Porque es chileno, es bueno

En distintos momentos, ha existido en Chile diversas campañas cuyo objetivo ha sido recordar que somos un buen país y que confiemos más en lo que hacemos. Quizás todos recuerden un comercial de una agencia de publicidad que se dio mucho en televisión a comienzos de los 90´, llamada “Pienso positivo”. Después hubo otras desde el Gobierno para potenciar, por ejemplo, la compra de productos nacionales. Tras eso, la idea de “si es chileno es bueno” se metió en la cabeza de muchos.

En el deporte nunca se ha hecho una campaña específica desde el IND, el COCH o alguna federación que apunte a trabajar la autoconfianza de nuestros técnicos, entrenadores y deportistas, cuando bien podría venir de ayuda. Más aún cuando hoy en Chile se ha instaurado un empoderamiento en las personas de criticar prácticamente todo, y que en general todo está malo.

Esto lo comentamos a propósito de por qué en el deporte y en el fútbol existe la tendencia de traer entrenadores del extranjero y no aprovechar “el producto nacional”. Salvo situaciones muy puntuales de algunos que vinieron y dejaron buenos resultados; y otros que más allá de estos, dejaron ideas, conceptos, procesos y aprendizaje en otros; la mayoría no tuvo una jerarquía más alta que la de los chilenos.

En el caso del fútbol, básquetbol y hockey (ahora último con la llegada de “Cachito” Vigil), son deportes que han tenido buenas experiencias con extranjeros, bajo la premisa de que trabaja más que el chileno. Y la verdad es que da la sensación que si bien en algunos casos aplica, en otros no es así, sino que más bien se tiende a confiar definitivamente menos en los profesionales chilenos.

Este tema viene anclado en la idiosincrasia de muchos países y en Chile es evidente que uno ve que muchos chilenos argumentan que lo nacional tiene menos nivel que lo internacional. Basta con recordar, por ejemplo, la canción de Los Prisioneros “Por qué no se van”, aludiendo justamente a los compatriotas que boicotean lo que se genera en nuestro país, o como preferimos comprar las camisetas de equipos que están a kilómetros de distancia y no los que están en nuestra región.

En parte la responsabilidad no es solo cultural, sino que también del mismo recurso humano que en ocasiones hace poco por formarse y aprender. Da la sensación que desde un punto de vista bidireccional, ocurre que el entorno deportivo (el que toma las decisiones) confía poco en el trabajo de los chilenos, y en la otra dirección son los mismos chilenos los que no confían en su trabajo. Además, promueven poco lo que realizan, que por lo demás trae otro problema: la envidia.

A pesar de no haberse estudiado de manera rigurosa para tratar de entenderla bien, nuestra mentalidad nos genera este tipo de dudas y estaría bien que desde alguna organización se pudiera hacer algo al respecto, insistiendo que el tema es siempre por diversas causas.

Así como cuando uno leía antiguamente en los letreros donde construían obras públicas del gobierno, “cuando Chile crece, todos crecemos”.