“Fueron 19 años de carrera, jugué en 15 equipos e hice goles en todos lados... puro esfuerzo”
El exatacante quedó, además, a sólo un club de haber igualado el récord histórico de fichajes en elencos nacionales: “Donde fui traté de entregar alegría”.


Miguel Ángel Orellana se retiró del fútbol a los 36 años, luego de no renovar contrato en Osorno. El exdelantero puso fin a una trayectoria de casi dos décadas en las canchas, que incluyó el paso por múltiples clubes, y quedó como el segundo en la historia que más jugó por elencos nacionales. En total, fueron 19 años de trayectoria, con momentos de todo tipo y diversas experiencias, que el ‘Pelao’ abordó con AS.
- ¿Con qué sensación terminó su carrera en el fútbol?
- Es una sensación de pena igual, pero también hay algo de alegría, porque no todos pueden cumplir esto. Al final, sólo el 1% mundial es futbolista profesional. La mayoría de la gente queda atrás y yo pude hacer una carrera larga, fueron 19 años. Jugué en 15 equipos, hice goles en todos lados. A puro esfuerzo, a puro trabajo y a puro talento también.
- Son muchos clubes en 19 años...
- Quería tener el récord, pero no pude. Es de 16 equipos y lo tiene el ‘Pulga’ (Leonardo) Monje. Ser segundo vale igual y ahí también está ‘Manolo’ (Manuel) Neira. Tuve la suerte de jugar con ambos en mi carrera.
- Usted es de Renca, muy cerca del estadio Santa Laura, además salió de Unión Española. ¿Le hubiera gustado estar más años en el club?
- Sí, claramente, pero por ahí dicen que uno no es profeta en su tierra. Por eso opté por salir y además Unión, en ese momento, no le daba tantas oportunidades a los jóvenes como ocurre hoy. Cuando salí, fui goleador de la Primera B en cuatro meses y, en ese momento, fui a Audax Italiano. Pero si hubiera hecho, no sé, los 22 goles que hice en ese año, hubiera ido quizás hasta el extranjero.
- ¿Alguna etapa o algún año en que le fue muy bien en su carrera?
- Mira, son tantos equipos y eso me dejó una alegría en mi vida. Donde voy trato de entregar alegría, creo que es lo que me ha caracterizado. No sé si alguien puede decir ‘no, el Miguel tuvo un año que… no sé, el hueón pesao, desgraciado’. No, jamás, siempre con la voluntad y la entrega por delante. Pero Magallanes me dejó marcado por todo lo que provoca ‘La Academia’. Es un club muy familiar, pero igual dentro de todo yo amo a Osorno y por eso me voy a quedar acá.
- Vivió momentos malos también…
- La etapa más difícil para mí fue con el Covid. Estuve complicado, hospitalizado, estuvieron a punto de intubarme. Fueron como dos meses de hospitalización y después no pude jugar en seis meses. La familia lo pasa mal, estás a punto de la muerte. Tenía una enfermedad de base, tuberculosis. El bicho se agarró de ahí y caí redondo.
- Fue realmente muy complicado…
- Claro, estaba en Santiago Morning. Yo no asimilaba mucho, porque me sentía bien, pero al final los médicos decían que estaba mal e insistían. Fue muy raro.

- ¿Cómo fue esa vuelta al fútbol? ¿Le costó mucho?
- Fueron seis meses y entre cuarentenas también. Es más, no me querían dejar jugar, porque podía tener secuelas. Me acuerdo que me hicieron firmar un papel en el Morning que decía que yo me hacía responsable de todo. Tuve algunos problemas con la familia, porque al final terminas entregando todo al margen de lo que pase. Yo les dije a mis papás ‘prefiero morir en una cancha, que morir de viejo’.
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Damián Pizarro, titular en Racing
- Vivió en muchas partes de Chile por cambiar de club. ¿Fue muy complicado esto por la familia?
- En total fueron 12 ciudades distintas y todos los años era lo mismo. Que buscar casa, que mover los muebles, que el cambio de colegio también. Yo creo que al final termina aburriendo, no solamente a mí sino que también a la familia. Por eso tomé la decisión de que si no seguía acá, no era en ningún otro lado. Tuve un par de posibilidades, pero económicamente no valían la pena.
