U. DE CHILE

Los difíciles 72 días de Meneghini en la U

El DT llegó antecedido de una buena campaña en O’Higgins, pero los azules no lograron la fisonomía esperada y los resultados tampoco lo respaldaron. Un desenlace inesperado.

Los difíciles 72 días de Meneghini en la U
DRAGOMIR YANKOVIC/PHOTOSPORT
Pablo Ortega
Redactor de Fútbol Nacional e Internacional - Columnista
Periodista, Entrenador de Fútbol y ex futbolista profesional. Titulado en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile y egresado del Instituto Nacional del Fútbol (INAF) de Santiago. Es columnista y redactor de Fútbol Nacional e Internacional y de temáticas de índole táctica en AS Chile.
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Sí, el panorama futbolístico de Universidad de Chile era complicado y parecían no asomar visos de solución en el corto plazo. De todas maneras, igualmente llamó la atención la salida de Francisco ‘Paqui’ Meneghini de la conducción del plantel. La noche del martes ya era un hecho y, durante la mañana de este miércoles, el club confirmó la salida. Se esperaba que, al menos, el DT estuviera al mando de los azules el sábado ante Coquimbo, por el Campeonato Nacional.

Meneghini sólo alcanzó estar poco más de dos meses al mando de la U. Desde que lo presentaron hasta su adiós transcurrieron únicamente 72 días y consiguió un triunfo, dos empates y cuatro derrotas en todos los partidos oficiales. Al dejar el Centro de Entrenamiento Azul (CDA), el argentino se marchó con un 33,3% de rendimiento. La cifra no estaba en los cálculos de nadie en el cuadro azul, en vista también de lo hecho por Gustavo Álvarez, antecesor en el cargo.

Inseguridad

En general, con ‘Paqui’ la U se vio como un equipo con disfuncionalidades en el campo de juego. Durante la fase defensiva, no exhibió la seguridad exigida en un equipo grande, que debe enfrentar momentos puntuales de avances hacia su portería. Además, los integrantes de la última línea accionan en espacios amplios y con máxima velocidad, lo que demanda altamente las prestaciones, por ejemplo, de los zagueros.

Al final, Meneghini se inclinó por mantener el trío de centrales que ‘institucionalizó’ Álvarez en el período anterior, a pesar de que en la campaña en O’Higgins que lo catapultó a la U nunca innovó rompiendo la línea de cuatro hombres atrás. En varias ocasiones, la escuadra azul se vio débil en las transiciones ofensivas del equipo rival, sin fortaleza en los duelos para imponerse en los instantes iniciales ni con la reorganización veloz en las segundas o terceras jugadas de los oponentes.

Renovación fallida

Sin embargo, las mayores dificultades de la U de Meneghini se constataron en el bloque de ataque. La apuesta fue arriesgada con la renovación casi total de los integrantes de la delantera, pues se fueron Lucas di Yorio, Rodrigo ‘Tucu’ Contreras y Nicolás Guerra. Solo ‘sobrevivió’ Maximiliano Guerrero, aunque en la era de Álvarez devino en un carrilero con muchas presencia en ataque.

Llegaron Eduardo Vargas, Juan Martín Lucero y Octavio Rivero. El bicampeón de América con la Roja fue el con mayor presencia en la etapa de ‘Paqui’ y el más goleador, convirtiendo en dos ocasiones. Los arietes argentino y uruguayo aún no convierten, han sufrido lesiones y hay dudas en torno a cuál es su nivel de juego real al inicio de la temporada. Así, la U se vio como un equipo con escasa generación de acciones reales de ataque, lo que favoreció el desempeño defensivo de los elencos rivales.

Mayor deficiencia

Las dudas de operatividad futbolística también se extendieron al mediocampo. Charles Aránguiz fue el volante con más proximidad a su rendimiento habitual y Lucas Assadi, en el rol híbrido entre ‘10′ y ‘9′, justo sufrió una lesión cuando parecía retomar un papel determinante en la construcción vinculada al ataque.

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En esta zona, la gran deuda pendiente de Meneghini fue también el funcionamiento de los carrileros. Fabián Hormazábal recién en el empate contra la UdeC dio señales de volver a recuperar el gran nivel de juego de 2025. Por la izquierda, Felipe Salomoni entró y salió de la titularidad y después ‘Paqui’ se la ‘jugó’ con Marcelo Morales, pero el canterano evidencia que está lejos del desempeño que le permitió destacar en el club. Sin el aporte crucial de los carrileros, finalmente el sistema de 1-3-5-2 que conservó el DT no tuvo la viabilidad esperada.

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