ENTREVISTA AS

De secretaria a Personal Trainer: una rompedora de esquemas con 69 años

Gladys Bravo es el fiel reflejo del poder femenino y la superación personal: edad, depresión y el recorrido en la búsqueda de sus sueños.

Valentina Cornejo

Me siento representativa de la mujer chilena. Esa mujer que le cuesta tomar decisiones o romper los temores, quiero olvidar ese camino y que vean que todas pueden. Lo más lindo es hacer lo que a uno le hace feliz, porque si voy hacer lo que le gusta a otra persona para que no me critiquen, no es mi vida”, esta reflexión corresponde a Gladys Bravo, un ejemplo de admiración y sabiduría.

Con 69 años es campeona nacional y sub campeona Sudamericana en fisicoculturismo, además fue pionera en abrir una categoría sobre los 60 años a nivel Sudamericano. “Pude dejar una huella y rompí un esquema, para que muchas mujeres se atrevan”, destaca la deportista.

- ¿Cuándo inició en el mundo fitness?

- No creas que toda la vida, dado que fui secretaria ejecutiva. Quedé sin trabajo a los 55 años, porque la empresa la vendieron y fue difícil reinventarse por el tema del machismo, la edad, la experiencia, entre otras cosas. Logré conseguir algunos trabajos, pero ya no fue lo mismo porque trabajé más de 20 años en esa empresa, donde pensé que me iba a jubilar ahí. Hice un cambio radical en mi vida y me empecé a dedicar a lo fitness.

- ¿Cómo vivió ese cambio?

- Tengo experiencia en esto, porque siempre estuve entrenando, pero al comienzo tuve que pasar por un proceso de transición y depresión sobre qué hago con mi vida, porque a esta edad no era fácil. Esto surgió de a poco, ya que cuando decidí entrar al gimnasio tomé un entrenador personal, también realicé un curso de personal trainer.

- ¿Cómo reaccionó su familia?

- En la casa no fue muy bien aceptado al tiro, porque antes realizaba otros deportes como básquetbol y atletismo. Llegar al mundo fitness fue un cambio radical, dado que comencé a hacer pesas y competir, algo que era raro a mi edad. Todavía es extraño porque no existen mujeres de 69 años que lo practiquen en Chile. Ahora me apoyan en todo.

- ¿Siempre cuido de su cuerpo?

- Sí, me retiré un poco cuando nacieron mis hijos. Luego retomé el ejercicio para mantenerme, además era algo que me gustaba y después del trabajo me tomaba una hora en el gimnasio, pero sin dejar de lado las preocupaciones como dueña de casa o mamá. Me daba los espacios y si uno lo quiere hacer lo puede lograr incluso en pandemia. Muchas personas me dijeron que es fácil hacerlo cuando se tienen los implementos, pero a veces iba al patio solo con una silla y creaba una rutina. Por eso digo que cuando uno quiere hacer algo tiene que encontrar la forma.

- ¿Qué la motivó a seguir?

- Me comenzaron a gustar los cambios en mi cuerpo y mi primer entrenador fue el que me insertó en este mundo fitness. Llevo 15 años y me gustan los desafíos, la primera vez que competí llamaba la atención porque tenía 57 años y mis contrincantes tenían 35 años. Incluso en el campeonato nacional le gané a una mujer de 47 años y eso es doble orgullo, ya que trabajo bastante para lograr mis objetivos.

- Entonces es un doble desafío…

- De alguna manera, porque comencé más tarde y ellas seguramente a los 17 años, por ende, las jóvenes tienen doble tiempo de entrenamiento. De todas formas tengo que trabajar mucho más para poder ganar.

Una luchadora con 69 años

Gladys es el fiel reflejo de que los esquemas se pueden romper. “Estoy generando motivación para que muchas mujeres se atrevan y no crean que a los 40 años están derrotadas o que las van a criticar, esto es lo que más me satisface y me motiva a seguir”, agrega la deportista.

En la misma línea, señala que “lo principal fue que me di cuenta que era una inversión en salud a largo plazo y lo digo con prioridad porque a mi edad no tengo que ir al médico, no tengo achaques, ni dolores. Además, el ejercicio te ayuda a mantenerte activa y tienes una mejor actitud ante la vida. Muestro el ejercicio y no tengo dolores, entonces no estoy engañando a nadie”.

- La edad no es un impedimento para nada…

- No, eso es mental. La mente es muy poderosa, entonces nos bloqueamos con los pensamientos negativos y eso nos genera un bloque que no nos deja avanzar, pero cuando podemos superarlo nos liberamos y podemos hacer muchas cosas. Hemos perdido mucha vida pensando en los temores y en que no se podía o en lo que dirán.

- ¿Ha vivido una situación de discriminación?

- No faltan los comentarios que parezco hombre u otras que dicen que me inyecto cosas, pero soy indiferente a los mensajes negativos. No tengo que explicarle ni mostrarle nada a nadie, porque me lo tomo como superación personal.

- ¿Qué proyectos se vienen ahora en lo profesional?

- El Selectivo Nacional en agosto y me gustaría volver al Sudamericano en Brasil, son dos competencias grandes.

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