Entrevista AS

"Las mujeres reclaman todo y los hombres son más de hacer teatro"

Cindy Nahuelcoy (33), árbitra asistente, habló con AS sobre su inicios en el fútbol nacional, el machismo y sus planes a futuro. La palabra de una pionera en Chile.

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"Las mujeres reclaman todo y los hombres son más de hacer teatro"

“Estaba viendo el partido entre Calera y Melipilla. Siempre trato de ver todos los partidos, las jugadas más polémicas. Los comentamos con mis compañeras después”, comienza diciendo Cindy Nahuelcoy (33), la primera mujer que formó parte de un cuerpo arbitral en Primera División.

La oriunda de Pudahuel no se cansa de hacer historia en el balompié nacional. Durante 2020 hizo su estreno en la máxima categoría nacional de fútbol. En 2021, participó en la Copa Libertadores y en el último Superclásico entre Colo Colo y la U. ¿Su futuro? "Ahora estoy en proceso de ir al Mundial Femenino de 2023 que se hará en Australia y Nueva Zelandia".

- La ANFP anunció la igualdad de salarios y condiciones laborales para hombres y mujeres en el arbitraje nacional, ¿cómo se toma este avance?
- Es lo más justo porque hombres y mujeres ejercemos una misma función. Yo soy árbitra FIFA al igual que los árbitros varones que están en Primera División y corresponde que gane lo mismo. No debería haber una diferencia en el papel. Es diferente cuando se está en Segunda División, ahí es otra categoría. En Primera no debería haber una diferencia por género. Nos preparamos de la misma forma, con clases, teorías y técnicas. Es absurdo tener otro sueldo. Igualmente creo que esto es un proceso de aprendizaje para todos. Que esté la mujer en el fútbol masculino es algo nuevo.

- ¿Le toma el peso de ser una de las pioneras del arbitraje femenino en el fútbol masculino nacional?
- Sí, es una responsabilidad grande, sobre todo por haber sido la primera mujer en haber subido a Primera División. Sentía una presión extra en ese tiempo, porque de mí dependía de que las demás mujeres tuvieran oportunidades. Si yo hubiera hecho un mal trabajo, el resto de las niñas no hubieran podido subir.

- Por el contrario, su trabajo ha sido muy bueno. De hecho, pudo participar en el último Superclásico entre Colo Colo y la U. ¿Cómo vivió ese partido?
- Yo sentía que la crítica iba a venir por el hecho de ser mujer que por ser árbitra. Fue una experiencia maravillosa. Me designaron a última hora, tuve muchas entrevistas, eso me intimidaba un poquito. Me fue súper bien en el partido, que fue lo mejor. Tuve buena evaluación de mi trabajo. Era una oportunidad que la veía a largo plazo, no pensé que se me iba a dar tan pronto. Eso refleja el trabajo que venía haciendo en Primera División.

- En redes sociales se habla de usted de forma muy positiva, ¿cómo se toma el cariño de la gente?
- Es súper extraño todo porque la gente no suele querer a los árbitros. A mí la gente me ve como una persona luchadora, guerrera y que estoy ahí por mi trabajo, porque me lo merezco. Siempre he recibido ese comentario de admiración. Cada vez que hablan de mí en redes sociales, a diferencia de los árbitros, siempre hay comentarios positivos. La gente admira mi trabajo. Las mujeres se sienten reflejadas en lo que he logrado.

El machismo en el fútbol y sus inicio en el arbitraje

- El fútbol es un espacio con mucho machismo y todavía se mira con recelo la presencia de las mujeres, ¿cómo ha sido llevar una carrera en que la partió con desventaja?
- Yo creo llegar al fútbol masculino ha sido difícil, un camino muy largo y con mucha injusticia, pero creo que ya estando en el fútbol profesional esto fue cambiando. El estigma machista que existía antes se fue derribando de a poco. Desde que llegué a Segunda División nunca sentí ese machismo dentro de la cancha. Ni por los jugadores o cuerpos técnicos. Sí viví ese machismo fuera, cuando estaba en el fútbol femenino.

- ¿Qué le parece el nivel del arbitraje chileno?
- Los árbitros siempre van a ser cuestionados, positiva o negativamente. Yo creo que tenemos un buen nivel. Hay cosas por mejorar, pero siempre van a haber conflictos en la vida, es parte del fútbol. Imagínate si todos los partidos fueran claros.

- Volviendo al pasado, ¿cómo surgió la idea de ser arbitra asistente?
- Mi decisión por ser árbitra asistente nunca fue una elección. Yo estudié Educación Física en la Universidad Central y en ese tiempo un compañero me invitó a arbitrar en el Campeonato Coca Cola, donde por primera vez había mujeres jugando, entonces quería a mujeres arbitras igual. Era un fin de semana, así que era como un pituto (se ríe). Me acuerdo que arbitré, me quedó gustando y empecé a ser asistente en otras ligas, colegios, poblaciones, villas, muchas partes. Asistía a hombres también. Recorrí todo Santiago y algunas regiones arbitrando. Estuve cuatro años. A los 19 empecé arbitrando y como a los 21, el 2010, entre al INAF recién. Entré con el rodaje del fútbol aficionado. Me gustaba mucho el fútbol, era parte de la selección de la universidad. Por eso me invitaron a ese campeonato.

- ¿Cuáles son las principales diferencias de dirigir entre hombres y mujeres?
- La diferencia es que las mujeres reclaman todo, y los hombres son más de hacer teatro. Esa es la diferencia entre ambos. Me gustan los dos, siento que en el fútbol femenino crecí y me desarrollé. Me ha dado todo. Si no hubiera estado en el fútbol femenino, nunca habría llegado donde estoy.

- De acá a tres años más, ¿cómo se ve?
- Me encantaría seguir en Primera División. Eso es lo más importante para mí. Lo otro que me gustaría es participar en Copa Libertadores. Ahora estoy en proceso de ir al Mundial Femenino de 2023 que se hará en Australia y Nueva Zelanda. Es un proceso largo y dentro de ese van dejando fuera a países y arbitras.

Cindy Nahuelcoy durante el súperclasico entre Colo Colo y Universidad de Chile