“Nosotros somos del campo y es un sueño verlo aquí; ¿su futuro? Europa, Argentina, Brasil, México...”
El volante Felipe Ogaz vive un gran momento en O’Higgins y Claudia Muñoz, su madre, se emociona: “Todo esto ha sido gracias a su sacrificio y al de nosotros como familia”.
Felipe Ogaz (23) se ha consolidado como uno de los jugadores más importantes de O’Higgins. El mediocampista, formado en el club celeste, vive una temporada de mucho protagonismo: suma 35 partidos, un gol y una asistencia, y viene de hacer una gran llave ante Boca Juniors por la Copa Sudamericana.
En ese contexto, AS conversó con Claudia Muñoz, madre del jugador. Ella habló con alegría y emoción sobre el buen momento de su hijo. “Es un orgullo, un sueño cumplido. Estoy muy contenta por su presente, y esperando que tenga un mejor futuro. Está desde los siete años en O’Higgins... Verlo en la cancha es un regalo”, dijo en Rancagua.
- Felipe ha crecido mucho...
- Una enormidad. Si bien uno siempre tiene fe, recuerdo muy bien cuando el profe ‘Tati’ (Luis Medina) nos dijo que al primer equipo siempre llegaba uno, de todos esos niños que parten... Y ver que ese fue Felipe, es un regalo del cielo.
- ¿Cómo describiría su camino en el fútbol?
- Lo ha disfrutado harto. Siempre fue un niño que estuvo jugando y no en la banca. Ahora bien, ¿sacrificios? Muchos. Somos una familia de campo, de Quinta de Tilcoco, y todo esto ha sido gracias a su sacrificio y al de nosotros como familia.
- ¿Él siempre quiso dedicarse al fútbol?
- Siempre. O sea, de niño... fue impresionante. Tú a los cabros chicos siempre le compras autos, camiones, pero él jamás en la vida jugó con esas cosas. Para él siempre fue una pelota.
- El acompañamiento de los padres es clave...
- Mantenerlo con los pies sobre la tierra, siendo humilde ante todo, es el gran trabajo de nosotros como papás. Yo creo que, al ser de campo, es más fácil mantenerlo aterrizado. El pueblo es súper chico y ahí todos lo conocen. Que él siga yendo a todos lados, como una persona más, es gratificante, porque ahí se nota su humildad. Me emociona hablar de mis hijos, de él y del otro más chiquitito que tengo.
- Hace un tiempo, Felipe estuvo en Fluminense. ¿Sufrió al tenerlo lejos?
- Los primeros meses sí. No es un secreto que el hombre es muy pollerudo, así que sí. Pero cuando fui a Brasil y vi que se explayaba de buena forma, que andaba bien con el idioma y que se manejaba en todos lados, me tranquilizó bastante.
- ¿Qué le dice él sobre su carrera?
- Es bien ambicioso, siempre mira hacia arriba. Su primer sueño siempre fue consagrarse en O’Higgins, porque es el equipo de sus amores.
- ¿Y a usted dónde le gustaría verlo más adelante?
- Ojalá que se vaya para el extranjero. Europa es un mercado gigante, Argentina, Brasil, México... Ojalá que sea un salto lindo para él.
- ¿Se puede dar pronto?
- No lo sé.
Noticias relacionadas
“Este club ocupa una parte muy grande de mi vida, fue donde mejor me trataron... Espero volver”
- Pero deja la puerta abierta...
- Siempre hay que dejar la puerta abierta (sonríe).