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Bajo presión

Sobre el comienzo del torneo Palestino se ubicó como líder y por descarte, candidato al título. De inmediato si técnico Nicolás Córdova se bajó de la pelea, aclarando que los objetivos de los tricolores eran otros, como estar lejos de la parte baja o meter una Sudamericana. Entre febrero y abril no ganó un partido.

Más tarde Colo Colo logró una serie de buenos resultados, hasta quedar con seis puntos de ventaja y lógico candidato a campeón. De inmediato el equipo se desarmó, perdió todos sus atributos, se desdibujó y estuvo casi dos meses sin ganar. Si llegó con una opción a la jornada final fue por esas fechas iniciales. Mentalmente, el plantel parecía sin muchas ganas de luchar.

Santiago Wanderers, tras ganar a la U por 5-4, tuvo no una, sino cuatro oportunidades de quedar en el primer lugar de la tabla, todas desperdiciadas de manera implacable conformándose a la postre con meterse en la post temporada. Bastó con que el cuadro porteño se asomara arriba para que se volviera sobre sus pasos. Al final terminaron apenas dos puntos sobre Antofagasta.

O´Higgins, luego de caer con la U por goleada y con Wanderers, parecía descartado. Pero los celestes lograron una racha de excelentes resultados y, casi sin esperarlo, se encontraron con la primera opción después de ganarle a San Luis y Cobresal en los minutos finales. La derrota ante la U de Concepción el sábado está lo suficientemente fresca para ahondar el análisis.

Hasta la misma Universidad de Concepción, luego de derrotar a Wanderers y Unión La Calera tuvo la oportunidad de amagar el liderato, pero cayeron a la semana siguiente contra Colo Colo en Collao jugando como si no les importara y no creyeran en absoluto en sus posibilidades.

Finalmente Universidad Católica. Después de que Colo Colo se vino abajo y Wanderers desperdiciara sus opciones, tenía todo para mantener la ventaja sobre O’Higgins y llegar al último partido contra Audax sin depender de nadie. No sólo perdió en Quillota, sino que, además, jugó sesenta minutos muy malos contra los audinos y estuvo a un pelo de farrerarse esa última oportunidad que le daba el destino luego del naufragio de O’Higgins frente a la U penquista. El gol de Llanos y ese postrero cacho de fútbol y vergüenza deportiva dieron el título a los cruzados. Menos de media hora antes la gente pedía la cabeza de Salas, Fuenzalida, Castillo, Buljubasich, Larraín, Espinoza, Bravo, Lanaro, Cordero, Manzano…

Fue un torneo tan extraño, que cuando se consulta por el mejor equipo, no pocos señalan a San Luis de Quillota. Todo una retrato de este Clausura 2016, tomando en cuenta que fueron 11º en la tabla y de salvaron del descenso en la última fecha.