SUPERCLÁSICO

Las claves que marcarán la trama del duelo en el Monumental

Colo Colo y la U no llegan en un buen momento al máximo choque del fútbol nacional, pero aun así se distinguen algunas situaciones tácticas cruciales para el pleito.

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El segundo Superclásico por el Campeonato Nacional 2020, que se disputará en 2021 a raíz de la interrupción de la temporada por la pandemia del coronavirus, quedará registrado sin duda por el bajo desempeño futbolístico exhibido hasta ahora por los dos elencos. No ha sido un buen año en la cancha para los archirrivales (ambos clubes cambiaron de entrenador) y en especial para el Cacique, pues aún corre serio peligro de descenso. 

De todos modos, el partido en el Monumental posee el aura de ver enfrentados a los clubes más grandes del país y con el aditivo de los múltiples años que la escuadra estudiantil no vence como visita. El desarrollo futbolístico de ambos rivales durante la temporada no ha cumplido con las expectativas, pero aun así se observan algunas situaciones tácticas que pueden tener incidencia en el desenlace del pleito.     

Duelos laterales

Tanto Colo Colo como la U, y en concordancia con la tendencia futbolística global, le asignan gran relevancia al desarrollo del juego por los sectores laterales del terreno de juego. Ambos sitúan dos hombres por cada banda en una interacción ofensiva y en defensa que apunta a resultar trascendental en el funcionamiento del equipo.

Lo más probable es que Felipe Campos y Gabriel Costa se enfrenten por el sector de derecho de los albos a Jean Beausejour y Pablo Aránguiz. En la otra banda, en tanto, ocurrirá lo mismo con Gabriel Suazo y Pablo Mouche contra Augusto Barrios y Reinaldo Lenis. En la medida en que las parejas de interacción prevalezcan, con y sin balón, contribuirán a que su equipo direccione el trámite del encuentro.    

Control del mediocampo

Los hombres fijos de Colo Colo en la zona de volantes hasta ahora han sido César Fuentes y Carlos Carmona. Por lesiones o decisiones tácticas de Gustavo Quinteros sus acompañantes han rotado en los últimos partidos. Ambos son volantes de un perfil más defensivo, lo que puede anticipar una mayor factibilidad de la U para controlar el balón, con los albos programados para quitar o recuperar la pelota y conectarse directamente en ataque con los delanteros.

El DT Rafael Dudamel intenta desplegar un juego asociativo para aproximarse al arco rival. Contra Palestino, los azules lo lograron en pasajes del encuentro y a esto le agregaron buenas acciones de presión colectiva. Si logran conservar este talante, deberían imponerse en la zona media y controlar el juego, aunque debieran recomponerse defensivamente de manera rápida en caso de perder el balón, porque allí puede estar el peligro.

Valor de las transiciones

Las acciones colectivas del paso de ataque a defensa y viceversa, no son precisamente el sello distintivo de los rivales de este domingo en el Monumental. Se trata mas bien de equipos que apuestan por la construcción de juego, asegurando la posesión del balón, y en defensa lo suyo es el retroceso organizado para esperar las embestidas oponentes.

En este contexto, si cualquiera de ambos elencos logra marcar una diferencia importante tanto en la transición ofensiva como en la defensiva puede inclinar el desarrollo del Superclásico en su favor. Atacar rápido y defender también en forma veloz, de acuerdo por supuesto a cada pauta de juego, tendrán un papel clave y el asunto es qué equipo será el que dé el paso adelante en este aspecto, que hasta ahora no constituye sus identidades de juego.    

Ataque organizado

Al tratarse de un Superclásico, y con toda la trascendencia que suele generar el resultado final en este tipo de partidos, es poco probable que uno de los rivales vaya a plantear como esquema defensivo la presión en el sector contrario para recuperar pronto y cerca del arco oponente el balón. Será por lo tanto un duelo con posesiones largas y ataques organizados.

En este plano resultará crucial el manejo del balón en forma fluida, sin precipitarse en el pase final que aspira a convertirse en asistencia. Como Colo Colo y la U atacan con tres delanteros, lo probable es que los extremos 'abran' la cancha para buscar los duelos con los laterales rivales. Si logran desnivelar en esas disputas, habrán dado un paso importante en la generación de situaciones riesgo.