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Bravo debe jugar ante México

No creo que Claudio Bravo sea el mejor arquero de la historia. Entre los que vi, había uno mejor llamado Roberto Antonio Rojas Saavedra. A Sergio Livingstone no tuve el placer de verlo jugar. Pero Bravo sí es quien ha llegado más lejos. También creo que Johnny Herrera es un gran guardameta, un gana partidos y un gana campeonatos. Pero Claudio Bravo tiene que ser el portero titular de Chile ante México.

Los cuestionamientos en los tantos contra Argentina y Bolivia son del tono "al portero del Barcelona no le pueden hacer ese gol". Los encajados ante Panamá fueron errores gordos, feos, impropios de un jugador de su categoría. A Bravo hay que exigirle harto, porque es un gran arquero. Y resalta más porque no es habitual verlo fallar.

El meta originario de Viluco tiene algo que es escaso: categoría internacional. Aparte de atajar harto y bien, es un referente y lleva la jineta de capitán desde hace casi una década desde que Marcelo Bielsa se la entregó el 2007 en un partido contra Suiza, en Viena. Además, cuenta con la experiencia de más de 100 partidos con la Roja, algo que no consiguieron leyendas como Leonel Sánchez, Tito Foullioux, Chamaco Valdés, Iván Zamorano y Marcelo Salas. Y otros cientos más en la Liga española. Autocrítica tiene y, claramente con tanto camino recorrido, posee las herramientas para sobreponerse a un mal partido. Y si los problemas fueran otros, como se ha especulado, seguramente él solo daría el paso al costado.

Bravo es un meta de categoría mundial y con experiencia internacional a nivel de selecciones, algo que Herrera podría tener, pero no posee. Un viejo maestro decía que el arquero aprende con el duro castigo del error y de las burlas. Bravo la tiene clarita porque está curtido en el rigor del puesto más ingrato del fútbol. Bravo tiene que ser el portero de Chile contra México.