Fútbol chileno

Miguel Ramírez: "Ser ayudante o entrenador es muy distinto"

El DT analizó su primera temporada como DT en jefe al mando de San Luis. "Quedo conforme con la propuesta, fue el mejor aval del trabajo", dice. Colo Colo-San Luis en vivo

Miguel Ramírez: "Ser ayudante o entrenador es muy distinto"
ALEJANDRO ZOёEZ/PHOTOSPORT

El 21 de septiembre del año pasado, Miguel Ramírez fue presentado como nuevo entrenador de San Luis. El DT dejaba atrás años de ayudantía técnica para lanzarse en su primer proyecto personal. Era un gran desafío: el equipo apenas sumaba un punto en el Apertura y el principal objetivo era obtener la salvación.

Al final, Ramírez y su cuerpo técnico llegaron a la meta. San Luis jugará otra temporada en Primera División. "Cuando llegué había que mantener la categoría, pero personalmente quería lograr una mayor cantidad de puntos. Ojalá estar salvados unas tres fechas antes del término del torneo de Clausura y aspirar a la liguilla. Estoy conforme con el objetivo general, pero no con el propio", manifiesta el DT a AS Chile.

"Públicamente, nuestra meta era conseguir el objetivo para el que habíamos sido contratados. Sin embargo, uno siempre tiene que estar buscando mejoras, la posibilidad de entregar algo más. Tal como uno le exige a los jugadores. Fueron pasando los partidos y tuvimos muchas dificultades para ganar los partidos, porque no logramos tener un equipo estable. Fue una gran complicación", agrega.

-¿Por qué no pudieron alcanzar esa continuidad en las alineaciones?
-Tuvimos una cantidad alta de lesiones, de suspensiones. También hubo otros jugadores que debieron ser operados. No hubo continuidad de un equipo titular. Solo en la última parte del torneo logramos tener un equipo estable. También tuvimos que sancionar en enero a un par de jugadores por indisciplina (Guillermo Pacheco y el peruano Alexi Gómez).

-¿Ese episodio fue el más complicado en la temporada?
-Sí, fue muy complicado. Nuestro discurso era que nadie estaba por sobre el grupo y tomamos la decisión de separar a los jugadores. La disciplina es lo principal. Desde el inicio habíamos marcado pautas en aquello. Entonces, arriesgando que se venía un partido contra la U, que le había ganado 8-1 a O’Higgins, no fue fácil la decisión. El grupo lo tomó muy bien. Contra la U debimos haber ganado y solo empatamos. El partido nos ayudó a darnos cuenta cuánto pesábamos.

-¿Temió que su decisión tuviese un efecto negativo en la conducción del plantel?
-Por supuesto, pero cuando uno toma una decisión, siempre piensa en el grupo. Sentí que el plantel se podía resentir, porque eran jugadores titulares. Pero el equipo respondió bastante bien.

-¿En algún momento pensó que no iban a alcanzar el objetivo?
-En el Apertura hubo un par de fechas en que estuvimos fuera de la zona de descenso. Después, ganamos varios partidos, sacamos bastantes puntos, pero no avanzábamos. Este torneo lo iniciamos en zona de descenso y estuvimos así hasta el último partido contra Antofagasta.

-En esas circunstancias, ¿qué lo hacía creer en la permanencia?
-La propuesta de juego. Habíamos convencido a los jugadores de que no podíamos entrar a la cancha buscando el empate o a no perder. Buscamos siempre salir a buscar los partidos, a presionar. El grupo lo entendió. De los que estábamos abajo éramos el equipo que más proponía, que más buscaba ganar. Eso fue la base de la salvación. Me sentí más complicado en dos partidos, en los que si nos iba mal, podían significar el descenso. Fue contra La Calera y Católica. Teníamos que ganar sí o sí. 

-¿Quedó con la percepción de que San Luis fue un equipo agradable de ver?
-Creo que sí, pero hubo una cosa que me cansó. Siempre me decían "que bien que juega San Luis", pero no ganábamos. A lo mejor nos faltó tener mucho más equilibrio defensivo. Normalmente jugábamos con línea de tres y a los defensores, principalmente a los laterales, les pedía que se proyectaran. Defendíamos con lo justo. Ahí me faltó manejar el equilibrio en el equipo. Atacábamos bastante, pero muchas veces nos convirtieron. Ese es un tema a mejorar.

-¿Siente que el equipo terminó en una curva ascendente en su desempeño futbolístico?
-Totalmente. Nuestro equipo siempre quiso ser protagonista. Cada vez que jugamos se realizaron partidos entretenidos. A la vista fueron partidos que llamaron la atención. A lo mejor los resultados no estuvieron a la par del nivel de juego. Pero quedo conforme con la propuesta. Fue el mejor aval del trabajo que estábamos realizando.

"Mientras más clarito uno pueda estar es mejor"

-¿Cambió su percepción sobre la labor de DT, dejando de una vez la ayudantía técnica?
-Ser ayudante o entrenador son cosas muy distintas. Como número uno tienes que estar tomando decisiones en todo momento y en todos los planos. Por eso hay que tener un cuerpo técnico multidisciplinario para que ayude en todo. Así, mientras más clarito uno pueda estar como entrenador es mejor.

-¿Fue como había pensado?
-Fue lo que esperaba. Por ser mi primera experiencia quedé feliz. Por la respuesta de los jugadores y el respeto que me mostraron. También por el apoyo de los dirigentes y el trato de la hinchada. No era fácil el desafío, pero siempre he tenido confianza de que este cuerpo técnico puede entregar mucho. No solamente para sacar un equipo del descenso, sino que tenemos aspiraciones para lograr cosas buenas en el fútbol.

-¿Siente que debe fortalecer algo luego de esta primera experiencia?
-A lo mejor, no preocuparme absolutamente de todo lo que pasa alrededor del equipo. Delegar un poco más para estar más claro y tranquilo en el momento de los partidos. Lo que pasa es que nos gusta estar encima de todo y estar al tanto de todo. Uno se desgasta demasiado y sin la necesidad de hacerlo.