“Como no salió nada de Chile, me quedaré en la cuarta de acá; este club me ayudó en la muerte de mi hijo”
Maximiliano Quinteros brilló como goleador en Chile, tanto en Primera como en la B, pero ahora no tuvo ofertas. “Es feo irte así”, confiesa en As.


Maximiliano Quinteros (36) ha anotado 64 goles en 225 partidos en el fútbol chileno. Sus mejores momentos los vivió en Deportes Copiapó y desde que llegó a Chile en 2019 se erigió como un goleador confiable. Sin embargo, pese a sus buenos números se quedó sin club en nuestro país y retornó a Argentina para jugar en sacachispas, elenco de la cuarta división.
“Le decía a mi familia y amigos que, teniendo tantos años buenos y un montón de goles, queda feo irte con ese sabor amargo de haber hecho sólo tres goles en mi última campaña en Curicó. En estos meses, nadie me llamó”, cuenta desde Argentina en diálogo con As.
- ¿O sea que no tuvo ninguna oferta desde Chile?
- La realidad es que tuve ofertas de equipos de Segunda División Profesional y por ahí alguna superior en Argentina. Al inicio me quedé esperando a Curicó, porque el presidente me prestó un departamento y estoy agradecido, pero después al ver que pasaban los días, decidimos volver a Argentina para que los niños disfruten sus vacaciones
- ¿Y esos ofrecimientos de Segunda no lo convencieron?
- Es que no conozco la categoría y sé que han habido problemas administrativos, por lo que no sabes si el torneo va a arrancar. Por eso, no me dio confianza jugar ahí y preferí estar cerca de casa.
- Hizo 65 goles en Chile, ¿por qué cree que no hubo chances de seguir en la B?
- No sé. Tuve solamente un año malo y la verdad es que Curicó estaba pasando por problemas administrativos, no jugábamos en La Granja y no tuve tanta continuidad para evaluar si rendí o no. Las veces que jugué fueron alternadas. Además, el mercado de la B estuvo raro, apagado, quedaron muchos jugadores colgados y la verdad es que no sé qué pasó. No recibí algún llamado para reivindicarme.
- ¿Cuál diría que fue su mejor momento en nuestro país?
- Yo creo que Ñublense fue un buen paso por lo que se logró. Copiapó ni hablar, tuve buenas campañas ahí y en Primera siempre estuve a la altura. Metí 19 goles en los dos años del club en la máxima categoría y en la B, el 2025 fue la primera vez que no hice más de 10 o 15 goles.
- ¿Por qué decidió quedarse en Sacachispas?
- Mi intención era seguir jugando. Estuve entrenando en Sacachispas y acá la gente me quiere. Como no salió nada en Chile, me quedé acá para jugar en la Primera C, que es la cuarta categoría argentina. Quiero quedar entre los grandes de la historia club.
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- ¿Y qué significado le da a este retorno?
- Es tener un montón de sentimientos encontrados. Los hinchas le hicieron una bandera a mi hijo, porque es una de las pocas canchas que alcanzó a conocer antes de morir, así que es algo muy emocional. Él tenía hidrocefalia congénita y me alcanzó a ver jugar en Sacachispas. En este club viví todo su proceso y la gente me ayudó y se portó muy bien.