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La mejor decisión de Alexis

Actualizado a

Por ahora, lo único claro es que Alexis Sánchez estará en la convocatoria del Olympique Marsella contra el Brest, por la segunda fecha de la liga de Francia. El propio DT Igor Tudor lo confirmó y lo que sigue en la nebulosa es si el chileno tendrá algunos minutos de acción para debutar oficialmente en su nuevo club. No estaría malo que jugará algún rato, pese a haberse entrenado solo un par de días con sus compañeros. Claro, para olvidarse ya completamente de la etapa en el Inter de Milán. Lo querían fuera del cuadro lombardo y eso ya era suficiente para que hubiera resuelto su futuro mucho antes. Chao no más, listo, se acabó.

Sánchez, finalmente, tomó una excelente decisión. Llega al cuadro social y futbolísticamente más importante en la historia de Francia. Lo recibieron con los brazo abiertos y lo más seguro es que pronto ya sea titular. Es un plantel joven, con jugadores de gran proyección, incluso a nivel internacional en Europa (las ligas francesa y portuguesa son grandes abastecedoras de futbolistas a las competencias de mayor poderío económico del continente). No sería extraño que, en la medida que transcurra el tiempo, se pueda ir creando un microclima interno con el chileno como eje futbolístico. A eso apuntan en el club con el fichaje del hombre de la Roja.

Dicen que el plantel del Olympique de Marsella está medio en guerra con el DT Igor Tudor. No los objetivos ni el fondo de las cosas que busca el croata, pero sí la forma de llegar a eso tendrían medio inquietos a los nuevos compañeros de Sánchez, sobre todo a los referentes. Lo acusan de haber evaporado la buena atmósfera que Jorge Sampaoli creó en las temporadas que estuvo en la banca del cuadro que también en su momento dirigió Marcelo Bielsa. Pero el chileno tiene miles de horas de camarín, interactuando con pesos pesados de mucho mayor tonelaje, y es muy poco probable que esto le pese. Además, apunta a dejar atrás la inestabilidad que lo acompaña desde su paso por el Manchester United y se encuentra ante una notable posibilidad de prolongar su carrera en Europa, a los 33 años.

En Francia han dicho que el tocopillano podría tener dificultades para insertarse en un contexto de juego marcado por las transiciones, que es el formato de juego que intenta desarrollar el DT Tudor. Sin embargo, atacar y defender rápido, poniendo poco énfasis en la construcción y en la presión en campo contrario, no es ninguna novedad para Sánchez. El modelo es de uso frecuente en Europa y era parte de la estructura de juego también en el Inter de Milán, puntualmente en el ciclo de Antonio Conte. Esa primera parte en el cuadro italiano fue la mejor del chileno allá, no nos olvidemos.

Olympique de Marsella empleó, en el debut en la liga, el sistema de juego 1-3-4-3. Es muy probable que la organización posicional no varié mucho durante la temporada local y también en la participación en la fase de grupos de la Champions League. Junto al 1-4-4-2, es la distribución en el espacio más adecuada para el fútbol con predominancia de las transiciones. El esquema, al nuevo cuadro de Sánchez, le permite velozmente defender con muchos elementos y ampliar con la misma rapidez el volumen en ataque. ¿Dónde encaja aquí el tocopillano?

La única opción posible es que ocupe un puesto en el trío ofensivo. Aunque dijo que también podía jugar como centrodelantero, es poco probable que así ocurra. Alexis será uno de los externos, muy probablemente también junto a Dimitri Payet, la gran figura del plantel, con la misión de instalarse en las puntas para formar tandems con los laterales-volantes en ataque y defensa o, en su defecto, centralizarse e intervenir en la elaboración ofensiva. Esta funcionalidad, de extremo, puntero o externo, como se quiera llamar, Sánchez la empezó a internalizar en su llegada al Barcelona, en 2011, hace más de una década. Claro, en el Inter de Milán los que atacaban siempre eran dos, con el apoyo de los laterales-volantes y de un trío de volantes (dos interiores o mixtos y un mediocampista central). Peso eso duró solo un par de años para el chileno.