Entrevista AS

Del karate al fútbol: la historia de la nueva joya 'alemana' de la Roja femenina

Tina Lingsch, de 19 años, fue el nombre más llamativo del último microciclo. Pasó de jugar en la U al VFL Bochum: "Allá es distinto, la gente es más fría".

Del karate al fútbol: la historia de la nueva joya 'alemana' de la Roja femenina

Tina Lingsch (19) es, posiblemente, la arquera de mayor proyección en Chile. La joven deportista logró concretar uno de sus objetivos el pasado 3 de mayo: luego de pasar por varias categorías juveniles de la Roja, José Letelier la nominó por primera vez a la Selección adulta para el microciclo de cara a los JJ.OO. Un ascenso rápido para quien debutó a los 17 años en el plantel profesional de la U y que, pese a su corta edad, emigró en agosto del año pasado al Bochum, de la Tercera División de Alemania.

"Me costó adaptarme y aún sigo haciéndolo, por el idioma y porque estoy viviendo sola por primera vez, entonces eso ya es difícil. Además, la vida allá es muy distinta, la gente es más fría, aunque no por eso menos amable. Eso sí, en mi equipo me recibieron muy bien. Fueron mis compañeras las que me ayudaron a sentirme bienvenida y me integraron desde el primer minuto", declara.

No obstante su gran momento actual, Lingsch, de ascendencia germana, se debatió en sus inicios si continuar con el fútbol o dedicarse a otra disciplina. Hubo un momento crucial que la hizo reconsiderar la opción de volver a ponerse los guantes y así lo explica en conversación con AS.

- ¿Qué la motivó a jugar futbol?
- Desde que tengo memoria siempre jugué fútbol, cuando chica, al menos. Lo hacía en los recreos en el colegio y también en una escuela cerca de mi casa, pero a medida que fui creciendo lo fui dejando un poco de lado, porque había comenzado a practicar karate. Hasta que, en el 2014, luego de ver el Mundial de Brasil, me volví a reencantar con el fútbol y busqué una nueva escuela para entrenar. Ahí empecé a practicar con hombres y ya en enero de 2016 me fui a probar a Universidad Católica, y bueno, quedé e hice las inferiores ahí.

- ¿Por qué decidió pasar de Universidad Católica a la U? ¿No le costó emigrar?
- Principalmente porque en Católica, en ese momento, había dos muy buenas arqueras, que son Natalia Campos y Antonia Canales, por lo que sentí que no iba a jugar mucho, y justo la U mostró interés en mí. Y sí, claro que fue una decisión muy difícil, por todo el cariño que le tenía y le tengo aún al club, pero en el momento en que estaba en mi carrera deportiva necesitaba jugar y ganar experiencia.

- ¿Y siente que adquirió esa experiencia en la U?
- Totalmente. Algo que guardo mucho de la U es la pasión que le inculcan a todas las jugadoras por la camiseta que están defendiendo, cosa que se nota en la cancha y que se ha quedado conmigo hasta el día de hoy. En la U adquirí madurez deportiva. Además, sentí una responsabilidad tremenda al estar jugando por la adulta a los 17 años. Creo que eso me ayudó mucho a mejorar como jugadora y persona. La verdad, en la U me recibieron mejor de lo que me podría haber imaginado.

Tina Lingsch defendiendo la camiseta de la U, en la cuarta fecha de la segunda vuelta del Campeonato Femenino 2019.

- Ahora que lleva unos meses en el VFL Bochum, ¿cómo diría que es el fútbol alemán en comparación al chileno?
- Por lo menos en mi equipo, en los entrenamientos se centran más en la parte futbolística y el aspecto de preparación física queda por cuenta de cada una. Eso lo vemos por separado. Además, la forma de jugar es distinta, más rápida. Los preparadores de arqueros que me han tocado no se centran tanto en la parte técnica, si no más en la realidad del juego y lo que podría pasar dentro de un partido.

- ¿Cuál es el partido más importante que ha vivido allá?
- No jugué, pero creo que el último partido que se alcanzó a disputar antes de la cuarentena, por la copa de Alemania ante el Wolfsburg, una potencia del fútbol femenino en Europa. A pesar de que no entré y además perdimos, fue una experiencia inigualable estar frente a frente con uno de los mejores equipos del mundo.

La nominación a la Roja y su admiración por Campos y Endler

Pese a que esta es su primera convocatoria a la Selección adulta, para Tina no fue nada sorpresiva porque, si bien no fue citada oficialmente, de todas formas participó en todo el curso más reciente de la Roja: "Me he sentido muy bien acá, porque ya venía entrenando desde el verano con la adulta. He estado en todo el proceso, quizás no en nóminas pero sí entrenando, desde la preparación del Mundial. Quiero hacer mi mayor esfuerzo para mejorar en lo personal y también ayudar al equipo en lo que pueda para estar en óptimas condiciones".

Además, para la joven guardametas esta nominación significa un reencuentro con quien fue su mentora: Natalia Campos, actual portera de Universidad de Chile, y con quien coincidió en su paso por el cuadro 'cruzado'. A ambas las une una profunda amistad y, de hecho, Lingsch le dedicó un emotivo mensaje a 'Nati' a través de redes sociales cuando esta partió al Fundación Albacete, en 2019.

"Es impresionante la manera en que una persona te puede marcar tanto y definir gran parte de tu vida con pequeños gestos. A mí me apoyaste, enseñaste, y aguantaste de todo. No tengo palabras para expresar cómo me siento ahora, cuando te vas", escribió en aquella ocasión la jugadora de 19 años. "Ella me empezó a entrenar en la UC y, de alguna manera, fue mi formadora en el arco, por lo que siempre será mi referente", confiesa a AS.

Finalmente, consultada por la máxima figura histórica del fútbol nacional, Christiane Endler, tampoco queda indiferente: "La está rompiendo en Francia. Tiene toda mi admiración por cómo ha logrado el apoyo de la gente y cómo le ha dado visibilidad al fútbol femenino en Chile".