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ENTREVISTA AS

Dejó el fútbol chileno y hoy hace negocios en Francia: “Sentí que caía en la mediocridad”

Richard Barroilhet estuvo cinco años en nuestro país. Su último club fue Universidad de Concepción: “No estaba avanzando, necesitaba algo más”.

Dejó el fútbol chileno y hoy hace negocios en Francia: “Sentí que caía en la mediocridad”

Una de las parejas más llamativas que ha llegado al fútbol chileno en el último tiempo es la de Richard (30) y Jordan Barroilhet (24). Ambos franceses, hijos de padre chileno, que luego de un periplo por Europa arribaron hasta nuestro país para probar suerte. En ese sentido, fue Richard quien abrió la puerta de entrada: él llegó en 2017 para vestir la camiseta de O’Higgins, tras emigrar del Montpellier II.

El mayor de los Barroilhet jugó cinco años en Chile, donde además pasó por clubes como Barnechea, Magallanes, Deportes Puerto Montt, Deportes Temuco y Universidad de Concepción. Sin embargo, hace unos meses decidió retirarse del fútbol y volver a su país natal, para administrar el restaurant Barco Beach, ubicado en Sainte Maxime, específicamente en la Plage de La Nartelle, un sector de la zona sur de Francia reconocida por sus altos costos y sus paisajes paradisíacos. Jordan, en tanto, siguió el mismo camino, pese a ser seis años más joven.

“Ya hicimos la época de verano, que es temporada alta. Vine a ayudar a la familia, porque mis padres ya están viejos, entonces por eso mismo volví a Francia. Ellos necesitan energía fresca, sobre todo para administrar un restaurant así, que es exigente. Tomé la decisión y me quedé acá”.

- ¿Cómo le ha ido en su nuevo rol de empresario?

- Bien, aunque es totalmente distinto a despertarse, ir a entrenar y a las 12 del día ya quedar listo. Hoy acá estoy desde las ocho y media de la mañana y terminó a las una y media de la mañana del día siguiente. Son jornadas larguísimas, tratando con gente. Lo bueno es que nos ha ido bien, porque vienen muchas personas con buenos ingresos, que llegan a disfrutar un día acá y sentir el ambiente que hay.

- ¿Extrañaba volver a Francia?

- Sí, de cierta forma es rico volver acá. Es una zona muy linda y estoy dedicado al negocio más familiar, donde antes solo ayudaba, pero siempre enfocado en el fútbol, ahora es otra visión. Estoy aprovechando.

“Soy alguien ambicioso. Sentí que estaba cayendo en la mediocridad. El fútbol chileno… no te cambia la vida, por decirlo de algún modo”

Richard Barroilhet

- Jordan decía que su sueño fue siempre dedicarse al mundo de los negocios. ¿Para usted también fue así?

- Para mí el fútbol siempre fue mi pasión, mi primer amor, y siento que lo voy a extrañar. De hecho, a veces, ya lo extraño. Pero creo que no estaba evolucionando de la mejor forma, no estaba mejorando. Si bien es cierto, en Chile jugué muchos partidos, no sentía que estaba avanzando, como que no pasé a una etapa superior, ni a una mejor situación de contrato, ni a un mejor club. Y ya con 30 años, necesitaba algo más en mi vida. Soy alguien ambicioso. Sentí que estaba cayendo en la mediocridad. El fútbol chileno… no te cambia la vida, por decirlo de algún modo. Me encantaba ir a entrenar, me encantaba estar con mis colegas, jugar… Hice muchos amigos. Pero sentí que necesitaba algo más.

- Entonces, ¿ya está definitivamente retirado, o podría pensar en volver si recibe alguna oferta?

- Si me contactan, obvio que me llamará la atención volver a jugar, pero seguramente lo pensaré dos veces (ríe). Acá también me ofrecieron jugar un par de veces. No cierro la puerta, va a depender.

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PABLO HIDALGO/PHOTOSPORT

- ¿Fue difícil llegar de Francia a Chile?

- Yo jugué en varios países, entonces ir a un país no fue algo que me incomodara. Estuve en Finlandia, Kazajistán, Inglaterra, Países Bajos. Pero Chile siempre me dio curiosidad, porque es el país de mi papá y tengo mucha familia allá. La cultura futbolística allá también es muy interesante, entonces mi idea era intentar jugar en los mejores clubes, lograr una buena situación, ir evolucionando. Las cosas no se dieron como quería, pero sentí que fue lindo.

- ¿Le gustaría volver a nuestro país?

- Sí, tengo muchos amigos allá, y me gustaron los paisajes, la cultura, la gente. Hay muchas cosas que extraño, porque fueron cinco años de mi vida, que fueron importante. Allá crecí como persona. También está la posibilidad de hacer negocios allá, porque hay potencial, a nivel de paisajes… A la gente le gusta Chile, entonces es una opción.

- ¿Qué cree que le faltó para dar ese salto en el fútbol chileno del que me habla?

- Pese a que jugué constantemente durante los cinco años, nunca me lesioné ni nada, creo que me faltó un técnico que me hubiese dejado en una sola posición. Jugué en distintas posiciones, por mis características, pero creo que me faltó estar siempre donde mismo para aumentar mis estadísticas. Cuando comencé como 9, hice goles, pero después me cambiaban de posición. Cuando otro club te quiere firmar, se pregunta “ya, ¿de qué juega? ¿Es delantero, extremo, volante?”. Me faltó continuidad en mi posición.