Entrevista AS | Parte II

Un chileno en el Caribe: "Los más chicos me veían por la TV; yo les regalo zapatos de fútbol"

Tras marcharse de Santiago Morning, Mauricio Arias fichó en el Atlético San Cristóbal de República Dominicana, donde hay más chilenos. "Es un equipo bastante grande", dice.

Un chileno en el Caribe: "Los más chicos me veían por la TV; yo les regalo zapatos de fútbol"

Mauricio Arias (36) dejó atrás su triste salida de Santiago Morning y sumó un nuevo país a su currículum deportivo. Tras haber jugado en suelo nacional, Argentina y Malasia, el lateral reforzó al Atlético San Cristóbal de República Dominicana. Allí lo presentaron destacando su pasado en la Roja: en mayo del 2007, el ex Universidad de Chile pudo disputar un amistoso frente a Cuba en Temuco. Un episodio que resulta llamativo dentro de una liga que va por su séptimo año en el profesionalismo.

Su llegada a la nación caribeña, gestada por Edson Pavez, CEO de la academia Atlético Chile, buscar generar impacto. "Él me habló mucho que un hombre como yo sería muy importante en el fútbol dominicano. Varios jugadores que enfrenté en Argentina están llegando acá. También trajeron al Chiqui Pérez (ex Boca que fichó en el Cibao FC)", explica Arias, quien tenía posibilidades de la Primera División chilena, pero prefirió República Dominicana "para mostrar más la liga", dice.

Sin ir más lejos, Atlético Chile tiene un convenio con el fútbol de RD, cuyo objetivo es darle un impulso a la competencia. Pero esa es otra historia (aquí puedes conocer más detalles). En el elenco de San Cristóbal, al menos, el 'efecto Arias' fue inmediato. Los otros chilenos del plantel -son seis en total- lo recibieron de manera particular: "Los más chicos se sorprendieron cuando me vieron, porque me decían que siempre me veían por la tele y ahora estaba compartiendo con ellos".

Nelson Saavedra (32), parte de la recordada Selección del Esperanzas de Toulon 2009, es otro de los chilenos del equipo. El ex Palestino también llegó en el presente mercado de fichajes. "Esto es todo muy lindo. Cualquier cosa que necesiten, yo los ayudo. Les regalo zapatos de fútbol y nos apoyamos mutuamente. Acá soy el más grande y me piden muchos consejos. Si andan bien, tienen posibilidades de ir a una liga más competitiva", detalla Arias, acerca de los compatriotas más jóvenes.

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- Su nuevo club tiene apenas seis años. ¿Con qué se encontró?
- Es un equipo nuevo, pero bastante grande, según lo que he averiguado. A la cancha te van cinco o seis mil personas. Llevan mucha gente al estadio. Son chicos jóvenes. Nelson Saavedra y yo somos los jugadores con más experiencia. Me di cuenta que juegan bastante bien y más con los demás chilenos que son de menor edad y llevan tiempo acá. Lo hacen de la mejor manera para cumplir el objetivo, que es ser campeón.

- ¿Qué tal es la vida en República Dominicana?
- Estuve en Malasia y no es mucha la diferencia: la humedad, el calor. La gente es muy cariñosa. Tiene ese detalle que se puede complementar muy bien con la gente chilena.

- ¿Las playas, uno de los atractivos, pueden ser una distracción?
- En los comentarios que se publican siempre se habla de las playas. Pero nosotros estamos a tres horas de una. Entrenamos todos los días y se complica mucho. Si hay un tiempito libre en la semana, bienvenido sea. Pero nosotros vinimos con la mentalidad de ser campeón y ganar cosas importantes con el Atlético San Cristóbal. ¿Si he podido ir a alguna? Todavía no. Está Punta Cana, a tres horas. Pero no se ha dado, porque no hemos parado de entrenar. Estamos preparando el inicio del campeonato. El primer partido es un clásico (vs Moca). Se juega con público y estamos expectantes.

- En el pasado pudo jugar en Argentina, que tiene una liga de mayor nivel. ¿Es su gran logro en el fútbol?
- Estuve cuatro años y fui uno de los chilenos que más jugó en la liga trasandina. Hice buenas temporadas en Nueva Chicago, Talleres y Gimnasia de Jujuy, con ascensos. Fue una experiencia muy linda. Es lo mejor que me ha pasado, porque el fútbol argentino es uno de los mejores del mundo.

- ¿Alguna anécdota?
- Cuando estábamos peleando el ascenso con Nueva Chicago, había tres partidos que se jugaban a la misma hora, me parece. Y nosotros, con una derrota o empate de otro equipo, subíamos directo. Entonces, como plantel nos juntamos con Omar Labruna a comer asado, esperando que se diera un resultado. Celebrábamos con champagne, y no se dio ninguno. Quedamos helados. Yo me fui con lágrimas. Teníamos poleras del ascenso y todo, y al otro día tuvimos que volver a entrenar. Pero jugamos una mini liguilla y gracias a Dios pudimos subir.

- ¿Y algún recuerdo en medio de un partido?
- Tengo una anécdota con otro chileno, que es Daúd Gazale, a quien conozco desde los ocho años. Él estaba en Argentinos Juniors, y peleaba el ascenso. Estaba el Bichi (Borghi) y Román (Riquelme). En un partido, nosotros ganábamos 2-0 y Daúd entró en los últimos 20 minutos y la gente como que no lo trataba muy bien. Le dije 'te voy a dejar pasar dos veces para que la gente no te siga puteando'. Le di confianza y después no podía pararlo más. Le dije 'ya, Daud. Si eran dos pasadas nomás, hueón'. Agarró papa (ríe). Siempre nos acordamos de eso.

- ¿Cómo evalúa su carrera?
- Muy positiva. Ha tenido pasos por varios equipos chilenos, en clubes importantes, jugando Copa Libertadores con la U, Sudamericana. Argentina, Malasia... Estoy agradecido del fútbol y todo lo que me ha dado, gracias a Dios. Y más esta linda experiencia de haber venido a jugar acá, en República Dominicana, a conseguir cosas importantes. La idea es que el mercado de acá se abra más y que se mire con mejores ojos a los jugadores chilenos.

- ¿Hasta qué edad piensa jugar? ¿Cómo se siente físicamente?
- Me siento 100 puntos, porque no he tenido lesiones graves. Estoy contento con eso. Cuando no tenga ganas de levantarme para entrenar, yo creo que el cuerpo dirá que no. Todavía tengo ganas de conseguir cosas.