Entrevista AS

El partido que no debió jugarse en el estallido: "Había temor, era una bomba de tiempo"

Óscar Salinas, ex jugador de Iquique, se refiere al duelo entre los 'Dragones Celestes' y Unión La Calera, en 2019: "Era una bomba de tiempo y estalló en el minuto 65".

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Corría el minuto 65 del encuentro entre Unión La Calera y Deportes Iquique en el Estadio Bicentenario de La Florida. El duelo, disputado el 22 de noviembre de 2019, significaba la reanudación del Torneo Nacional tras un mes de parón, producto de las distintas manifestaciones originadas en el estallido social del 18 de octubre. Sin embargo, el partido ni siquiera se jugó en su totalidad. Varios fanáticos, la mayoría pertenecientes a la Garra Blanca, ingresaron por la fuerza al recinto, obligando a detener el cotejo.

Óscar Salinas (33) lo recuerda bien. El actual delantero de Cobresal jugó aquel día, vistiendo la camiseta de los 'Dragones Celestes'. Incluso, hizo noticia por ser el único futbolista del cuadro nortino en tapar su ojo, en solidaridad con las víctimas de la represión policial que sufrieron pérdidas de globo ocular debido a los disparos. No obstante, 'Maissenita' revela a As que había temor entre los jugadores por lo que pudiese ocurrir esa tarde. "Pensábamos que podían tirarnos algo mientras íbamos en el bus, cuando llegásemos al aeropuerto o que en el mismo partido nos pudiesen increpar o hacernos daño", confiesa.

- Antes del inicio, portaron un lienzo que decía "Por un Chile más justo". Usted, además, se cubrió un ojo. ¿Cómo surgió eso?
- Lo del lienzo fue iniciativa exclusiva de los jugadores. Y lo de taparme un ojo me nació en el momento. Había muchos chicos accidentados por la causa. No fue para vender humo ni nada, sino que para solidarizar, de alguna forma, con la gente.

"Fue una lástima habernos expuesto en ese momento, porque las familias de nosotros estaban preocupadas"

- En el minuto 65 comenzaron los disturbios. ¿Ustedes pensaron que podía haber pasado algo más grave? ¿Haber sufrido agresiones, quizás?
- Los hinchas, en general, entraron a manifestarse, pero no fueron agresivos en ningún momento con nosotros, así que sería mentiroso si te dijera eso. Ellos estaban claros a lo que iban. Yo recuerdo que ese partido era una bomba de tiempo que iba a explotar en cualquier minuto, y explotó en el minuto 65. Fue una lástima habernos expuesto en ese momento, porque las familias de nosotros estaban preocupadas. Lo que más dolía y molestaba era eso. Muchos familiares nos llamaban después en el camarín para saber si nos había pasado algo. Pero la gente que se manifestó... nada, no puedo decir algo de ellos. Lamentablemente, nos usaron a nosotros esa vez para ver si funcionaba el regreso del Torneo.

Hinchas de Colo Colo ingresan al Estadio Bicentenario de La Florida (22/11/2019)

- ¿Estaba de acuerdo con que volviera el fútbol? Había mucha gente que decía que el Torneo podía opacar al movimiento social.
- No, yo en ningún momento estuve de acuerdo con que volviera. Nosotros vivíamos en Iquique y allá pasamos ese tiempo del estallido, y todos los días había manifestaciones. Recuerdo un día que estuvimos con mi familia y otros compañeros compartiendo mates en la playa, y llegaron muchachos a protestar. Lo de esa vez no estuvo bien, porque hay distintas maneras de protestar y mostrar tu molestia frente al sistema. Esa vez hicieron daño, nos tiraron bombas que cayeron a metros de donde estábamos. Lo que más molestó en ese momento es que mis hijos tuvieron que pasar por esos momentos complicados... niños de 5 o 6 años, viviendo un rato de mucho miedo, llorando. Esas cosas hacen que te den ganas de reaccionar. Por lo mismo no estaba de acuerdo con que volviese el fútbol.

- ¿Cómo era la presión para Deportes Iquique en ese minuto? Por un lado estaba el estallido social y, por el otro, la opción real de descender.
- En ese momento, la verdad es que estábamos tranquilos, porque había dos equipos que estaban por debajo nuestro, que eran Universidad de Concepción y la U. Nosotros sabíamos que con un empate o una victoria ante La Calera nos escapábamos del descenso directo. Estábamos enfocados en sumar en las fechas que quedaban. Había margen todavía, así que no nos sentíamos tan presionados.

- El partido terminó 0-0, pero no se contabilizó el punto para Iquique ni para La Calera. Si eso pasaba, Universidad de Chile caía al descenso directo. Al final, se suspendió el Torneo, no hubo descensos y se jugó el siguiente torneo con una tabla de promedios. ¿Te pareció adecuada esa medida?
- ¿Sabes qué? Para mí, la ANFP se manejó de muy buena manera en ese sentido. Creo que lo más correcto era que no hubiese descendidos. Aún faltaban partidos. Y así al otro año tienes la opción de armar un plantel más competitivo, recomponerte como institución y salir a dar vuelta ese promedio que tenías por estar luchando abajo. Aplaudo a la ANFP por cómo resolvió eso.

- ¿Usted participó en marchas?
- Sí, fui con mi familia a un cacerolazo que hicimos con varios compañeros en Iquique. Recuerdo a Rodrigo Naranjo ahí, pegándole a las ollas. Pero fue todo muy pacífico. Caminamos por todo Cavancha caceroleando.

- ¿Cree que ha cambiado algo desde ese 18 de octubre de 2019 a la fecha, o todo sigue igual?
- Uf, es difícil darte una opinión con respecto a eso, porque justo después llegó la pandemia y se detuvo todo. Llegó un virus mortal que nos atacó a todos, nos obligó a refugiarnos, y también nos hizo perder familiares. No podría decirte que las cosas sí han cambiado.