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Motos

Eloy de Gavardo, la nueva figura que irrumpe en el motociclismo

Es sobrino de Carlo de Gavardo y ya posee méritos propios que lo proyectan en el futuro del deporte tuerca. Ya es campeón de Chile.

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Eloy de Gavardo, la nueva figura que irrumpe en el motociclismo

Una nueva figura aparece en el horizonte del motociclismo nacional inmerso en la precordillera de la zona central. Mejor dicho, enclavado en las cumbres de Huelquén, en la comuna de Paine. Tierra conocida por todos los chilenos porque allí nació, se crio y saltó al mundo Carlo de Gavardo Prohens (1969-2015). El excampeón mundial de rally cross country pulió desde niños a sus hijos Tomás y Matteo en la actividad de las dos ruedas. Pero hay más. Un sobrino: Santiago Eloy de Gavardo Díaz (21), reciente campeón de Chile de moto enduro en la categoría Pro E1, para motos de 250cc.

Eloy es el hijo del hermano mayor de Carlos, Giorgio Jr., de quien se dice “era mejor que Carlo en el todo terreno”. Así lo aseveran varios que los vieron entrenar y correr en alguna ocasión en la década de los ‘80. Pero Giorgio prefirió el campo. Se quedó a trabajar la tierra de la familia y dedicarse a su otro deporte, el rodeo. Pero el talento y la magia por las motos estaba en sus genes, porque la experiencia que adquirió se la traspasó a su hijo mayor, Santiago Eloy, quien silenciosamente ha trabajado en los senderos del fundo La Vacada para ser el mejor en su serie por primera vez.

Hace tres años egresó del colegio San Isidro de Linderos con excelentes notas. Era 2019. Habló con sus padres y ese año quiso dedicarse a las motos, no en Chile, sino que en Italia. Y partió solo rumbo a la tierra de sus ancestros. Sin embargo, al poco tiempo debió volver por la pandemia. Se suspendieron las competencias y las fronteras se cerraron.

Decidió prepararse para dar la PSU. Le fue bien. Sacó un alto puntaje, más las excelentes notas del colegio y quedó en ingeniería comercial en la Universidad de Chile. Pero no dejó las motos. Por la mañana baja a estudiar a Santiago, por las tardes vuelve a su casa en La Vacada, entrena solo sobre la moto y físicamente. Por las noches estudia las materias a rendir. Ya está en segundo año sin repetir ramos.

Esa es la historia reciente. El pretérito indica que ya participó a sus 21 años en 5 Campeonatos Six Days, prueba de moto enduro que es como el mundial de la especialidad, que cada año se efectúa en distintos países y donde corren los mejores pilotos del planeta. En el 2016 estuvo en España y se colgó medalla de bronce. En 2017 fue a Francia y ganó presea de plata. En 2018 Chile fue sede (Viña del Mar) y obtuvo un oro, el máximo galardón. En 2021 fue a Italia y repitió el oro. Además, fue capitán del equipo de Chile en Junior Trophy, cuarta ubicación a nivel de naciones, un lugar histórico para la Roja. Y hace un mes participó nuevamente en Francia con un décimo lugar como capitán de Chile. Lesionado y todo, volvió a sumar un tercer oro.

“Este año completé mi quinto Six Days en Francia. El mejor resultado fue el 2021 en Italia porque ahí sacamos un cuarto lugar histórico con la selección en la categoría Junior. Demostramos de lo que Chile es capaz. Individualmente, me fue muy bien porque saqué medalla de oro. Pero demostramos el nivel que tiene Chile. En 2023 quiero repetir mi título de campeón nacional y competir en mi sexto Six Days en San Juan (Argentina) y traer un nuevo oro a Chile”, explica el piloto de Honda.

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Sus inicios en moto

Como su padre (Giorgio Jr.), su tío Carlo y sus primos Tomás y Matteo, aprendió a andar en moto en las laderas, quebradas y en medio de los bosques de La Vacada en Huelquén arriba. Fue a los 4 años, con la primera moto regalada. Pero se cayó y pasaron seis años para que volviera a subirse nuevamente a una. A los 15 comenzó a competir y no volvió a bajarse, comenzando su ascensión en el rendimiento para ganar pruebas regionales, luego metropolitanas y finalmente su primer título de Chile hace pocos días en Casablanca, en la categoría Pro E1 para motos de 250cc.

La mayoría podría imaginar que Eloy -nombre puesto por un vaqueano, arriero audaz y con historia en la zona de Huelquén a comienzo del siglo pasado- aprendió de las motos de su tío Carlo. Efectivamente, tuvieron contactos, estuvo con él, le dio consejos, pero sus primeras clases y dirección fueron de su padre Giorgio Jr.

“La relación con mi tío fue buena. No entrené mucho con él porque siempre estaba de viaje o compitiendo afuera. Cuando podíamos entrenábamos, pero de quien más aprendí fue de mi papá. Él me enseñó y me entrenaba cuando chico. De él descubrí todo”, enfatiza orgulloso de su progenitor.

El recuerdo de Carlo

Pero tampoco olvida a su pariente campeón y padre de sus primos Tomás y Matteo, con quienes tiene una excelente relación y entrenan constantemente en La Vacada.

“La partida de mi tío fue dura. Ese día estaba corriendo una competencia en la categoría Promocionales. Ese domingo 4 de julio de 2015 fue la primera vez que gané una prueba en el Campeonato Nacional de Enduro. Fue súper triste su muerte por el hecho de que no lo pude ver ni pude estar con él antes. Lo recuerdo con mucho cariño. Me quedo con hartas enseñanza, sobre todo el profesionalismo y el trabajo duro, que fue algo que nos marcó a todos en la familia, que trabajando muy duro puedes llegar muy lejos”, rememora hoy a los 21 años el piloto.

Ahora Eloy de Gavardo Díaz está retomando sus estudios para cerrar el año, se está tratando la lesión sufrida en el primer día de los Six Days en Francia hace tres semanas, cuando se cortó los ligamentos del dedo anular izquierdo, corriendo así los seis días de competencia, vendado y con dolor.

“Nunca se me pasó por la cabeza abandonar en Francia. De hecho, así corrí el fin de semana pasado. Recién ahora me ocuparé de esa lesión. Donde vamos por el mundo, los pilotos chilenos tenemos fama de ser pilotos aguerridos, que le ponemos corazón y garra en las carreras. Como era mi tío Carlo. Y yo como mi papá, mi tío y mis primos, tenemos ese temple, fuerza y corazón para correr”, concluye el joven piloto que es una gran promesa en el motociclismo de enduro.

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