El gran salto de un goleador: “No encontraba contrato, pensé en retirarme y cambiar mi vida”
“Fue importante mi familia, porque nunca me dejó sólo y me incentivó a seguir luchando”, dice Patricio Muñoz, el goleador de Tercera A que llegó a San Felipe.


El fichaje de Patricio Muñoz en Unión San Felipe se transformó en uno de los más sorpresivos en el mercado del Ascenso. El delantero de 24 años jugó la temporada pasada en Atlético Colina, club de la Tercera División A (cuarta división), donde convirtió 24 tantos, se transformó en el goleador de la categoría y colaboró para que su club levantara el título.
Lo anterior causó el interés del cuadro del Aconcagua, que recientemente anunció su contratación. “Tengo mucha felicidad, estoy de vuelta al profesionalismo, porque ya estuve antes en Magallanes y Deportes Santa Cruz. Estoy con hartas ganas de que me vaya bien”, dice el joven ariete, en diálogo con AS.
- ¿Diría que 2025 fue el año que siempre soñó?
- Sí, tal como dices tú. Salimos campeones, más encima salí goleador del torneo, entonces es un doble mérito. Fue un año soñado, redondito, esperemos que 2026 también sea así.
- Como mencionó, antes pasó con Magallanes, Santa Cruz, Colchagua y Constitución, pero recién ahora logró consolidarse en Atlético Colina. ¿A qué cree que se debe?
- Creo que este año tuve una mentalidad más de ganador. Desde principios de año me propuse que iba a salir goleador y lo logré. Esta oportunidad en San Felipe, por lo mismo, me pilla más maduro.
- Sobre sus inicios, ¿cuándo comenzó su afición por el fútbol?
- Acá en Nilahue Cornejo, que es de donde yo soy, en mi club de barrio que se llama San Basilio. Ahí llegué como a los ocho o nueve años. Pero para mí siempre fue un hobby, yo entré tarde al fútbol profesional.
-¿Cuándo fue eso?
- Recuerdo que para mí, en ese tiempo e incluso más grande, los clubes eran como escuelitas de fútbol, no más. Hasta que a los 16 me vieron jugar en Deportes Santa Cruz y me fui para allá. Luego jugué mi primer torneo de fútbol joven, me fue bien, hice varios goles y pasé a Magallanes. Pero no pensé en dedicarme a esto hasta grande, cuando comencé a ir al estadio y me daba cuenta que los niños idolatraban a los que estaban en el plantel, ese tipo de cosas. Ahí lo tomé como una profesión.
- Imagino que en este camino hacia al profesionalismo ha vivido momentos difíciles, ¿no?
- Sí, creo que mi momento más difícil fue cuando salí de Magallanes, a fines de 2021. Fueron meses difíciles, no sabía dónde iba a jugar, no encontraba contrato... De hecho, pensé que no iba a encontrar club y que iba a tener que cambiar mi vida: ya no vivirla como futbolista, sino como una persona que se dedica a otra cosa.
- ¿Cómo se mantuvo firme?
- Fue un período fuerte, pero ahí fue importante mi familia, porque nunca me dejó sólo, siempre me incentivó a seguir luchando por mis sueños. Y di la vuelta larga, como dicen. Gracias a Dios ahora hice un buen año y llamé la atención de San Felipe, que es un buen club.
- ¿Y algún episodio positivo que lo haya marcado?
- En 2019, cuando Andrés Robles me llamó para ser sparring de la Selección Sub 20 que iba a jugar el Sudamericano ese año. En ese tiempo estaba entrenando Charles Aránguiz en Juan Pinto Durán, así que nos tomamos una foto con él. Fue una experiencia muy bonita.

- Usted tiene una hija pequeña. ¿Cómo le cambió la vida su nacimiento?
- Ella es mi motor, es una motivación más. Desde que nació, cada año me lo vivo como si fuera el último en el fútbol. Con una hija, te sacas la cresta para tratar de conseguir algo mejor siempre. Ya no sólo eres responsable de ti, sino que de otra persona más.
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- ¿Cuáles son sus objetivos para este 2026 con San Felipe?
- Tratar de encontrar regularidad, no quiero ser una opción, sino que busco consolidarme y aportar con la mayor cantidad de goles, que es para lo que voy.


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