Entrevista AS

La chilena que juega como profesional en Austria y sueña con llegar a Tokio 2021

Paulina Vega lleva cuatro años radicada en Europa, donde ha competido en las ligas de España y Austria. Este año, la oriunda de Concepción sueña con Tokio.

La chilena que juega como profesional en Austria y sueña con llegar a Tokio 2021

Paulina Vega (36) estuvo a punto de clasificar a los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Solo dos puntos la dejaron fuera. Tras cinco años, y una ausencia en Río 2016, la deportista nacional optó por dar un giro radical a su carrera: marcharse a Europa.

Cuatro años han pasado de esa decisión. Primero fue España, donde permaneció por tres temporadas. Hoy en día se encuentra en Austria, compitiendo por la Súper Liga de ese país. Al mismo tiempo mantiene los ojos puestos en su gran desafío: representar a Chile en Tokio 2021. .

"Tengo la oportunidad de clasificar y estoy tratando de buscar todas las opciones. Para Tokio 2021 no solamente tengo chances de clasificar con el preolímpico, sino que también tengo opciones de ir con mi ranking mundial", dice ilusionada.

- El año pasado firmó por un club de la Primera División de Austria, ¿cómo se dio esta opción?
-  En marzo del año pasado, cuando comenzó todo el tema de la pandemia, yo fui a un torneo en Polonia y ahí se canceló todo a la mitad. Cerraron España y no podía regresar, entonces me tuve que venir a un Centro junto unos amigos de la Selección Argentina de Balonmano que me llevaron en auto. Entonces, mientras pasaba el peak de la pandemia se supone que me iba a quedar aquí, pero entonces la federación decidió apoyarme porque se dio cuenta de que estaba en un buen lugar de entrenamiento. Y así fue como aquí me consiguieron hacer jugar en la Súper Liga de Austria.

- ¿Y su llegada a Europa hace cuatro años?
- Me decidí bien tarde en venirme a Europa. Antes estudié y estaba siempre ahí con el tenis de mesa, mitad y mitad. Me sentía con la necesidad de dar un paso más y tomar más riesgos para seguir creciendo. Un equipo de España me contactó, el equipo de Ibiza, y estuve la primera temporada con ellos. Fue de suerte en verdad. A veces los equipos te contactan porque se enteran de que quieres jugar afuera y empiezan a pasarse la voz.

- Me imagino que fue una decisión difícil, ¿qué opinó su familia en ese momento?
- Nunca es fácil. Yo soy de Concepción, de San Pedro de la Paz, y me fui a los 13 años de mi casa a vivir a Santiago. Siempre tuve ese sueño de lograr más objetivos y metas. El que haya estudiado y hecho otras cosas es parte de la vida, pero el tenis de mesa es mi vida y no lo quería hacer a medias. Son muchos sacrificios, cumpleaños y navidades que una deja de tener con la familia y eso a veces pesa, pero estoy tranquila porque sé que la gente que me quiere me apoya muchísimo. Sé que tengo 36 años y tengo que aprovechar. De aquí a Santiago 2023 me voy a matar entrenando y disfrutando cada una de las oportunidades que se me presenten para representar al país.

Sus inicios con la raqueta

Pauliana Vega en Budapest

- Empezó a jugar a los cuatro años, ¿cómo empezó su vínculo con el tenis de mesa?
- Mis hermanos gemelos jugaban en Huachipato y yo los acompañaba, recogía pelotas y a veces me ponían una caja para que pudiera alcanzar la mesa e intentar pegarle. Ellos se retiraron cuando yo tenía cinco años y ahí fue cuando empecé a entrenar. A los seis años fue mi primer torneo peneca a nivel nacional y gane las cuatro medallas de oro en las cuatro pruebas.

- ¿Cómo fue el tema de convalidar los estudios universitarios con el deporte?
- Antes de estudiar kinesiología, estudié Técnico Deportivo de Nivel Superior en el AIEP. Estuve dos años y medio y me fue súper bien. Había un cupo para el mejor promedio, entre todos los integrantes de la carrera, para quien quisiera estudiar Kinesiología o Educación Física. Me gané esa beca y no podía desperdiciarla porque mi sueño desde niña también era estudiar 'kine'.

La competencia en Europa

- ¿Cuál es la principal diferencia entre en Europa a hacerlo en Chile y Sudamérica?
- En Chile tenemos muy bien nivel comparado con otros países de Sudamérica y Latinoamérica. Tenemos buenos entrenadores y un buen apoyo de la federación y del Comité Olímpico. El tema es que, a nivel latinoamericano, falta hacer una liga profesional. Hacer algo para que podamos competir semana a semana. No hay país de Europa que no tengan una liga.

- ¿Cómo fue el tema de la adaptación deportiva y personal a Europa?
- La verdad es que buena. Yo me adapto bastante fácil a todas las situaciones y lo comprobé ahora con la cuarentena. Yo tenía mi vida en España, donde estaba tranquila y entrenando, y de repente todo gira 180° porque me tuve que quedar encerrada en un centro de entrenamiento.

- ¿Cuáles son sus fortalezas como tenismesista?
- Tengo muy bien servicio y primera bola, el efecto que le pongo a la primera pelota es muy efectivo. También soy muy buena jugadora de dobles, ahí me siento como un pez en el agua, porque además aprovecho que soy zurda y se me hace súper fácil.

La 'Roja' y sus próximos desafíos

- Hace algunos años estuvo cerca de clasificar a Londres 2012 y Rio 2016, ¿fueron golpes muy duros para usted?
- Con lo de Londres fue la única vez que sentí que no podía más. Me dolió como si hubiese perdido a alguien. Fue una especie de luto lo que tuve que vivir. Perdí 14-12 en el último set, con una jugadora muy experimentada de Venezuela, que había ido a cinco Juegos Olímpicos, entonces fue duro estar a dos puntos de clasificar. Tuve que trabajar mucho y creo que para Rio 2016 me costó superar eso.

¿Cómo vez la clasificación a Tokio 2021?
-La veo bien (se ríe). El preolímpico es torneo muy difícil. Son tres días de clasificación, donde es matar o morir. Me siento mucho mejor que en cualquiera otra clasificación. Se supone que este debería realizarse antes de abril en Argentina.

¿Y por ranking olímpico?
- Por ranking olímpico pueden entrar hasta 13 clasificadas directas. Yo de momento soy 18° del ranking, y todavía falta que hagan la clasificación mundial que entrega nueve plazas. Lo lógico  sería que ahí entraran nueve jugadoras que tienen mejor ranking mundial que yo.

- ¿Cómo se ve para los Juegos Panamericanos de Santiago 2023?
- Estoy súper optimista. Podría cerrar cualquier ciclo con una medalla panamericana, porque es lo único que me está faltando en mi carrera deportiva. En Perú tuve cuatro cuartos de final. Ahora mi idea es entrenar y prepararme, tengo todavía tiempo para seguir mejorando. Lo voy a dar todo.

- Después de dejar la actividad, ¿le gustaría dedicarse a la formación de jóvenes promesas?
- Si, obvio que sí. Yo no descarto nada. A lo mejor hace cuatro años atrás pensaba mucho en que pasaría conmigo. De aquí a ese tiempo pueden pasar muchas cosas. En Chile podría ser un gran aporte. Siento que debería estar en un lugar donde fuera a ser un aporte, de preferencia para la  selección y los niños, tal vez incluso para la selección adulta. Eso se tiene que ver en el momento. Pero si, me encantaría estar ligada siempre al tenis de mesa.