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ENTREVISTA AS

Se enamoró de Colo Colo y hoy es asesor inmobiliario en Dubai: “Me cambió la vida”

Adrián ‘Carucha’ Fernández, ex delantero albo, describe su nueva vida en Emiratos Árabes: “Me reinventé y estoy feliz”, cuenta en diálogo con AS.

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Se enamoró de Colo Colo y hoy es asesor inmobiliario en Dubai: “Me cambió la vida”

Antes de comenzar la entrevista, Adrián Fernández recibe un llamado. Contesta y responde con un inglés fluido: “También hablo búlgaro, alemán e italiano”, cuenta el ex delantero al dejar el teléfono. A 18 años de su paso por Colo Colo, ‘Carucha’ está radicado en Dubai, Emiratos Árabes. Ese esforzado futbolista que se ganó el cariño de los hinchas del ‘Cacique’ hoy trabaja como asesor inmobiliario.

“Llegué a Abu Dabi a fines del 2019 y me instalé con la familia en 2020. Gracias a Dios me tocó estar acá durante la pandemia porque fue uno de los países que la manejó mejor. Vine como entrenador y estuve trabajando, hasta que uno de mis mejores amigos me propuso este tema: vendo casas y departamentos en la isla Palm de Dubai. Es una locura jamás pensada, me cambió la vida. Estoy feliz porque me reinventé”, relata ‘Carucha’ Fernández en diálogo con AS.

- ¿Fue difícil la adaptación?

- Cuando llegué, me tocó prepararme con un agente de Inglaterra y me dijo ‘mirá Adrián, no te veo futuro porque vos harás amigos y no clientes, y perderás mucho tiempo. Tu primera renta será en tres meses y tu primera venta será en un año’. Fui a encarar a mi mejor amigo y le dije ‘escúchame, este inglés de mierda me dijo que no servía. ¿Qué condiciones me viste vos, boludo?’. Él me explicó que el tema del idioma era clave. ‘Sé vos mismo’, me dijo. Empecé a llamar a amigos y así partí.

- ¿Cómo le fue en el inicio?

- Mis amigos me presentaron a otras personas y en un mes tenía tres ventas y seis rentas. Pasé de ser el nuevo al mejor de la empresa. Mis estadísticas fueron mejores que en el fútbol, el inglés se quería matar (ríe).

- Ya han pasado casi dos años. ¿Cómo va el negocio ahora?

- Me fue tan bien, que otra empresa me contrató y me trajo a Dubai, donde está el mercado fuerte. Mi mujer me dijo ‘olvídate del fútbol’ porque en un par de semanas hice el salario de todo un año como coordinador de inferiores. Gané una profesión más y sentí que nuevamente puedo hacer números grandes. Antes dependía de qué laburo podía encontrar dentro del fútbol y ahora se me abrió el panorama.

- ¿Qué siente con esta nueva vida?

- Cuando tenía 16 años y empecé a entrenar con la Primera de Nueva Chicago, miraba a los más grandes y veía a gente profesional. Sabían del tema y yo quería ser como ellos. Ahora me pasa algo similar: veo a los agentes y digo ‘este hijo de puta la tiene re clara’, así que me quiero capacitar para estar al nivel de ellos. Es una experiencia nueva y me motiva. Además, yo tengo la picardía latinoamericana y el fútbol me ayuda. Me agrando y digo que jugué en Colo Colo (ríe).

- Pero dejó el fútbol. ¿Sentimientos encontrados?

-. Me siento conectado con el fútbol porque le hago invertir a los futbolistas que están acá. Varios argentinos y brasileños eligen departamento conmigo y después me invitan a ver los partidos. Me convertí en el agente inmobiliario de los jugadores.

- Hace cinco años visitó un entrenamiento de Pablo Guede en Colo Colo porque quería ser entrenador...

- Sí, todavía estaba con la idea de capacitarme para ser entrenador. Tengo la licencia UEFA, la argentina e hice gestión deportiva en Barcelona, pero ya te dije: mi mujer me dijo ‘ahora capacítate en esto’ (ríe).

- ¿No vuelve a la cancha, entonces?

- No, porque me gusta mucho lo que hago. Ser entrenador es muy sacrificado e injusto porque presentas una idea de trabajo y los jugadores tienen que ejecutarla. Si la pelota pega en el palo y se va, tienes que soportar a tipos que no entienden nada de fútbol y que dicen que tu trabajo no sirve. Eso es muy estresante y yo soy un tipo alegre. Lo viví y no había tiempo para la familia, no me gustó.

- Pensé que soñaba con dirigir a Colo Colo...

- Soy hincha y veo los partidos. Colo Colo es un gran club y tuve la fortuna de vestir esa camiseta. Le metí mucha pasión, como lo hago con todo. Dejaba todo en los entrenamientos porque eran puros jugadores con un nivel muy alto, más Carucha (ríe). Yo tenía que esforzarme el doble.

- ¿Siente que la gente de Colo Colo le tiene cariño?

- Los hinchas son unos fenómenos, me quieren porque vieron a un pibe que dejaba el alma en cada pelota. Esa era mi forma de jugar en Colo Colo, que era un equipo aguerrido y ganador. Ellos veían a un loquito que corría, chocaba a los defensores y se tiraba a los pies. Yo me bajé del aeropuerto y me di cuenta lo que significaba Colo Colo, así que sabía que me debía matar.

- ¿Cuántas veces vio el golazo contra Audax?

- Me lo mandan siempre por Instagram y yo lo comparto. Todos me dicen que sigo robando con ese gol, pero si no lo reposteo, quedo mal con la gente (ríe).

- Fue algo inolvidable, imagino.

- Yo era joven y sentía mucha presión. No estaba preparado psicológicamente y en las conferencias de prensa decía cualquier boludez. El futbolista de élite sabe cómo manejarse. Entonces, cuando marqué el gol, me emocioné. Me siento orgulloso de haber jugado en Colo Colo.