Entrevista AS

De '10' a central revelación del torneo: la historia de la nueva perla de Unión Española

Jonathan Villagra arribó a Santa Laura luego de ser 'cortado' en Cobreloa. Siempre fue volante ofensivo, hasta que llegó al cuadro hispano. Admira a Arturo Vidal y Sergio Ramos.

0
De '10' a central revelación del torneo: la historia de la nueva perla de Unión Española
@jonavillagra3

Dentro de la irregularidad que ha marcado a Unión Española en la primera parte del Torneo 2021, los de Santa Laura sí han recibido algunas buenas noticias. Y una de ellas tiene que ver con el meteórico ascenso de Jonathan Villagra. El central de 20 años se ganó el puesto mediante muy positivas actuaciones que le permitieron asentarse en el once ideal de César Bravo, actual DT hispano. Tan bueno ha sido su nivel, que ya ha sido nominado a algunos microciclos de la Roja Sub 20.

Nacido en Quilicura, Villagra ha estado casi toda su vida ligado al fútbol. Comenzó jugando en su colegio y no paró más. Hijo de un comerciante de frutas y verduras y una dueña de casa, 'Jona' salió del anonimato de un momento a otro. Y eso lo sorprende.

"Antes no me citaban ni nada, pero cuando cambiaron al entrenador se me fue dando la chance. Estoy muy contento, pero los nervios estaban ahí, latentes", indica en una relajada charla con AS Chile.

- ¿Cómo toma el momento que le toca vivir en Unión?
- Con tranquilidad. Tratando de hacer las cosas bien en todo momento y se me han ido dando las cosas con la confianza del cuerpo técnico y de los compañeros. En lo grupal, de a poco vamos agarrándole el ritmo a lo que quiere el 'profe'. El otro día se nos escapó el punto en el último minuto, cuando el empate era lo más justo. Pero tenemos que reponernos rápido porque en unos días volvemos a jugar.

- ¿Qué recuerda del instante en el que se entera que debutaría en el profesionalismo contra Cobresal?
- Fue una alegría inmensa. Le fui a contar de inmediato a mi familia, porque siempre han estado conmigo. Uno se acuerda de los sacrificios que realizó durante el camino para poder llegar ahí.

- ¿Qué le dicen sus compañeros por la irrupción que tuvo? ¿Lo ven ya como un líder en la zaga?
- No sé si como líder la verdad (risas), pero están contentos. Cada uno me enseña a su manera y me dan la confianza para que siga jugando y creciendo.

- ¿Ya se atreve a retar a los compañeros?
- No, no. Todavía no. Si hay que putear, se lo dejo al central que me acompaña. Yo grito y ordeno no más (risas).

- ¿Le impacta la mayor exposición que tiene lentamente en las redes?
- No. Sí es cierto que me llegan más mensajes, pero tomo todo con tranquilidad. Agradezco siempre los mensajes de la gente y los respondo. Cosas malas no me llegan, ojalá no lleguen los haters más adelante (risas).

- ¿Cuál fue su primer acercamiento con el fútbol?
- Yo soy de Quilicura y jugué por mi colegio antes de probarme en Cobreloa. Allí partí jugando a los ocho años y estuve hasta los 15. Después llegué a Unión y ahí fue donde me di cuenta que quería dedicarme al fútbol de lleno. Cerré ese ciclo para iniciar el actual y sentí de inmediato que quería seguir por este camino.

- ¿Siempre fue central?
- No, yo cuando chico era volante ofensivo en Cobreloa. Recién cuando pasé a Unión me convertí en central.

- Ahora se entiende más fácil cuando toma el balón y pasa al ataque...
- Me quedó hasta grande lo de volante ofensivo (risas). Eso me ayuda más, porque tengo la cancha de frente y veo a mis compañeros mejor posicionados.

- ¿Le costó aprender a marcar?
- Más o menos, pero tuve un buen profe que me enseñó muchas cosas en el puesto. Pasé de que me pegaran a yo hacerlo (risas). Tuve que aprender a pegar (risas).

- ¿Pero de qué forma se dio su cambio de posición? ¿Se lo propusieron o lo buscó?
- En Cobreloa yo ya no participaba. Tuve dos fracturas en una mano. La segunda vez me pasó después de dos semanas de haber tenido el alta por la primera. La primera vez no me operé, pero en la segunda tuve que hacerlo. Estuve como siete meses fuera y después no fui más considerado. Un profe de Cobreloa conocía a uno de Unión y me hicieron llegar una propuesta para probarme. Llegué preguntando gracias a ellos y terminé quedando. Me acuerdo que me pruebo como volante ofensivo y de contención, pero a las semanas empecé a jugar como central.

- ¿Y le gustó?
- Es que yo quería jugar, porque no lo venía haciendo en Cobreloa. Así que no me importó.

- ¿Qué tan difícil fue para usted cuando no lo consideraron más en Cobreloa?
- Fue duro. Uno se frustra cuando es más chico y no lo asimila bien. ¿Si pensé en dejar el fútbol? La verdad es que no. Justo se dio que apareció la opción de Unión y todo cambió.

- ¿Cuáles son sus referentes en el fútbol? Imagino que antes eran más jugadores ofensivos y ahora centrales...
- Claro, aunque siempre, desde chico, me ha gustado Arturo Vidal. Por su personalidad, temple, su juego, su ida y vuelta, en verdad por todo. De afuera me gusta mucho Sergio Ramos.

- ¿Qué metas tiene a corto plazo?
- Seguir ganándome el puesto y dejar una huella con un título para el club. En la Copa Chile seguimos vivos y queremos pelearla.