ENTREVISTA AS

La chilena sensación del automovilismo

Javiera Román es una histórica del deporte tuerca nacional: en 2019 se convirtió en la primera mujer en ganar el Rally Mobil.

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La chilena sensación del automovilismo

Javiera Román se pasea feliz por el parque de asistencia del Rally Mobil en Quillón. Saluda, se hace fotos y se lleva como regalo dibujos de niñas que la ven como referente. Es la mujer que ha movido los límites en una competencia dominada por los hombres.

"El cariño que me dan me emociona y uno al final sin darse cuenta genera una marca en alguien", dice la copilota del equipo Rudel. Irrumpió el 2015 y seis años más tarde sigue aquí, forjando una carrera llena de éxitos.

En 2019, se convirtió en la primera mujer en ganar el Rally Mobil Chile en la categoría R2. Este logro no la detuvo y buscó más. Ese mismo año, la penquista se convirtió en la primera representante nacional en la FIA Women in Motor Sport Comission (WIMC) que busca acercar a las mujeres al deporte motor.

- ¿Cómo se inició en el automovilismo?

- De porfiada. Siempre me gustó y busqué la forma y las alternativas para poder llegar. Si bien por un tema económico y de apoyo no podía ser piloto, pero encontré la forma de ingresar al automovilismo deportivo en el rally siendo copiloto. En el proceso me enamoré de mi trabajo y hoy estoy muy orgullosa de lo que hago, siento que esta super bien dentro del campeonato y eso se agradece porque demuestra que todo valió la pena.

- ¿Qué se siente ser copilota?

- Es muy complicado serlo, ya que no tienes control de nada. La adrenalina que siente el piloto de rally dentro del auto es una locura y la que sientes tu como copiloto es otra locura, ya que sientes que vas a morir todo el rato, pero no mueres (ríe). Es super intenso todo, es agotador. Dentro del auto tienes que hacer muchas tareas aparte de leer la hoja de ruta, también tienes que ser un apoyo para tu compañero, ver la parte mecánica del vehículo, eres el encargado de los tiempos y del carnet. Todo esto hace que sea una responsabilidad grande que te genera más presión y más adrenalina y, por ende, más emoción. Es un trabajo difícil, pero super lindo.

- Durante la cuarta fecha se le ha visto compartir mucho con el público asistente, de hecho, algunas niñas le han compartido dibujos ¿Usted se siente una inspiración para ellas?

Román junto al vehículo de su actual equipo, Rudal Racing.

- No sé si una inspiración, pero me encanta sentir el cariño de las niñas y que vean esto como una opción. Cuando yo era niña no lo veía como una opción, en mi condición era imposible esto ya que no tengo una familia ligada al Rally. Entonces, obviamente que vean a alguien que si lo está haciendo y que está presente en la máxima categoría sin tener los medios económicos y ninguna relación con este mundo, les dará la motivación de decir “yo también puedo” y eso ya me deja satisfecha.

- ¿Qué le mencionaban sus familiares cuando se inició en el Rally?

- Al principio fue super complicado porque mi familia es “tradicional”, si bien nunca tuvimos problemas económicos, nunca fue una prioridad el deporte motor. A mi papá le gustaban los autos, pero no era fanático y tampoco era de ir a los Rallys. Entonces era una lucha de imponer un nuevo deporte que era desconocido y que ocupaba todo mi proyecto a futuro que para ellos fue fuerte, ya que tuve que abandonar mis estudios para dedicarme todo el tiempo en esto. El tiempo pasó y con la perseverancia y constancia que yo apliqué siento que ahora están super orgullosos de mi y me lo han hecho notar.

- ¿Qué estudiaba usted?

- Antiguamente estudié Ingeneria Civil, pero daba ‘bote’. Yo quería estudiar Mecánica Automotriz, pero no era opción. Al final, terminé haciendo esto y todos esos años me sirvieron para crecer y para adquirir hartas habilidades. Yo no soy partidaria de que un título te hace alguien importante.

- En general hay pocas mujeres en el automovilismo, pero cuando una se atreve a participar siempre hace historia, como usted en 2019...

- La verdad es eso, el atreverse a hacer algo diferente. Si bien son pocas, algunas son buenas otras no tanto, pero el espíritu e intención de querer estar y luchar por esto ya le da un valor importante porque significa que perdieron el miedo de enfrentar algo nuevo y eso las hace grandes. Uno se alegra cuando más mujeres se van sumando aquí ya que uno dice que rico porque se hace más normal. Cada día más mujeres se van interesando en entrar a este lugar y se van identificando con uno y eso te hace sentir bien porque le demuestras que todo es posible. Eso es lo más genial que me ha pasado.

- ¿Se ve como piloto?

- El sueño de mi vida es ser piloto, siempre fue mi inspiración, pero por un tema económico, interés, de vida y de circunstancias no se pudo. Uno se va forjando su camino y ya logré algo que en su momento se veía imposible en mi vida y quien sabe si en un futuro se dará la oportunidad, si se da obviamente la aprovecharé porque esto me encanta.