SUPERCLÁSICO

La confusión que hundió a la U

Ante Colo Colo, los azules perdieron la claridad, en ataque y defensa, que habían logrado previamente y la respuesta del DT Valencia no fue la adecuada tras la roja a Sandoval.

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La confusión que hundió a la U
ANDRES PINA/PHOTOSPORT

Universidad de Chile cayó por 3-1 en el Superclásico frente a Colo Colo, alargando por otra temporada los ocho años en los que aún no logra vencer al Cacique. Fue una derrota dolorosa para los azules, porque llegaban en buen estado de forma al partido más importante del fútbol chileno, pero se marcharon del estadio El Teniente con la decepción de no haber podido competir ante el sólido líder del Campeonato Nacional.

"No dimos tres pases seguidos", afirmó el DT Esteban Valencia en un análisis inicial de lo vivido por la U en Rancagua. Sin embargo, la baja presentación del elenco local no se circunscribe solo a la faceta ofensiva o puntualmente a lo relativo a la construcción de juego. Los azules fueron presa de una confusión táctica que incidió en la ocurrencia de los goles recibidos y que también influyó en un momento clave del partido, cuando Mario Sandoval fue expulsado.

1-0 fatal

El partido no daba luces todavía respecto del rumbo que tendría y Colo Colo rápidamente se puso en ventaja, a los 5 minutos, gracias a la apertura de la cuenta de Marcos Bolados. La cifra fue producto de un desdoble ofensivo por el sector izquierdo del cuadro visitante, que pudo concluir con bastante fortuna: el control defectuoso de Gabriel Suazo se transformó en asistencia y el remate pifiado de Bolados adquirió el curso de un tiro inatajable para Fernando de Paul.

Sin embargo, esto no hubiera sido posible sin las fallas defensivas de la U. Lo primero fue la salida a 'romper' de Osvaldo González que no consiguió su objetivo y solo dejó a la línea de cuatro de la defensa con un integrante menos. Luego vino la segunda equivocación: la marca persecutoria de Franco Lobos a Suazo concluyó cuando el delantero azul intentó 'doblar' la presión de Yonathan Andía sobre Pablo Solari, liberando a Suazo, quien atacó el espacio libre en la zaga azul que correspondía a González.

Tarjeta roja y más confusión

Esteban Valencia incluyó a Marcelo Cañete en el segundo tiempo, buscando una reacción de los azules tras ir al descanso 2-0 abajo en el marcador. En la fracción inicial del complemento, la variante dio resultado, puesto que la U generó algunas aproximaciones y la sensación en El Teniente fue que el local podía genuinamente aspirar al descuento. Con esto, sin duda, el desarrollo del duelo hubiera cambiado.

Sin embargo, en una acción inentendible, Sandoval golpeó a Bolados y el volante se fue expulsado. Cuando esto sucedió, Junior Fernandes se encontraba a punto de ingresar al terreno de juego y Valencia no echó pie atrás en la sustitución. Dejó la cancha Pablo Aránguiz y la U del esquema 1-4-2-1-3, que estaba complicando a Colo Colo, pasó al sistema de contingencia (por tener un hombre menos) 1-4-1-1-3, que resultó fatal. Claro, porque le entregó en bandeja el dominio de las transiciones ofensivas del mediocampo a su rival.

Los retrocesos de los punteros azules (Lobos y Fernandes) no tuvieron la profundidad que demandaba el trámite del partido, dejando a los laterales (Andía y Marcelo Morales) en un 1 vs 2 defensivo incontrarrestable. La zona media, compuesta por un '6' (Gonzalo Espinoza) y un '10' (Cañete), también fue un territorio de ida y vuelta fácil para los volantes albos. Leonardo Gil tuvo más libertad para subir y juntarse con Gabriel Costa, generando superioridad en tres cuartos de cancha. Entonces, Colo Colo rozó el 3-0 parcial en muchas ocasiones antes de la anotación de Ignacio Jara.

Gol calcado

Los albos aseguraron la victoria en el marcador con la tercera cifra, aunque solo en los minutos iniciales del complemento hubo algo de duda respecto del triunfo visitante, a raíz de la leve mejoría en el juego de la U. La última cifra de los albos exhibió una génesis táctica idéntica a la del primer tanto del Superclásico y otra vez el elenco azul no tuvo las respuestas defensivas apropiadas.

El origen del gol de Jara también surgió de una 'doblada' ofensiva por el costado realizada por un lateral que pasa al ataque y un externo que habilita en pos de la penetración. Jara cedió para Óscar Opazo, quien no se vio restringido por la marcación persecutoria de Fernandes. Por lo tanto, tuvo tiempo y espacio por la derecha para jugar nuevamente con su habilitador, concretando así el gol que sepultó, definitivamente, a los azules.

La primera cifra ocurrió por un comportamiento defensivo disfuncional de la dupla Andía-Lobos en el control del binomio Solari-Suazo. Y la escena se repitió en el epílogo del encuentro: Morales quedó inerme ante el 2 vs 1 ofensivo de Opazo y Jara, a raíz de la falta de retroceso de Fernandes. Dos hechos tácticos deficientes, ocurridos durante el inicio y el cierre del Superclásico, que dieron cuenta de la confusión de los azules.