ENTREVISTA AS

"Si con Basay nos íbamos a las manos, terminaba uno lesionado"

Hoy es preparador de arqueros de Palestino, pero Claudio Arbiza tuvo tiempo para recordar su paso como jugador del Cacique y contó algunas anécdotas.

"Si con Basay nos íbamos a las manos, terminaba uno lesionado"

Desde hace algunos meses, Claudio Arbiza se reencontró con Ivo Basay en el cuerpo técnico de Palestino. Ambos formaron parte de los últimos planteles de Colo-Colo que fueron animadores en torneos internacionales.

En conversación con AS Chile, el ahora preparador de arqueros Claudio Arbiza rememora y se confiesa sobre algunas cosas que vivió como jugador del elenco albo.

- ¿Cómo ha sido este reencuentro con Ivo Basay?
- Súper bien. Con Ivo ya nos conocíamos como jugadores, aparte, de lo que dirigió ya se ve qué es lo que pretende. Es un equipo que aprieta, un equipo que le gusta salir jugando bien de atrás, entonces uno se tiene que complementar con los arqueros a esa situación. Con Ivo nos conocemos, ya estuvimos varios años juntos, ya con mirarnos sabemos lo que piensa el otro.

- ¿Alguna anécdota con él que recuerden ahora, 20 años después?
- Siempre, con Ivo siempre lo hablamos y lo decimos: entre los dos no nos podíamos enfrentar porque terminábamos mal. Sabíamos que nos teníamos que respetar, porque el día que nos fuéramos a las manos, iba a terminar alguno lesionado.

- Esa época en los años 90 jugando en Colo-Colo, ¿cómo la evalúa?
- Fue una etapa bonita. Creo que logramos tres campeonatos impresionantes y una Copa Chile. Lo único que nos faltó culminarlo con un campeonato internacional, que fue la molestia que nos quedó en ese momento. Estuvimos muy cerca. Después, fueron años muy buenos en lo futbolístico.

- ¿Le molestaba alternar la titularidad con Marcelo Ramírez entre torneo local y competencia internacional?
- No, porque Gustavo Benítez lo habló en su momento y sabíamos que era así. Y aparte, como te digo, más en el arquero, tienes que entrenar al 100% porque no sabes cuándo te va a tocar jugar. Sabes que está designado uno para el campeonato local y otro para el internacional, pero una pequeña lesión o si uno faltaba, tenías que estar 10 puntos para poder rendir. Cuando asumes las consecuencias no molesta. Estábamos tranquilos y cada uno sabía lo que tenía que hacer.

- ¿Hubo rivalidad con Marcelo Ramírez?
- Rivalidad en buen sentido. Cada uno entrenaba a full para estar bien. Rivalidad en buen sentido, sabíamos que ninguno regalaba nada y creo que eso fue lo que nos llevó a los dos a estar en buen nivel.

- Usted fue seleccionado de Uruguay y ganó la Copa América del año 95, ¿cree que alternar en la titularidad en Colo-Colo le costó seguir siendo llamado en su selección?
- No, no creo. Simplemente fueron momentos, circunstancias y pasó. Pero no, como te digo, sin duda que cuando uno juega, está más visto, pero no. Yo creo que fueron momentos, los disfruté, disfruté haber jugado al fútbol, haber tenido excelentes compañeros, haber logrado todo lo que logré y, lo que siempre digo, agradecido al fútbol y si no hice más es porque no pude, realmente, no porque no quise, entonces con eso me voy tranquilo.

- Tenía fama de tener un carácter fuerte y más de alguna vez salió persiguiendo a algún compañero, cuénteme algo de eso…
- No (ríe). Tenía un carácter fuerte y simplemente cuando hacíamos definiciones de algo venían con las pinchaditas o con el amague y, bueno, no me gustaba. Les decía “lo mismo hay que hacerlo en los partidos”. Era de momentos cuando uno se calentaba y sí, se me volaban los pajaritos. Soy así, tengo el carácter de esa forma, pero después tranquilo.

- ¿Nunca alcanzó a ningún compañero?
- No, nunca llegamos a eso. Sí discusiones fuertes, pero nunca llegué a las manos porque sabía que no tenía que pasar. Discusiones o enfrentamientos fuertes, sí. Pero en buena, no en mala.