“Siempre quise jugar en Chile, estar en Colo Colo fue un honor... Hoy ayudo a las personas que no tienen casa”
Marco Rojas, quien se retiró con sólo 33 años, es parte de una fundación en Australia: “También hacemos talleres de fútbol para gente con autismo”.
Tras dejar Colo Colo, donde ganó dos títulos, Marco Rojas regresó a Australia, pasó por el Brisbane Roar y el Wellington Phoenix, y decidió retirarse. Lo hizo en julio del 2025, con sólo 33 años, y luego de también haber jugado en Nueva Zelanda, Alemania, Suiza, Países Bajos y Dinamarca. Ahora, sus prioridades apuntan hacia otra dirección.
A casi un año del adiós al fútbol, Rojas acepta conversar con AS. El neozelandés-chileno explica los motivos de su temprano retiro y cuenta qué hace en la actualidad. “Ahora paso más tiempo con la familia. Estoy entre Australia y Nueva Zelanda, vivo tranquilo, con mis tiempos, y trabajo para la Fundación Frank Montagnese”, relata el ex volante.
- ¿En qué consiste esa fundación?
- Es una fundación que ha ayudado a muchos proyectos a empezar, dando dinero y recursos. Y lo mismo ha hecho con otras fundaciones más pequeñas... La idea es ayudar a esos pueblos que tienen menos recursos, que no tienen casa. También hacemos talleres de fútbol para personas con capacidades físicas diferentes y autismo.
- ¿Cómo se dio la posibilidad de trabajar en esa fundación?
- Después del retiro, empecé a hacer proyectos sociales alrededor del fútbol, con la idea de mostrar la cara del ex jugador al pueblo, a los niños y niñas que a lo mejor nunca habían tenido esa cercanía. Hicimos tres proyectos con unos amigos de Chile: uno en el sur, uno en Atacama y otro en Quillota. Realizamos clínicas y espacios más inclusivos, de menos competencia y más diversión. Y ya después me comuniqué con la encargada de esta fundación. Yo quiero tener mi propia fundación en Chile, pero al mismo tiempo ella me dio la oportunidad de trabajar en una y empezar a aprender más del sistema.
- ¿Usted siempre tuvo ese rol social?
- Yo creo que eso, el pensamiento... siempre lo he tenido. En mi familia fueron exiliados y llegaron a Nueva Zelanda por lo que sucedió en Chile y por sus pensamientos políticos. Más allá de eso, siempre pensaban de forma social, y bueno, yo crecí así.
- Hablemos de su retiro del fútbol. ¿Qué razones tuvo para dejar de jugar?
- Fue una mezcla de cosas. Tuve varias operaciones que fueron fuertes, y en un momento, mi abuela paterna, Betty, estuvo enferma. Para mí, la familia siempre ha sido más que el fútbol, así que después de Colo Colo, descansé unos seis o siete meses y me tomé ese tiempo para estar con ella. Luego, mi abuela falleció... Después intenté jugar acá, pero no me sentía bien por ese tema y quería dedicar mis días a la ayuda social.
- El anuncio de su retiro lo hizo por Facebook, una red social que se suele ocupar bastante menos en la actualidad...
- Sí, es más antigua. No soy mucho de estar en las redes... A mí me encantaba jugar, quise ser así. Tuve mis momentos buenos, tengo videos, y hay hinchadas que me recuerdan. Otra razón para dejar el fútbol es para también empujar a otros y que tengan sus posibilidades.
- ¿Cómo recuerda a Colo Colo?
- Son bonitos recuerdos, momentos inolvidables, y estoy agradecido. Desde que era un adolescente quise vivir y jugar en Chile... Jugar en un equipo tan grande como Colo Colo, con esa hinchada, fue un honor.
- ¿Le faltó algo a su carrera?
- Siento orgullo por mi carrera, pero igual fue complicado el proceso: lo que pasó, lo que pudo haber pasado... Ahora vivo del agradecimiento. Sé que en algunas partes, particularmente en Europa, las cosas pudieron haber sido diferentes.
- ¿Planea volver a Chile?
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- Sí, tengo planes. Estamos en camino a crear una fundación para seguir haciendo proyectos sociales en el país, que tienen mucho significado para mí. Estoy pensando en ir entre agosto y septiembre, para poder visitar a la familia y hacer esas cosas.