Ajedrez

La odisea de una joven de 18 años para conseguir recursos y poder asistir al Mundial

A través de un crowdfunding, la ajedrecista Javiera Gómez logró reunir el dinero suficiente para viajar a Europa y competir en la Copa del Mundo de Rusia.

La odisea de una joven de 18 años para conseguir recursos y poder asistir al Mundial
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Con solo 18 años, Javiera Gómez es la ajedrecista número uno del país y el título de Maestra Internacional ya se encuentra en sus registros. Habiendo empezado a jugar a los cinco años, en un taller del colegio, la oriunda de Valdivia tiene como gran objetivo convertirse en Gran Maestra, algo que ninguna chilena ha logrado. Antes de ello, su objetivo más próximo se encuentra en Rusia, con el Mundial de la disciplina.

Entre el 10 de julio y el 06 de agosto se llevará a cabo la Copa del Mundo de Ajedrez, cita en la que Gómez será una de los tres representantes nacionales, junto a Pablo Salinas y Cristóbal Henríquez. A pocos días del inicio, la principal ajedrecista nacional tuvo que recurrir a una compaña en redes sociales para lograr recaudar el dinero suficiente para su viaje al viejo continente y su participación en la cita mundial.

"Es un gasto del cual se debiesen hacer cago el Ministerio del Deporte en conjunto con la federación, pero ocurre muchas veces que los deportistas no somos apoyados y eso se ve en todas las disciplinas", comentó.

- ¿Cómo se sintió con todo el apoyo que le dieron en su crowdfunding?
- Fue muy impresionante. La campaña solo la había dado a conocer en las transmisiones de Twitch que hago y ahí había sumado un poco. Luego lo subimos a redes sociales, las cuales me había creado hace un mes y no sé cómo, pero empezó a llegar a mucha gente. La publicación de Instagram tuvo como 15 mil me gusta y fue increíble. Es muy lindo sentir el apoyo de la gente. Me tocó leer muchos mensajes de apoyo y ánimo. Trato de responder todo lo que puedo, pero son muchos y a veces no le puedo responder a todos.

- ¿No cree que ese gasto debió ser costeado por la federación y el Estado?
- Fue un poco duro al inicio, porque yo tenía planeado no solo viajar a la copa, sino que también quedarme un tiempo en Europa y participar en otros campeonatos. Estar dos meses allá es muy caro, sobre todo por la estadía y los pasajes, porque no todos los torneos son en un mismo país. Fue una preocupación tremenda no tener los recursos para viajar. Por lo mismo, con Pablo (Salinas) tuvimos que recurrir a campañas y, claro, no es la idea. Es un gasto del cual se debiesen hacer cago el Ministerio del Deporte en conjunto con la federación, pero ocurre muchas veces que los deportistas no somos apoyados y eso se ve en todas las disciplinas. Al principio la federación dijo que no tenía fondos para apoyarnos a los tres que iremos.

- ¿Cuáles son sus expectativas en esta Copa del Mundo?
- Mis expectativas son poder pasar de ronda. Es un campeonato por eliminación con siete rondas en total. La primera ronda se juega a dos partidos y la que queda con el score abajo se va eliminada, sin repechaje. Mi meta es pasar esa primera ronda, aunque a mí me va a tocar con una jugadora mucho más fuerte, así que esa es la dificultad de lograrlo. Por lo mismo, estoy esperando que se publique el emparejamiento para estudiar a mi rival e ir más preparada. Será un desafío para mí. En cualquier caso, con el hecho de haber clasificado ya me doy por pagada. Ninguna mujer chilena había llegado hasta acá.

- En los últimos dos años ha estado muy cerca de convertirse en Gran Maestra, pero toda la situación de la pandemia se lo ha impedido. ¿Se ilusiona con lograrlo ahora con su viaje a Europa?
- Si, pero estoy un poco nerviosa, porque hace mucho tiempo que no me enfrento a otra persona en un torneo oficial. La idea es poder jugar lo mejor que se pueda y acércame a la meta. He estado estudiando harto en este tiempo para que me vaya bien. Encuentro genial el tener asegurado mi viaje y mis competencias, ya que necesito estar en actividad para ser Gran Maestro.

- ¿Qué le parece que Damaris Abarca, presidenta de la Federación de Ajedrez, haya sido electa constituyente? ¿Es una posibilidad de darle más vitrina a la disciplina?
- Yo encuentro que sí, sería ideal que el ajedrez llegue a ser parte de los deportes olímpicos. Igual tenemos olimpiadas aparte, pero creo que podríamos recibir más apoyo si es que fuera parte del Comité Olímpico. Damaris es parte de la federación y tampoco vemos que de allí haya tanto apoyo para los deportistas de alto rendimiento. Es un poco extraña la situación, pero espero que ahora que ella es constituyente se pueda lograr un avance. El ajedrez ayuda bastante, el formativo sería una gran herramienta para fomentar el estudio escolar porque mejora muchas habilidades cognitiva.

Javiera Gómez disputando uno de sus primeros torneos

Ser la número uno del país, la presión y sus estudios

- ¿Cómo lo hace para manejar la presión de ser la número uno de Chile y competir en torneos grandes con solo 18 años?
- Ha sido todo un tema eso. He tenido que recibir apoyo de un psicólogo deportivo para poder enfrentarme de la mejor manera a las competencias y la presión de estar siempre en un nivel muy alto. No ha sido fácil, porque no siempre me ha ido bien. A veces no me va como espero y eso es frustrante. Tengo que entender que esto es un proceso y no siempre me irá bien.

- Para llegar a su nivel me imagino que se requieren muchísimas horas de entrenamiento, ¿cómo lo hizo para convalidar el tema de los estudios con el deporte?
- Yo salí de cuarto medio el 2019, pero fue muy difícil mi etapa en el colegio, especialmente los últimos dos años. Salía tipo cuatro de la tarde, llegaba a mi casa y tenía tres horas con mi profesor. Ahí ya era de noche y si tenía prueba debía quedarme estudiando otras tres horas. Era muy complicado especialmente cuando debía viajar entremedio. Me cambiaban las pruebas y muchas veces tuvo que cancelar los entrenamientos con mi profesor para poder estudiar y que me fuera bien en las notas. Tenía una beca y debía mantener el promedio. Una vez en el año colapsaba y no daba más. Recuerdo varias situaciones en el colegio donde me encontraba agotada y no podía más.

- ¿Qué piensan sus padres de su decisión de dedicarse completamente al ajedrez?
- Yo siempre les dije que quería dedicarme al ajedrez. Se me prestaron varias oportunidades de becas en universidades, incluso en Estados Unidos, pero al final no quise y preferí dedicarme al ajedrez. Nunca tuve una preferencia en el colegio por alguna asignatura. Hacía todo por cumplir y por la obligación de tener buenas notas. Eso se lo comenté harto a mis papás y ellos siempre me apoyaron con el tema del ajedrez. De inicio les costó harto aceptar la idea de que yo no quería estudiar, porque ellos querían asegurarse de que tuviera una carrera y que estuviera más tranquila en cuanto a la plata. Ese era el tema, de cómo me iba a mantener a futuro sin una carrera universitaria, pero finalmente el tema del ajedrez se sobrepuso a eso y yo soy feliz jugando. Ahora trabajo en algunos colegios como profesora de ajedrez, así que súper feliz.