¿Cuánto se mancha la Copa?

¿Cuánto se mancha la Copa?

La mega crisis que remece al fútbol mundial y cierne un enorme manto de incertidumbre respecto del curso futuro de los acontecimientos tiene alcances directos en la Copa América de Chile. Quiérase asumir o no el escándalo de corrupción tuvo como su línea investigativa más importante las irregularidades en la adjudicación de los derechos de difusión y marketing de las próximas cuatro ediciones de la Copa América. El Departamento de Justicia de Estados Unidos abrió cargos por fraude, lavado de dinero y extorsión y culpa a los máximos ejecutivos de Datisa, empresa detentora de los derechos, y a una serie de altos dirigentes de la FIFA provenientes de la Conmebol y Concacaf. Las coimas suman 100 millones de dólares y, según la fiscalía, beneficiaron al ex presidente de la Conmebol y a todos los presidentes de las federaciones asociadas, entre ellos Sergio Jadue.

Jadue, desde Zurich, se apuró en desmentir el pago del soborno e instruyó la publicación de los documentos que acreditan que a las finanzas de la ANFP ingresaron, en distintos períodos, dos pagos por 1.5 millones de dólares por concepto de aportes de la Conmebol para la realización de la Copa América. El máximo dirigente del fútbol chileno admite haber recibido el dinero, pero a nombre de la federación y enfatiza que se trata de platas legales.

Más allá de la cuadratura que haya hecho por ahora la ANFP quedan muchos cabos sueltos. La Conmebol aporta al país organizador de la Copa América 7.5 millones de dólares y, por lo tanto, sería necesario que en Quilín se mostrara que los dos depósitos por un millón y medio de la divisa estadounidense son platas independientes al monto preestablecido en favor del país anfitrión. A hora bien, en caso que así ocurriera y las platas cuadraran un ciento por ciento, ¿se trataría de un bono de la Conmebol? ¿Dineros extra por qué concepto? Llamativa es la desprolijidad de varios presidentes de clubes que no recuerdan si esos dineros fueron informados en el consejo y la inconsistencia en la fecha de depósito de la “segunda cuota” respecto de la que indica la fiscalía norteamericana.

Jadue niega terminantemente que la plata que el DOJ de Estados Unidos define como coima para los presidentes miembros de Conmebol se le haya entregado bajo ese concepto. No pone las manos al fuego por ningún par de las restantes federaciones sudamericanas, pero proclama a los cuatro vientos que ese dinero está en las arcas del fútbol chileno.

Está por verse cuánto más se expande este escándalo en las altas esferas de la FIFA, si se llegará o no a fondo en la investigación por la discutible designación de los mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022 y si los sponsors quieren seguir asociados a un organismo cuya institucionalidad está cuestionada. A menor escala la imputación de la justicia norteamericana al presidente de la federación chilena –a quien no nombra explícitamente – daña a la Copa América. Una cosa es el plano deportivo que no tendría por qué verse afectado, pero otra es la imagen del evento. En el escenario actual no veo a Sergio Jadue inaugurando el campeonato junto a la presidenta Bachellet sin exponerse a una rechifla monumental. Es lamentable que una Copa América, cuyo director ejecutivo ha hecho un trabajo impecable y el equipo de trabajo liderado por gente joven y profesional esmerado en brindar un altísimo estándar, se vea empañada o al menos salpicada por este escándalo de corrupción en el seno de la Conmebol. El clima interno está enrarecido, pero el mensaje del Comité Organizador Local debe ser uno solo: sacar adelante la tarea. Un trabajo de dos años no se puede tirar por la borda.

Tras la Copa América también asoman grandes dudas. Una que fundamentalmente atañe a los medios de comunicación. ¿Cambiará el detentor de los derechos de difusión? ¿En un acto de transparencia la Conmebol abrirá una nueva licitación? ¿Bastará un eventual procesamiento de los altos ejecutivos para que el contrato ya existente se mantenga inalterable? Aquí, quienes compraron los derechos localmente (Canal 13 y TVN) deberían también fijar una posición porque si Datisa pagó coimas, como indica la fiscalía estadounidense, esos “mayores costos”, de seguro, se le traspasaron a los medios al momento de comprar. Obvio, es sumar dos más dos. Esos “sobornos” los terminaron pagando quienes se adjudicaron los derechos.

Otra arista es qué pasará con la Copa América del Centenario que está programada para 2016 en Estados Unidos. Es difícil pensar que bajo las actuales condiciones, con Alejandro Burzaco, Hugo y Mariano Jinkis, Aaron Davidson y José Margulies prófugos o detenidos y siendo los gestores comerciales del evento, el torneo pueda realizarse. Por lo demás, qué dirigente sudamericano, qué presidente de alguna federación miembro de la Conmebol se arriesgará a entrar a Estados Unidos. Sergio Jadue podrá netear las platas, acreditar que todo el dinero entró a las finanzas de la ANFP, jurar nadie le dijo que estos adelantos de la Copa América podían ser platas negras y convencer a los presidentes del fútbol chileno de que actuó con honestidad, pero no sé si su abogado le recomendará que se suba al avión. Jadue no ha recibido cargos concretos de la justicia norteamericana, pero el presidente de la federación chilena sí aparece mencionado en el informe.

Esto recién comienza.

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