“Necesitaba una derrota así de fuerte como la final del ATP de Río para hacer un cambio de mentalidad”
“Me dolió mucho, pero le dije a mi equipo que la usaría como aprendizaje”, cuenta Alejandro Tabilo en una profunda entrevista con AS Chile.
Alejandro Tabilo está feliz. El chileno volvió al Top 50 justo en la misma semana donde junto a Ellesse, lanzó su propio logo y colección de ropa que ya ha llamado la atención dentro del público.
“Es como algo muy nuevo para mí, es extraordinario. Nunca había podido estar tan involucrado en algo así como de lo que uso yo. Es un sueño, la verdad, con el logo y todo eso. Estás con eso como los grandes que tienen su propia marca”, dice a AS, a quien recibe en su casa.
“Estoy como un niño viendo la ropa, el material. Me están ayudando así con los ajustes, efectos, todo. Es lindo como refrescar un poco y no estar pensando siempre en el tenis y viendo algo diferente fuera del tenis”, añade.
- Lo llevo al tenis, pero a través de un tema que usted tocó post primera ronda, donde dijo que estaba trabajando mucho la parte psicológica. En ese sentido, ¿qué le enseña el perder?
- Es que eso justo le había dicho a (Pablo) Pécora (psicólogo) y a todo el equipo: que por más que me dolió mucho la derrota de Río (N. de la R: en la final ante Tomás Etcheverry), lo quiero usar más como hambre, como aprendizaje. Por ejemplo, que estando tan cerca de mi propio casi miedo, que no me dejó ganar ese partido, usarlo como ‘bueno, si igual no vas a ganar, hay que igual ir y tratar de salir con todo’. Le dije que por más que duele mucho, necesitaba una derrota así de fuerte, así de triste, para hacer un switch y salir con otra mentalidad para los otros partidos.
- Mencionó la palabra miedo. ¿A qué le teme en la vida o mismo en el tenis?
- En la vida no sé, no tengo miedo en general fuerte, pero en el tenis es muy duro. Para mí a veces el miedo, no sé si es a perder, pero sí como de perder la oportunidad de ganar. Como que estando ahí, no sé, siento a veces como que si voy por esa pelota, la pierdo y es como que mi culpa. Entonces a veces empecé a cuidarlo (el punto), a tratar de esperar el error y al final, pierdes igual. Hay que aprender a ir nomás y casi tratar de jugar sin miedo, pero esa es la parte dura que estoy tratando de dar vuelta.
- ¿Hay alguna técnica de respiración o de meditación que esté trabajando justamente para poder calmar esos miedos internos?
- Sí, justamente con (Pablo) Pécora hemos estado hablando mucho. Ayer (martes) justo cuando quebré en el 4-2 me dijo mucho ‘respira, respira’, porque ya venía ganando muy fácil los juegos de saque y justo se complicó ese juego, estábamos 30-30 o algo así. Me había dicho antes de cómo respirar también en ese momento. Antes de los partidos estaba tratando de hacer también un poco como 10 minutos de cerrar los ojos, poner como meditaciones y cosas así.
- ¿Ve cambios?
- Creo que todo eso está ayudando de a poquito, es un proceso nuevo para mí que obviamente se ve como que está dando frutos y todo eso, pero hay que seguir trabajándolo y ver cómo sale eso.
- Le pregunté sobre el miedo y las cosas negativas, pero ¿cómo definiría el éxito?
- No sé, cada uno tiene su definición, yo creo. Empezando con el equipo nuevo hablamos un poquito como alguna gente se transformaba en 40-50 en el ranking o con un título, no sé. Para mí el éxito es donde tú estás feliz. Para mí no estar en el ranking que estaba antes a lo mejor no siento que estoy como en mi éxito, pero para otra gente sí. Para mí lo más importante es estar feliz. Trato más de disfrutar el momento, el proceso y ver a dónde podemos llegar con todo eso.
- ¿Hubo algún reto que, entre comillas, lo haya despertado? ¿Algo que lo hiciera decir ‘tienen razón en lo que me están diciendo’?
- Lo que yo creo que más cambió un poco de mi mentalidad es que empecé a ser mucho más abierto, como a escuchar y confiar en la gente que está alrededor mío. Ahora con Germán (Gaich) y Juan Pablo (Gándara) ha sido una dinámica completamente diferente de cómo planeamos el partido tácticamente, cómo vamos a entrar, cómo pienso, cómo entrenamos todos los días algo muy específico... Entonces como que me he dejado llevar mucho más en que me guíen y casi que me digan cómo es, cómo vamos a jugar y yo voy y lo hago. Eso me ha ayudado mucho.