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COLO COLO

Destacado por Gallardo: la ingrata noche de Cortés en Buenos Aires

El portero recibió cuatro goles, pero evitó otras cuatro oportunidades claras a favor de River. El DT rival analizó el duelo: “Creo que pudo ser más”.

Buenos Aires, ArgentinaActualizado a
AME844. BUENOS AIRES (ARGENTINA), 19/05/2022.-Brayan Cortés (d) de Colo Colo ante River hoy, en un partido de la Copa Sudamericana entre River Plate y Colo Colo en el estadio Monumental en Buenos Aires (Argentina). EFE/Juan Ignacio Roncoroni
Juan Ignacio RONCORONIEFE

Cuando River Plate celebraba el cuarto gol y el duelo en el Monumental estaba por reanudarse, Brayan Cortés miró levemente hacia arriba y le dio un puñetazo al poste del arco. El arquero estaba molesto. Pese al esfuerzo y a la personalidad, Colo Colo sufría una de sus peores derrotas a nivel internacional.

En el primer tiempo, Cortés demostró concentración y le dio seguridad al plantel de Colo Colo en cada intento de River Plate. El único tanto, tras un fallido despeje de Maximiliano Falcón y un rebote de Agustín Palavecino, sorprendió al arquero, que tuvo el tiempo mínimo para reaccionar.

En el complemento, así como recibió otros tres goles, Cortés tuvo tapadas sobresalientes. El propio Marcelo Gallardo lo comentó: “Colo Colo es un muy buen rival. Es un equipo duro y así se vio en el primer tiempo, que fue parejo. Después ajustamos cosas y logramos superarlos. Y creo que pudo ser más, pero el arquero (Brayan) tapó cuatro pelotas muy buenas”.

Primero atajó un tiro de Julian Álvarez, luego despejó un remate de Enzo Fernández desde la entrada del área, después cortó un mano a mano con Emanuel Mammana y finalmente, desvió un nuevo intento de Álvarez. La goleada de River, tal como dijo Gallardo, pudo ser mayor.

Tras el pitazo del árbitro Andrés Matonte, Maximiliano Falcón se acercó a Cortés para darle ánimo. El portero caminó a la mitad de cancha, le dio la mano a un par de rivales, se despidió de los jueces y se encontró con su amigo Omar Carabalí, antes de volver al camarín tras su noche dispar. De tropiezos y también, de excelencia.