficial indicó que había sufrido una sobrecarga en la rodilla derecha, debido a un desbalance muscular.

Para los admiradores de Fernández, todo esto ha sido una decepción. Sin embargo, albergamos la esperanza de que la situación vaya evolucionando y, una vez reiniciada la competencia, su presencia pueda ser recurrente en el terreno de juego. El embrujo de su gran etapa en Colo Colo antes de partir al exterior y de sus magníficas presentaciones con la Roja de Marcelo Bielsa, durante la clasificación al Mundial de Sudáfrica, ha sido difícil de borrar. 

Pero, seamos francos y no nos engañemos: de todo eso ya transcurrió una década y, por muy extraordinario que sea el jugador, los años no pasan en vano. Fernández no llegó en buen pie a Colo Colo. Su paso por el fútbol de Colombia decepcionó, pues nunca pudo ganarles a las lesiones. Su último partido por allá data del 3 de octubre del año pasado, cuando actuó aproximadamente 25 minutos ante La Equidad. Fue la última actuación del chileno en un ciclo que sumó 15 partidos en todo 2019 y registró apenas ocho titularidades.

El pasado inmediato lo condenaba. Sin embargo, se estimó que en su casa y con la gente que lo idolatra el panorama debía cambiar. Para más remate, Colo Colo no funcionó y la urgencia de contar con él en la cancha, olvidando su estado al ser presentado en el Monumental, tornó más significativa la ausencia. Si los dirigidos por Mario Salas entonces hubieran andado mejor, capaz que muy pocos lo hubieran echado de menos.

Lo correcto en todo esto es moderar las expectativas. Olvidémonos del volante ofensivo encarador, penetrante, goleador, asistidor y con estupendo tiro de corta y media distancia. Volver a ver a ese jugador en la cancha por ahora se vislumbra complicado, pues la tendencia de los últimos meses marcha en sentido contrario. La aspiración colectiva debe ser más aterrizada y visualizar a Fernández como una pieza más del equipo, lejos del cariz de excluyente. Un jugador más humano, igual al resto, haciéndola simple y sin complicarse la existencia en el terreno de juego.

Intelectualmente bien preparado, seguro que no tendrá ningún problema en aceptar el nuevo escenario. Incluso con una presencia recurrente en la banca, sumando bloques de actividad de 10 ó 20 minutos, o hasta sin ingresar en algún encuentro. Una suerte de volver a empezar, solo con la aspiración de convertirse en uno más del plantel en términos futbolísticos. Eso para Fernández sería un gran triunfo. ¿Cómo lo tomarán los hinchas? Es una gran incógnita.