La contracultura de Manuel Pellegrini en Inglaterra

Los rumores finalmente se hicieron realidad en Inglaterra. El mentidero futbolístico venía diciendo hace bastante tiempo que Pep Guardiola reemplazaría a Manuel Pellegrini en la dirección técnica del Manchester City.

Así ocurrió nomás. Ahora el DT chileno deberá buscar trabajo en otro lugar: Valencia, Chelsea o Zenit de San Petersburgo podrían ser su nuevo destino. 

Cuando se vaya en junio, Pellegrini cerrará un ciclo de tres temporadas al mando de los Citizens. Hasta el instante, el entrenador nacional logra en su haber una Premier League y una Copa de la Liga. Además posee chances de agregar otra conquista en su palmarés, ya que su equipo se mantiene vigente en las cuatro competiciones de la temporada.

Pero la faena del chileno en Gran Bretaña no se debe acotar únicamente a los números. Por supuesto que importa "el qué", pero en un plantel colmado de grandes estrellas también es súper relevante "el cómo". Las formas, el procedimiento, el camino que recorrió Pellegrini en el Manchester City.

En este aspecto, el trabajo del DT sin duda que ha sido tanto o más trascendente que las planillas de cálculo con resultados, cifras, números y/o porcentajes en relación al equipo. El chileno ancló en Inglaterra con un modelo de fútbol propio y muy dispar a la cultura de juego británica.

En la ínsula todo es intensidad, transiciones ultra rápidas, pelotazos largos, dominio de las acciones por los costados para enviar centros al área y, por cierto, enorme prevalencia del factor físico.

En una postura de contracultura manifiesta, Pellegrini no se alejó ni un centímetro de su manera de sentir y operacionalizar el fútbol. Ataque construido a todo evento y enorme volumen de juego por el centro fueron el sello distintivo del chileno en la fase ofensiva.

Tanta importancia le dio al manejo del balón en la mitad de la cancha, que cuando se marche ningún balance sobre su labor podría obviar que su jugador fetiche fue Yaya Touré. El formidable volante de contención marfileño que bajo su conducción se convirtió en el conductor del equipo.

A la par con el africano sin duda que también estará Sergio "Kun" Agüero. Centrodelantero clásico en cuanto a su ubicación en la cancha y producción goleadora, el argentino no calza para nada en los moldes del "9" para actuar en Inglaterra. Sí encaja en el "juego contracultural" desarrollado por Pellegrini.

El contenido del diseño ofensivo del City contempla como idea madre buscar al Kun predominantemente por abajo, a ras de piso, para dejarlo del cara al arco rival y así aprovechar su gran calidad en la definición. En el eje del ataque, confrontándose con zagueros por sobre el 1,85 metros de altura, el argentino se nutrió de las asociaciones, triangulaciones y redes de asistencia que generó el equipo.

En la cuna del fútbol mundial, que atávicamente se resiste al exceso de pases y/o combinaciones (quizás tendrá que ver que en los albores pasarse el balón era visto como una señal de falta de virilidad en el juego), Pellegrini desafió al stablishment. Por de pronto, nada de mal le fue, contando eso sí con ingentes recursos para su proyecto.