Entrevista AS

La ruta de una campeona chilena: "Congelé mi carrera en la U y me fui a Cochabamba a entrenar"

Jennifer González es la actual monarca nacional de 5 mil y 10 mil metros planos. Hoy complementa su carrera deportiva con el trabajo y su rol más importante: ser mamá.

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La ruta de una campeona chilena: "Congelé mi carrera en la U y me fui a Cochabamba a entrenar"

Jennifer González (31) es una de las mujeres más destacadas de la actualidad en el deporte chileno. En mayo, consiguió un histórico 'doblete' en el Campeonato Nacional Adulto organizado por la Fedachi, al imponerse en las pruebas de 5 mil y 10 mil metros planos. El ascenso de la joven fondista fue vertiginoso: hasta los 23 años aún no decidía si dedicarse al deporte de manera profesional. Finalmente, tomó una drástica decisión y dio un vuelco a su vida, el que le significó situarse en la primera plana del atletismo nacional.

"A mí me comenzó a gustar el deporte desde pequeña, desde la enseñanza básica. A esa edad ya iba a talleres deportivos de lo que podía, y siempre tuve el apoyo familiar, que creo es clave en esa etapa. A dedicarme de manera más profesional empecé a los 23 años, y a partir de ahí alcancé el nivel para ser seleccionada nacional. Antes de eso veía lejana la posibilidad de ser profesional, de hecho, estaba en tercero de Educación Física en la UMCE cuando decidí dar este salto. Congelé un año y me fui a entrenar a Cochabamba, porque la altura es algo que nos beneficia a los fondistas. La verdad es que, lo que me impulsó, fue lograr el objetivo de ser seleccionada. Yo sabía que para lograr eso tenía que dedicarme a full", declara González, en medio de la presentación de las nuevas Adidas Adizero en Parquemet.

"Creo que son pocos los deportistas profesionales bien valorados, fuera del fútbol. Es una 'guerra' que viene hace muchos años"

- ¿Fue difícil conseguir apoyo en su trayecto al profesionalismo?
- Es súper difícil. Yo creo que son pocos los deportistas profesionales bien valorados, fuera del fútbol. Es una guerra que viene hace muchos años. Falta cambiar las políticas deportivas. En mi caso he tenido el apoyo de privados en productos, implementación y todo lo que necesito para mi carrera. Pero también trabajo, soy entrenadora y lidero el proyecto de running de Adidas Chile, entonces ahí complemento todo. Además, soy mamá, que es lo más importante (sonríe).

- ¿Qué es lo más complejo de ser atleta profesional?
- Lo más difícil es lidiar con la frustración. No siempre te van a resultar las cosas, no siempre vas a llegar al primer lugar o te vas a llevar un premio. Cuando somos chicos anhelamos mucho eso, y creo que eso es lo que hay que aprender a sobrellevar. Yo creo que conseguí llevarlo de buena forma y sabía que perseverando podía obtener mejores resultados, lo que al final pasó.

- En 2019 debió hacer una pausa por su embarazo, pero continuó entrenando...
- ¡Sí! Yo estuve embarazada y hasta los siete meses seguí corriendo. Nunca tuve un problema, siempre lo hice con la autorización de mi médico. Todos los embarazos son súper diferentes. El mío se me dio así, y lo hice hasta al final porque me gusta mucho el deporte y porque también se complementa con mi trabajo. Después ya tenía que irme al descanso y a preparar el parto, pero, nada… la Julieta se portó increíble en la guatita y pudimos hacer deporte hasta las últimas (sonríe).

- Este año consiguió dos primeros lugares en el Campeonato Nacional Adulto. ¿Cómo fue su preparación?
- Han sido súper complicado los últimos meses, por el estallido social, después por la pandemia. No había competencias, entonces ha sido muy difícil mantenerse. Por mucho tiempo estuvo prohibido entrenar también. Este verano me fui a una concentración nacional en Farellones, y luego de eso seguí mis entrenamientos en Santiago, desde muy temprano y hasta muy tarde. Empezaba a correr antes de las siete de la mañana, y en la noche lo hacía después de las nueve, cuando ya mi hija estaba durmiendo. A pesar que muchas veces me vi superada, seguí, seguí y seguí, porque de verdad quería conseguir el objetivo. Después llegó el Campeonato Nacional, que también se atrasó, porque en un principio era en abril, y finalmente se hizo en mayo. Eso hizo que perdiera un poco la forma de entrenamiento que veníamos preparando, pero igual me alcanzó. Mi entrenador, Sergio López, lo hizo de muy buena forma todo, para que pudiese obtener el primer lugar en 5 mil y 10 mil metros, porque también es difícil poder doblar en ese tipo de pruebas de largo aliento y en dos días seguidos.

- ¿Cuáles son sus próximos desafíos?
- A corto plazo no tengo nada más en mente que entrenar. Me pretendo ir a la altura, para ponerme bien en forma y afrontar de buena manera lo que se viene el 2022, donde habrá Campeonatos súper potentes, como los Iberoamericanos, Odesur, Juegos Bolivarianos. Espero estar clasificada en alguno de esos. Y obviamente apunto a 2023, para los Panamericanos de Santiago. Ahí lo principal es llegar en muy buena forma para obtener la mejor participación posible. Ojalá hacer una mejor marca personal. Pero todavía no decido cuál prueba voy a atacar. Tenemos como opción el maratón y las pruebas en pista de 5 mil y 10 mil metros, que son mis fuertes. Estamos a la espera de cómo me va en mi próximo maratón para tomar esa decisión.

- ¿Qué significa el deporte para usted?
- El deporte te cambia la vida, te abre un mundo súper diferente. Te hace conocer un montón de personas y te mantiene en una vida mucha más activa. El deporte es vida, no necesariamente el alto rendimiento, pero hacerlo te hace dar cuenta que tus días son mucho mejores, y después quieres más. Quieres mejorar tu marca, te vas proponiendo desafíos, y al final es un lindo camino del que después no sales.