Copa Libertadores

El milagro de Independiente del Valle que inspira al mundo

El elenco ecuatoriano estaba hace siete años en la Serie B, pero gracias a un proyecto innovador y un camino de 'cenicienta', peleará por ser campeón de América.

Si la historia del Leicester, campeón de la Premier League, estuvo en boca de todo el mundo en la temporada recién pasada, no lo puede ser menos la de Independiente del Valle, que disputará la final de la Copa Libertadores ante Atlético Nacional.

Su camino es digno de un guión de película ya que cuenta con todos los ingredientes necesarios: inicios humildes, años en categorías inferiores, una idea ambiciosa transformada en realidad y un país entero apoyándolos por una desgracia natural.

SUS INICIOS

En 1958 se fundó el club con el nombre de Independiente José Terán, quien fue su creador y falleció en 1975. El modesto equipo de la ciudad de Sangolquí deambuló durante 48 años en la Segunda División, la tercera categoría del fútbol ecuatoriano.

En 2006 llegó el punto de inflexión. Un grupo de empresarios adquirió el club y decidió darle un impulso a la institución desde un cambio de nombre, a Independiente del Valle, hasta una nueva filosofía, concentrada en potenciar las divisiones inferiores, y no con refuerzos bombásticos ni gastos estrafalarios.

Ese año logró ascender a la Serie B y en 2010 logró el ansiado salto a la Primera División en Ecuador, aunque seguía con el nombre de José Terán, ya que el cambio recién se aceptó en la federación ecuatoriana el 2014.

Un nuevo brillo en las grandes ligas

El estilo humilde siguió siendo la característica del club incluso en la división de honor. Su estadio Rumiñahui en Sangolquí tiene una capacidad para 7.200 personas y rara vez lo han podido llenar; de hecho el club no tiene socios ni abonados.

A pesar del gran salto de calidad, el club sigue con sus vitrinas vacías y así buscará un hito casi nunca visto: que su primer trofeo ganado sea el torneo más importante del continente.

Lo hermoso de su campaña en la Libertadores no es solamente el haber eliminado a grandes de Sudamérica como Colo Colo, River Plate o Boca Juniors, ni siquiera viendo las diferencias de presupuesto con sus rivales que en algunos casos es de hasta seis veces.

Lo que llena de orgullo al Negriazul es que su plantel es el más joven del torneo con un promedio de edad de 24,2 años y sólo tiene tres extranjeros (los uruguayos Núñez, Tellechea y Rizotto), demostrando con hechos que su apuesta de hace 10 años dio frutos, en una soberbia lección para las grandes instituciones que derrochan dinero en busca de resultados inmediatos.

¿Hay algo que haga aún más sobresaliente esta historia de cuentos de hadas? Sí. El 16 de abril la provincia de Manabí fue azotada por un terremoto, dejando más de 600 víctimas fatales y más de 30 mil personas damnificadas.

En respuesta a esta emergencia, Independiente ha donado todo el dinero recolectado en sus partidos de local (desde octavos de final ha utilizado el Atahaulpa de Quito) durante la Libertadores para apoyar a los damnificados, lo cual ha resultado de una ayuda invaluable. Así, todo el país ha tomado simpatía por el club y espera que conquiste la corona.

El equipo dirigido por Pablo Repetto intentará ser el segundo equipo de Ecuador en ganar la Copa Libertadores, junto a Liga de Quito en 2008, pero gane o no su historia ya está grabada en la historia por su meteórico ascenso y su particular filosofía que proyecta que el equipo seguirá ganándose un nombre en el continente.