Pasó por el fútbol chileno, se retiró y hoy es pastor de una iglesia: “Sería hermoso volver como DT”
“Yo puedo ser un buen entrenador, pero si no tengo la unión con Dios no soy nada... Tengo los mejores recuerdos de Chile, es un país hermoso”, confiesa Jonathan Schunke en conversación con As.
La vida de Jonathan Schunke dio un giro impensado. El defensor argentino se retiró del fútbol profesional a fines del 2023, esto luego de una extensa carrera y que incluyó un paso muy destacado en Estudiantes de La Plata, donde disputó 257 partidos oficiales.
Sin embargo, el presente del ex zaguero es diferente. A sus 39 años, el trasandino es el entrenador de la reserva del ‘Pincha’, algo que compatibiliza con su vida como pastor evangélico. El ‘Vikingo’, como lo apodaron durante gran parte de su carrera, aprovecha su poco tiempo libre para conversar con As y recordar también su gran relación con Chile.
“Ser entrenador después de haber jugado tanto tiempo es como algo nuevo, acá tienes una mirada diferente y estás en una posición distinta también. Lo vivo con alegría, me encanta lo que hago y estoy en un momento de mucho aprendizaje”, confiesa Schunke.
- ¿Qué es lo más complejo de ser técnico?
- Como mi experiencia ahora es en la reserva de Estudiantes, me toca estar con chicos que en su mayoría aún no son profesionales y están justo en ese paso de poder serlo. Entonces mi objetivo es tener una buena conducción de grupo y poder convencerlos. Una de las dificultades es que los tiempos cambian y esta es otra generación, entonces yo no voy a llegar a ellos seguramente de la manera en que si lo hacían conmigo cuando era jugador, porque son otros tiempos. Pero creo que siempre hay alguna forma o algún espacio para llegar al jugador
- ¿Fue difícil el retiro?
- No me costó, porque creo que ya había gastado toda la energía y la fuerza que tenía para ser jugador. No me quedó nada por entregar, todo fue consumido durante mi época como jugador profesional y eso hizo que terminara con la batería agotada. Necesitaba otro aire y lo encontré en ser entrenador, en ese sentido ese cambio fue fácil. Uno siempre tiene la duda de qué va a pasar cuando dejas de hacer algo a lo que estuviste acostumbrado por siempre, pero ya estaba convencido. Mi carrera fue mucho mejor de lo que hubiese imaginado.
“Yo puedo ser un buen entrenador, pero si no tengo la unión con Dios no sirvo para nada”
- Sabemos que en paralelo al fútbol tiene otra pasión, la religión. ¿Cómo surge ese tema en su vida?
- Fue algo que siempre estuvo presente, desde que soy chico. Por mis padres conocí al señor, aunque hubo momentos donde estuve más lejos, pero hoy estoy en un momento donde es quizás la parte más importante de mi vida. Con el tiempo hay cosas que van tomando mucho más sentido, que son mucho más reales, y eso es inevitable
- Con los entrenamientos y el fútbol, ¿le queda tiempo para ser pastor?
- Sí, porque son cosas que se complementan. Yo puedo ser un buen entrenador, pero si no tengo esa unión con el señor no sirvo para nada. Entiendo que esa es una parte necesaria en mi vida y que me da la tranquilidad para vivir en el día a día con mucha más calma.
Sus recuerdos de Chile: “Es un país muy lindo, me trataron bien”
- En 2023 tuvo un breve paso por Deportes Santa Cruz. ¿Qué recuerdos tiene de esos meses en el fútbol chileno?
- Casi no pude jugar mucho, pero fue una experiencia que me encantó. De hecho, muchas veces con mi esposa nos acordamos de ese tiempo en Chile, la pasamos súper bien en el club y con los compañeros. Vivimos ahí mismo en Santa Cruz, pero pudimos conocer bastante los alrededores cuando teníamos los días libres y también otras ciudades más alejadas cuando me tocaba viajar con el grupo. Es un país muy lindo y donde me trataron muy bien, la gente es muy cálida.
- ¿Algún lugar en especial que le haya llamado la atención?
- Me gustó mucho Pichilemu, como estábamos cerca íbamos seguido y aprovechábamos de disfrutar la puesta del sol con unos mates. Conocimos Las Condes en Santiago también y muy agradable todo. Lo que más destaco del país son los paisajes, una cosa increíble y los estadios también, muy lindos todos.
- ¿Le gustaría tener la oportunidad de volver al país?
- Sería hermoso, volver como entrenador sería una especie de revancha. Al tener esa sensación tan buena de Chile y de todo lo que te comentaba de mi experiencia allá, sería un paso lindo e importante poder dirigir en el fútbol chileno. Después uno sabe que el éxito depende de si la pelota entra en el arco contrario o no (ríe).