González rompe la inercia y crece: rol imprescindible y en la mira de la Roja
El primer semestre de los cruzados fue malo y ahora buscan la recuperación con Garnero, pero el central escapó a la tendencia y exhibió un avance evidente.


La llegada del DT Daniel Garnero, quien reemplazó a Tiago Nunes, ha marcado un nuevo inicio en Universidad Católica. Los cruzados vencieron en el Clásico ante Colo Colo (2-0) y dieron una señal de recuperación futbolística. La primera rueda del Campeonato Nacional no fue buena, lo que gatilló la salida del técnico brasileño, pero sí dejó una llamativa figura: Daniel González.
El zaguero se consolidó como titular indiscutido, luego de llegar al club en 2022 desde Santiago Wanderers, y su desempeño estuvo siempre por sobre la media del plantel. Atrás dejó la etapa de inserción y también de experimentación en San Carlos de Apoquindo, actuando en otras dos funciones. Tuvo que desempeñarse como lateral derecho y además en el rol de volante central, pero hoy esto asoma improcedente.
Avance permanente
González ha ido evolucionando hacia un central seguro, rápido, ágil, de buen juego aéreo y con correctas ejecuciones y resoluciones con el balón. El primer aspecto ha sido vital en su crecimiento durante el semestre: entrega seguridad, porque se impone en los duelos, está alerta en la marcación y, por lo general, sus intervenciones defensivas permiten recuperar el balón, cortar el juego o alejar el peligro en la portería de la UC.
La velocidad es otro de los atributos que ha ido poniendo en la cancha el zaguero. Es una cualidad física permanente, pero en la función defensiva requiere mucho de la percepción del juego de ataque rival y en esto González avanzó mucho. El central llega justo a tiempo para intervenir y, cuando es exigido en carreras cortas o largas, mantiene la velocidad y llega a la instancia final de bloqueo, si así fuera necesario.
En el aire
El buen juego aéreo ha sido una de las características individuales de siempre de González, pero en este semestre también ha logrado una mayor expansión. Se impone por ubicación y timing, además lo hace por despegue del suelo y estatura apropiada para la función (mide 1,85 metros). Prevalece en los envíos aéreos frontales hacia la portería cruzada y sus respuestas han ido mejorando también en los retrocesos y cuando el balón viaja a gran velocidad desde los costados.
Para González, el paso siguiente en esta faceta apunta a lograr mayor presencia en la faz ofensiva. Particularmente, en las ejecuciones de corners y en los tiros libres que se transforman en centros hacia el área penal oponente. Sumó un gol en la primera rueda, fue la apertura de la cuenta ante Colo Colo y no fue de cabeza. Capturó un rebote, tras una segunda jugada en un tiro de esquina, y definió con la pierna derecha.
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En las acciones con balón, las facultades de González cumplen con las exigencias actuales. Hoy, se les exige a los zagueros precisión y cualidades técnicas para conectar la defensa con el mediocampo con maniobras colectivas de circulación baja. Regularmente, el central no comete errores con la pelota, habilita con sentido vertical y, por su buen pase largo, sitúa el balón a distancia con exactitud.
En la mira de la Roja
De continuar en la senda evolutiva mostrada en 2025, González debería ser parte del nuevo proceso que se iniciará en la Roja a contar del próximo año y con el arribo de un nuevo entrenador a Juan Pinto Durán. Entonces, cumplirá recién 24 años y debería convertirse en el primer relevo de un grupo de zagueros (Guillermo Maripán, Paulo Díaz, Francisco Sierralta y Benjamín Kuscevic), con 30 años y más para las próxima Eliminatorias.

